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Rebuscando por internet he encontrado la segunda parte de esta gran historia. En forocoches falta la parte final. Después de revisar tropecientas páginas casi me da un infarto, pero lo encontré sin mucho esfuerzo googleando.

Si te perdiste la primera parte, puedes encontrarla en este post:

Prohibido pulsar el botón - Mi compañero de piso cada vez está peor…

Y ahora sin más, la segunda parte de la historia:


“Os,…os podéis quedar a cenar!”

Me salió así. Sin pensarlo. No sé si el hecho de que mi cuerpo estuviese medio agilipollado, ayudó a que no existiesen barreras entre mis deseos y mi voz.

“Yo también quiero cenar!”
“Pero no quiere salir!”

Eran las palabras que nos llegaban del gordo. Estaba llorando. Podíamos escucharlo. Aquél ñordo le estaba superando completamente. Pero al menos oírlo, nos daba la seguridad, de que no había fallecido de un desgarro anal severo.

Lupín trataba de guiarle desde fuera, aunque con su estupidez habitual.

“Vamos a ver,… utiliza un movimiento de bamboleo,…balancea el cuerpo,… como con el contoneo de la cobra en el clásico misionero 2.0…”


“Uno y dos, uno y dos…” - Mientras soltaba semejante gilipollez. Escenificaba aquél movimiento pelvico rozándose todo lo que podía con la histérica fan de Oscar.

Nos confirmó que se quedaba a cenar. Y que otra amiga estaba al caer. Por lo que si la morena no se largaba, seríamos un tres para tres de manual.

Me acerqué hasta el sofá. Estaba nervioso perdido. Pero lo solté.

“Te quedas a cenar?”

Me miró. No dijo nada. Al principio sólo esbozó una pequeña sonrisa. Luego se digno a responderme.

“Tu has visto el panorama?”
“Parecéis la jodida familia monter…”
“…”
“Ya…”
“…”
“Pero,…tenemos San Jacobos…”
“…”
“Es la respuesta más estúpida que me podías haber dado…”
“…”
“Así que me quedaré…”

Sonreí como un capullo feliz, y me fuí hacía la cocina.

Finalmente el gordo dió a luz. Teníais que verlo. Estaba destrozado. Parecía que hubiesen usado su culo en cada hoyo del Master de Augusta.

Caminaba arqueado y con la misma cara que pone Jesucrito cuando escucha hablar a Buyo en punto pelota: “Por este a mi me dieron el palo en la cruz? Anda y a tomar por culo!…”

Los Sanjacobos estaban listos.

No sé porque cojones el niño raro de Bructuoso estaba sentado en al mesa, pero había pillado su silla y ni siquiera le habia visto entrar.

Cuando todo quedaba en su sitio, y tan sólo faltaba yo por tomar asiento, picaron a la puerta.

“Tiene que ser Clara…” - dijo aquella fanática de cabellos olor fructis.


Y cuando realmente abrí la puerta, no supe si era clara, o más bien color nigeria, pues la chica media cerca del metro 95. Era el jodio Ibrahimovic.

Levanté la cabeza en busca de su rostro y le pregunté:

“Eres Clara,no?”

Asintió y pasó para dentro.

Cuando Lupín la vió entrar, se revolucionó por completo. Perdió el interés repentinamente por la histerica seguidora del gordo, y se acercó a mi, mientras cogiá algunos vasos de la cocina.

“Joder chaval! Mi sueño! Mi sueño!”
“Que cojones te pasa?”
“No me lo puedo creer!”

(Estaba completamente flipado. Parecía Sanchez Dragó cuando robó unas entradas para el salón de la infancia)

“Se puede saber que te ocurre?”
“No la has visto!?”
“Es una pivat! Una pivat, chaval!”
“Una qué!?”
“Una pivat! Una piva- pivot! El sueño de todo maestro del sexo olímpico!”
“Conseguir una es como conseguir a Mew en el pokemon!”
“Tu sabes la de veces que he soñado tirarme a una hembra así? “Me siento como cuando Fry y los demás fueron al planeta de las amazonas, y les condenaron a morir por kiki…”
“Voy a morir por kiki!!”
“…”
“Le intento meter ficha,…pero a fulaco!”
“No hay quien te entienda,…y tu supuesto enamoramiento, pajimente comprobado?”
“Chaval,…esta es una oportunidad única,…sexo puro y duro,…no hay sentimientos,…es una experiencia que cambiará mi vida!”
“Tu sabes lo que te puede hacer una tía como esa?”
“Dicen, que son capaces de practicarte felaciones, en las que abarcan al mismo tiempo, pene, bolas y aún pueden lamerte un poco del muslo!” “Es una locura o una genialidad!?”
“Eso si, con mi Lucía quiero niños,…y un Camaro! AH! y una casita en Oropesa para veranear!”
“Pero con esta es pura lujuria,…quiero ese blowjob que me absorba como cuando célula absorbía al resto de chinos luminosos aquellos…”
“Deberías hacértelo mirar…”
“Pivat?”
“Es tan absurdo…”
“Que cojones tienes? Un album de panini “Seres raros del mundo a los que follarme” y vas enganchando fotos, o qué?”
“Tu di lo que quieras,…pero vas a ver lo que es un globetrotter!….”

Nos dirigimos a la mesa.

El gordo seguía con aquella expresión de dolor en el rostro. A su lado, se había sentado su histérica e inaguantable seguidora, que trataba de consolarlo mientras le acariciaba el muslo, llevando su mano cada vez más cerca del hueval.

Lupín había entrado abducido por su gilipollez habitual, y trataba de juguetear eróticamente con esas odiosas miradas y gestos nada excitantes que pone.

Y a mi, me había tocado sentarme justo en medio de la chica morena, y el niño de Bructuoso.

“Tu que cojones haces aquí?”
“Estoy abriéndoles el camino…”
“A quien? Va a venir más gente? Pues no tenemos más sillas, así que no jodas eh?”
“Ellos no necesitan sillas,…sólo esta casa, se hospedaran aquí, y desde aquí comenzará a expandirse…”
“Yo en tus tiempos, echaba partidos en la calle a fútbol hasta que se ponía el sol, trataba de trucar el juego de la botella para que me tocase siempre la tía buena, y mangaba cromos del bollycao al niñato pijo que más tenía…que cojones os ha pasado?”
“Pueden notar que estás sufriendo…”
“Pueden notar que me estás cargando los huevos…si te quedas, no ralles con tus hostias de bichos,…y te pongo sólo dos sanjacobos, por tarado…”

Comenzamos la cena. Parece avanzar sin demasiados problemas.

Pero tan sólo es una ilusión. Y acaba degenerando como de costumbre.

Lo de la fan era una violación en toda regla. Se emperró en darle la cena al gordo, pero no utilizaba cubiertos, le metía los pedazos con los dedos, juguteando con ellos en el interior de su boca. Mientras, con la otra, se apoyaba en el paquetal.

Aunque lo peor eran los comentarios que soltaba. Comparando constantemente al sanjacobo con una vagina corrida.

Lo de Lupín era aun más raro. Según me contó Aina, la chica morena. Zlatan no hablaba nunca. Se limitaba a responder con la cabeza. Por lo que aquél tarado le estaría taladrando a base de los mejores anales de su historia.

Aunque pensándolo bien. Para una mente tan cavernícola como la de Lupín. Era una mujer perfecta. Sexualmente interesante, y no hablaba.

El paraiso coital para un australopithecus.



Aina se dirigió a mi.

“Oye,…yo me pongo en el sofá, no aguanto más esto…”
“Eh? Si,…yo también..”

Ambos nos colocamos en el sofá. Acabamos allí la cena mientras veíamos callejeros. El resto seguía en la mesa.

“Joder,..podían hacer un especial en vuetra casa…”
“Yo creo somos más para una película,…Las cronicas de narnia 4: el enfermo sexual, el gordo, y el armario…”
“Jajaja”

Se reía, buena señal, me dió confianza.

Aquellos tarados acabaron de cenar.

La fan, convertrida ya en la voz oficial de Oscar, anunció que se lo llevaba al cuarto, que el pobre necesitaba descanso. Parecía un Lupín común hembra, tal vez para ella su sueño era follarse a un gordo.

La verdad es que el pobre daba penita. Estaba tremendamente afectado por aquél ñordo cruzado.

Con deciros que en la cena no abrió la boca. Bueno si, para decir esto:

“Y si ya no puedo ser padre?”
“A lo mejor se me ha roto el cordón umbilical,..y mi hijo ya no sabrá que su padre prefería el kebab sólo de pollo…”

Lupin trataba de hacer lo mismo. Pero Zlatan no parecía esta mucho por la labor.

“Tienes pintita de apreciar la buena música,… noto en eso labios color carmesí…que eres de Chopin,no?”
“Mozart? Schubert?….Los Who? David Guetta?….joder,…Bustamante?”

Zlatan asintió.

“Joder, pues vamos dentro,…yo soy un seguidor a muerte del bueno de Busta,…podemos comentar sus canciones,…a mi me vuelve loco la de “Duevélveme la vida”,….ideal para el sexo en bañera…”

Y también desparecieron.


Nos quedamos solos Aina y yo. Bueno, solos no. Nos habían dejado de regalo al tarado interespacial.

Aproveché cuando ella fue al baño, para decirle al criajo que se pirara a casa y nos dejara en paz.

“Mira ET, ya me has tocado los huevoss suficiente,…coge el teléfono si quieres y te vas a tu puta casa…entendido?”
“Aún no he acabado mi trabajo,…necesito más datos…”
“Que datos ni que cojones? Nosotros con google y los jodidos bichos lunares no van a tener otra manera de recopilar información, que utilizándote a ti,…pírate ahora mismo!!”
“…”
“Lo siento, sólo cumplo órdenes…”
“Ahora que lo pienso? Se puede saber que cojones hago suplicándote?…”

Cogí al niño una vez más y lo arrastré fuera.

Esta vez no me dijo que lo sabía todo de mi.

Tan sólo repetía: “Serás la primera víctima,…te lo estás ganando, pringado!”

Cuando traté de cerrar la puerta, se abrío de nuevo antes de que lo consiguiese. Su padre acababa de entrar, y se dirigía a la cocina.


“Que pasa Lucky Luck, vengo a por unas cervezas…que algñun borracho se está bebiendo las mías…”

Abrió la nevera, y agarró unas cuantas, cuando ya encaraba la puerta, coincidió con el salón con Aina, que salía en ese instante del baño.


“UUUUh,…quien es esa marrana?”
“Es aquella mordoriana que no sabías si tenía culo o codo?”
“No,…ha venido con una fan del gordo…”
“Joder,…pues me acabo de hacer fan suyo…”
“Ten una aguanta estas cervezas…”

Y se dirigó a tomar asiento.

Genial! Me había quitado al hijo de encima, y se me había colado el padre.

De nuevo tres personas en el sofá.

Me sentía como cuando Bojan entra al campo. Perdido totalmente.



Bructuoso le echaba un repaso visual constante. La olía cuando esta no se daba cuenta. Y trataba de mirarle la culada cuando cambiaba de posición.

Era un jodido viejo verde. Supongo que lo ha sido siempre. Pero hasta ahora no me importó una mierda.

“Cuantas películas porno han empezado así ,eh? Dos tíos,…una preciosa jovencita,…y una noche de sexo salvaje…jajaja!”

De nuevo una de aquellas miradas enfermas que le repaso cada uno de los centímetros de su cuerpo.

Aina no dijo nada. Yo me marqué un facepalm antológico.

Estuvimos un buen rato con aquella situación. Hasta que la versión pervertida de Sócrates se quedoó sobado en el sofá, con la cabeza caída, casi al borde de practicarse una autofelación Telsiana.

Ella se levantó. Decidió marcharse.

“Bueno,…me voy a ir,…ya es tarde”
“Ya!?”
“Si, creo que he aguantado suficiente,…tu vecino creo que me ha follado unas treinta veces con la mirada,…además,…se le sale un huevo del pantalón…”

La acompañé hasta la puerta de abajo.


“Siento que te vayas pensando que esto es la pajarería de Transilvania…”
“Creo que nos podíamos haber llevado bien…”
“…”
“Lo bueno de que vivas ahi dentro,…es que destacas por ser el único cuerdo…”

Se largó. Pese a ello me sentí bien por aquellas últimas palabras.

De nuevo arriba. Los ronquidos de bructuoso se escuchaban desde cada piso.

Cogí una manta. Le coloqué bien, y le arropé.

Me acerqué a las habitaciones para ver lo que estaban haciendo estos. Había demasiado silencio.

Abrí la puerta de Lupín muy lentamente. No quería molestarles. Tal vez dormían.

Ojalá.

Nuestras miradas se encontraron de golpe. La escena se congeló. Se hizo el silencio más intenso que he sentido nunca. Ambos inmóviles.

La diferencia es que el estaba utilizando el cuerpo dormido de Zlatan, para hacerse fotos fingiendo posturas sexuales.

Cerré lentamente. No quise saber más. Ni siquiera si seguía viva.

Me dirigí a la habitación del gordo. Seguí los mismo pasos. Me temí algo peor. Me soprendió al no encontrármelos en pelotas.

Los dos estaban dentro de la cama. Ella le leía un comic de mortadelo, mientras el se había introducido en un bucle de profundos microsueños, y risas de agilipollado perdido.

Algo así:

“Mortadelo, que bueno eres… jajaja” “zzzzzzzz” “Mortadelo que bueno eres jajajaja” “Zzzzz”

Me fuí a mi cuarto. No aguantaba más. Y no quería hacerlo. Me dormí pensando en aquella chica. Aquello mantenía mi mente a salvo de cualquier pensamiento ligado al homicidio.
Mañana del lunes.

Desayunábamos juntos en el sofá, cuando no pude evitar acordarme de nuevo de ella.

“Joder,…no puedo quitarme a esa tía de la cabeza…”
“Aiiii chaval, que tendrás que hacer el test pajero del amor…”
“Enamorado? no creo,..pero me atrae,…y mucho…”
“Pues ya sabes!…A por ella!”
“Ahora tenemos a nuestros dos chochetes en el punto de mira, nuestras Diosas del amor sincero,…vamos con dos cojones! Sabes lo bonito que sería pegar una follada conjunta con nuestras niñas? Los dos dándonos la mano mientras tenemos sus culitos pidiéndonos un trote a la carrera?”
“Si,…algo precioso…”
“Ahora solo faltas tu gordinflas,….a ver si te buscas un chochete rico del que enamorarte…”
“No,…que después tendré que salir a fumar a la calle…”
“Que dices tarado? Eso no es por enamorate,…eso la nueva reforma antitabaco,…además, tu ni siquiera fumas…”
“Mi madre siempre decía, en el amor y en la guerra,…todo se va siempre a la mierda…”
“Coño,…es la primera vez que te escucho decir algo no muy estúpido…”
“Aunque también decía que los gnomos y los duendes no existían, y a mi una noche se me apareció uno,…y me dijo que nos fuésemos dos semanas a un bungalow en Salou…”
“…”
“Bueno,…dejémonos de almejas y hablemos de nosotros chavales, que hace demasiado que no salimos por ahí a desfasar,…aún recuerdo aquella mítica nochecita en Nasty Mondays…”
“Mítica?”
“Si entiendes que una mierda de caballo es mítica,…entonces fue lo más mítico que he vivido nunca…”
“Yo quiero mis trufas…”
“No empieces!…”
“Bueno chavales, pues más motivo aún,…tenemos que compensar la situación,…voto hacer una noche de alcohol, drogas, y masturbaciones dentro de vaginas desconocidas!”
“…”
“Oye,…el viernes no es el cumpleaños de este?”
“Si…”
“Ya está! Ahí tenemos nuestra oportunidad!”
“Yo quiero una fiesta de disfraces! Y que venga Ángel Nieto!”
“…”
“Por mi genial…”
“Lo que pasa es que hasta el Viernes queda mucho,…y yo necesito descargar encima de hembra ya! Que ninguna de mis niñas me pilla el móvil,…ni siquiera la prima de este,…joder, puedes acabarle en la boca, que no dice nada,…pero si te pones a cenar sin bendecir la mesa, se pilla unos traumas….”
“Es muy católica…”
“Católica?”
“Pero si me la he follado de tantas maneras, que ni resumidas cabrían en la Bíblia…”
“Lo que pasa es que está tarada…”
“…”
“Una party hard hoy, chavales?”
“Ni de coña,…yo hasta que no termine el examen del Jueves, paso de salidas…”
“Aún estas con eso? Yo que te dije?”
“Tienes que ser el más atrasado de tu clase…Que eres, de la clase de los gallos? O de los delfines?”
“Ya os dejan colorear con plastidecors? O temen que os los comáis pensando que son regalices?
“Que te jodan…”
“Va,..pues salgamos esta noche a tomar algo en plan relax!…”
“Que es relax para ti?…”
“Conozco un club de showgirls, que abren todo el día, podemos ir a mirar sólo,…para animar el tema, nada salvaje…”
“Paso,…además, hoy tampoco puedo,…es la despedida de una compañera, que se va a estudiar fuera,…y le hacemos un homenaje sorpresa…”
“Una fiesta?”
“No,…algo sencillo, un poco de aperitivos, unas copas, algo muy tranquilo…”
“Pues ya está! Ahí está el plan, Pete Pan!”
“Yo no quiero que se vaya…”
“Pero si ni siquiera la conoces…”
“Vamos contigo!”
“No quiero que se vaya fuera!!…”

El gordo comenzó a gimotear. Increíble lo tarado que está.

“Va! Hazlo por él,…mira como está el pobre…”
“…”

Dudé.

En serio. Dudé.

Y lo peor de todo fue que acepté. Lo reconozco. Soy un jodido masoca. Me encanta sufrir. Me encanta el dolor. Oficialmente soy un perturbado mental!

BIEEEN!

Ver al puto gordo llorar, por alguien que cinco minuto antes, no sabía ni que existía, me enterneció.

Soy imbécil! No hay nada como aceptarlo. Y convivir felizmente con ello. Te liberas de una carga brutal.




Llegó el momento.

Teníamos que estar alli a las 21.

Habían alquilado un pequeño local, en el que con las luces apagadas, todos esperaríamos dentro. Cuando entrase ella, el video comenzaría a reproducirse, y cuando acabase, todos saldríamos de nuestros escondites, y la sorprenderíamos.


Dos cosas a destacar. Entre los que estabamos, se encontraba ni más ni menos que Gerard Piqué.

Y la segunda cosa a tener en cuenta. Es que hasta veinte minutos después de la sorpresa, no fuímos capaces de encontrar al gordo. El imbécil se pensó que jugábamos al escondite, y se metió en el piso de abajo, en el almacen. Detrás de las cajas de cerveza amstel.


“Jajaja he ganado,..habéis tardado un huevo,…y ya están todos en la sala…”

Una vez nos encontramos allí los tres. La chica en cuestión se acercó. Iba uno por uno agradeciéndonos el acto.

“Muchísimas gracias Luck,…ha sido todo un detalle…”
“Te lo mereces,…te echaremos de menos…”
“Si,…yo no quiero que te vayas”

El gordo se puso de nuevo a lloriquear y le plantó uno de aquellos abrazos de oso.

Tuve que separarlo.

“Es un amigo,…pero es muy senible…”

Después de aquello, el gilipollas salió corriendo al baño, mientras se cubría el rostro para que nadie le viese llorar.

Pero si nadie sabía quien cojones era!

Tuve que ir a buscarlo.

“Está muy afectado,…es que empatiza mucho…”




Volvimos una vez más conseguir estar los tres. Después de convencerle de que en verano iríamos a visitarla.

“Que putitas el Piqué,…míralo rodeado de todas aquellas furcias,…intentan ponerme celoso…”
“La verdad es que hoy hay un verdadero duelo de machos alfa,…aunque entiendo que se acerquen a él, le ven como el más factible…”
“Mira que miraditas de reojo me lanzan,…que no me hagan ponerlas a prueba!”
“Es el de la fórmula 1?”
“Que no! Que es el futbolista! Me lo has preguntado 6 veces ya…”
“…”
“Voy a pillar algo para beber, queréis algo?”
“Un quebrantahuesos doble…”
“Un qué?”
“Tu dile eso chaval,…ya verás como sabe de lo que te hablo,…pero que te lo cargue! Nada de moñadas…”
“Y tú?”
“Una hamburguesa de pollo de un euro, y un mcflurry de kit kat…”
“…”
“Te traeré un kas naranja…”

Fuí a por las bebidas, y cuando regresé me di cuenta de que no debí dejarlos solos. Efectivamente, se habían ido a presentar a Piqué.

“Me cago en la puta…”

Que yo tuviese que defender al central del Barça, era inaudito. Pero allí que fuí.

“Hola, soy Luck…”
“Amigo de estos dos enfermos…”
“Siento que te molesten, ya me los llevo…”
“No, no…si me parecen muy majos jaja”
“Eso es porque no vives con ellos…”
“Ni caso Geri,…es un pajero pagafantisco,… entre machos alfas nos entendemos ,eh?”

(Y codacito de los suyos que le cascó)

“Oye,..me he pedido un quebrantahuesos? jajaja Te tiene que sonar fijo…”
“Pues no, la verdad…”
“Es la bebida que se lleva entre el grupito de la JetSet del coito? En serio no te suena?…”
“…”
“Y donde ponéis las bicis en el fórmula 1?”
“Qué?”“No estoy entendiendo nada…jaja”
“Déjalos,…son como los playmobils,…si les quitas el pelo están huecos…”
“Deberíamos abrir un burdel tu y yo…tu sabes la de pivas que vendrían? Nuestros físicos son un reclamazo! Aunque un poco más el mío, reconócelo putas! Jajajaja!” “Pero lo petaríamos fijo,…y además, siempre el jefe prueba la mercancía…jajajaja”

Le soltó otro de aquellos codazos. Piqué no sabía donde meterse.

“Tu podría ir a recoger a mi madre al mercado en formula 1?”
“Te cae bien mi madre?”
“Jajajaj Chicos os voy a tener que dejar, voy a hablar con Mónica y marcho,…que mañana tengo entreno muy pronto…”

“Vas a echarle uno a shakira eh? Que putas Jajaja! Oye, en el anal tiene que ser una diosa, no? Buff pues no me la he tocado yo veces pensando en que me bailaba eso de “Soy tu loba uuuuhh”, mientras me destrozaba el aparato a golpetazo de nalga…”

“Jaja,…en serio, tengo que irme…”
“Si, va, dejadle en paz…”
“No,…aún no ha dicho si le cae bien mi madre…”
“En serio me tengo que ir,…ha sido un placer…”
“Quiero una respuesta!”
“Oscar,…Oscar,…suéltale…”
“Mierda….”
“Dime ahora mismo,..si te cae bien mi madreeeeeee!”
“Este tío está loco,…que alguien me ayudeeee….”

En ese moemnto se armó un cirio de cojones. Vinieron hacía nosotros chavales de la fiesta. Consiguieron liberar a Piqué de las manos del gordo, y se llevaron a Gerad al rincón para protegerlo.
El gordo estaba encendidísmo. Su careto era un canto a una posible muerte de uno de los centrales de la selección.

Yo pensé que se lo cargaba. Ya me veía a Puyol y a Cesc llenando la red de tweets acabados en “MOC MOC”.

Entre los camaeros, Lupín y Yo, tratabamos de contener al gordo. Piqué estaba protegidos por colegas comunes de Mónica y todas las tías de la sala.


“Tenemos que sacarle de aquí, o se lo carga…”
“A mi ya me da igual, le he pillado la blackberry a Piqué…”
“Qué!?”
“Devuélvesela pedazo de gilipollas, aún quieres meternos en un lío mayor!”

Era difícil contenerlo.

Lupín se separó, y comenzó a copiarse números de tías a su teléfono.

Aquello no aguantaría mucho, el gordo tiene una fuerza descontrolada, y cuando alguien le falta el respeto a su madre, le aumenta el poder en 500 puntos de mala hostia.

Ya podía Guardiola pensar en subir a Fontás.

“Quieres dejar el móvil, y venir aquí!”
“Espera, espera,…jujuju esto es una mina!”

Y como era de esperar, la cosa se complicó aún más cuando Gerad se dió cuenta.

“Eh! Me han pillado la Blackberry!”

Lupín levantó la cabeza de la pantalla, lanzó el móvil al suelo, y salió por patas.

“Corre putas, que nos crujen!”

En ese momento era o todo o nada. Teníamos que salir de allí. Así que me la jugé cuando vi que todo el grupo de tía y tíos que estaba con Piqué, se nos venía encima.

“Gordo! Esto es el pillapilla, y ellos tienen que cogernos,…si no lo hacen ganamos dos cajas de trufas!” Vamos!”

Y le solté.

Esperando que saliese bien.

Miré atrás.

Lo tenían apresado por un montón de brazos que trataban de calmarle. Pero pude ver aquella mriada de imbécil renaciendo en él.

Acompañado de uan estúpida, pero tan necesaria frase.

“Jajaja,….no me pilláis ni de coña….”

Salimos escopeteados del local. Lupín partía desde la pole. Nos sacaba ventaja. Los tres encaramos la calle a toda hostia. Dejándolos atrás y evitando el linchamiento.

Cuando ya teníamos la seguridad de que no podían matarnos, paramos a coger aire.

“Sois imbéciles profundos,…pero ambos!”
“Si,…lo que tu digas,…pero tengo el número de las niñitas de Piqué…por putas calentorras!”
“Quiero mis trufas…”

Caminamos ya tranquilamente. Teníamos que compensar al gordo. Era lo único que nos quedaba por hacer. Un moro nos ofreció hachis y derivados. Nosotros le pregutnamos donde había un kebab abierto.

El gordo estaba generoso. Así que nos cambió las cajas de trufas. Por dos durums de pollo.

Y allí nos los comimos.

“La última vez que cedo con una de vuestras estupideces…”
“Es que no tenéis un poquito de autocontrol?”
“…”
Me senti estupido al ver a quien le estaba haciendo esa pregunta.

A un tío que estaba repasando los teléfonos que le había mangado a uno de los centrales del Barça, pensando con cuantos podría practicar sexo anal. Y a un gordo que se había puesto al menos 25 servilletas de papel alrededor del cuello, pero que sin embargo tenía el pantalón empapado de salsa de yogur.

Esta claro, a preguntas imbéciles, compañeros de piso idiotas.
Jueves por la noche. A escasos minutos de sumergirnos de lleno en el cumpleaños del gordo. El primero para mí, y el primero para Lupín. El vigesimo tercero para aquél entrañable donette relleno de imbecilidad..

Lupín había salido, según el “A tomar unas copas con una morena que…buff,..culito de infarto, chico!”.

El gordo y yo sabíamos que en realidad estaba abriéndole las nalgas a Rosa, cuál Moisés del sexo anal.

Nosotros estabamos en el sofá. Con la televisión de fondo, pero sin realmente prestarle atención.

Dejábamos Toy Stroy puesta. Es la peli favorita del gordo. Se vuelve loco cuando salen aquellos marcianos de la máquina.

“Jajajaja se parecen a Enrique San Francisco!”

Es lo que siempre dice cuando llega esa escena. En realidad el resto de la película le importa una mierda.

“Bueno,…estás nervioso o qué?”
“23 años ya,…y aparentas 6 mentales…”
“Quien lo diriía!”
“Tengo la piel suave por el chorizo de mi madre…”
“El chorizo,…de tu madre?”
“Si,…en el pueblo siempre dicen que si te restriegas una rodaja de chorizo cada noche por la cara, tendrás el cutis de un niño…”
“Acabas de bajar a 5 mentales…”
“Crees que Ángel Nieto vendrá mañana?”
“…”
“No lo sé,…quizá está liado,…no sabía que te gustaba el motociclismo…”
“No, si mi el rock no me gusta…”
“Que Rock? Ángel Nieto era piloto de motos…de donde lo vas a conocer sino?”
“Del juego de la oca…”
“Jajaja Quería matar a aquella tía…siempre llevo en el móvil ese video,…quieres verlo?”
“No,…da igual…”

No importa lo que le digas. El te lo enseña de todas maneras.

“Y a parte de Ángel Nieto,…que más quieres?”
“Un viaje!”
“Un viaje!? Eso está bien. Y por donde?”
“Me da verguenza…”
“Verguenza? A tí? Verguenza nos das a nosotros…”
“Dilo, sin miedo!”
“Vale! Voy!”
“Nunca he ido en metro…”

“…”
(Hubo un silencio compartido, por mi cara de incredulidad, y su cara de imbécil)

“Que nunca has ido en metro? Y te refieres a un viaje,…un viaje en metro?”
“…”
“Mis padres nunca me han dejado subirme,…dicen que una vez mi primo Enrique se subió para ir al centro, y nunca más supieron de él. Según nos contaron, acabó en una especie de colegio para magos, con un compañero gay, y una chica que se pasaba el día calentándole,…al final aprendió a controlar su magia, y se convirtió en el mago más importante y admirado de todos…”
“Eso es Harry Potter…”
“…”
“No, es mi primo Ernesto…”
“En serio,…nunca has cogido el metro?”
“No…”
“Pues yo me encargo de ese regalo…”
“…”

“Jajajaja se parecen a Enrique San Francisco!”

Efectivamente. Aquella escena de nuevo.

Nos fuímos a dormir. El Viernes iba a ser un día extremadamente complicado para todos.



Se intuye el Sol entrando por la ventana, pero no es eso lo que se encarga de despertarme. Sino los golpes con el palo de la escoba, que Lupín me está dando en la espalda.

“Tu! Chaval! Despierta…”
“Tienes que despertarme con una puta escoba?”
“Si…jajaja”
“Que quieres?”
“He conseguido a Ángel nieto!”
“…”
“Faltan tetas,…no creo que esté soñando…”
“Que no es un sueño, Aladdín!” “Que es verdad!”
“He conseguido al Ángel nieto!”
“Y se puede saber como?…”
“Bueno, en realdiad y si te pones un poquito quisquilloso, no es bien bien el Ángel nieto…”
“Ya empezamos…”
“No habras traído a Fonsi, no?”
“Ni de coña, este es mucho más rapido…”
“Pues di…”
“Tu sabes que han puesto una feria en la plaza, no?…”
“Si…”
“Pues le he pedido al gitano que me dejase uno de los ponys, y lo he tuneado como si fuese la moto de Ángel nieto!”
“…”
“Tienen que salir tetas,…estoy convencido de que tienen que salir tetas!…”
“Que no sueñas, joder!”
“El problema es que sólo me lo ha dejado para dos horas…así que lo tenemos que aprovechar…”
“Aprovechar? Que cojones quieres hacer con el pony?”
“Yo ahora bajaré abajo, que lo he atado a un pivote, y tengo miedo que algúna vieja me lo robe para hacer caldo,…picaré, tu despiertas al gordo y le dices que esta Ángel nieto abajo…”
“No me jodas…”
“Vamos joder! Pon de tu parte!”
“El chaval bajará corriendo a la calle,…luego le dejamos subirse y que se de un paseo encima…”
“…”
“Sabiendo como eres,…hubiese preferido que trajeses putas…”
“Venga joder!”
“Voy bajando…”

Y lo hizo. A los pocos minutos de marcharse. Picó.

Fuí a la habitación del gordo, le desperté, y fingiendo una felicidad que no sentía, le expliqué que era el mismísimo Ángel Nieto el que le estaba esperando abajo.

“Qué!?” “Ángel nieto!”
“Jajaja Beso o tortazo, beso o tortazo!”

Se levantó de golpe. Contagiado por aquella noticia. Se dejó la parte de arriba del pijama de las tortugas ninjas puesto. Se colocó a toda hostia los tejanos que tenía tirados en el suelo, y cogió unas bambas kalenji sin necesidad de calcetines de por medio.

Salí detrás. Bajaba las escaleras de 3 en 3. Temía que se convirtiese en aquella bola rodante de Indiana Jones, para algún vecino.

“Espera! Que te caerás!”

Salió escopeteado a la calle. Y comenzó a gritar. Dando pequeños saltitos en círculos, con las manos juntas. Como una auténtica fan de algún icono mongólico de los de hoy en día. Bueno, alguna fan suya, sin ir más lejos.

“Me has traído a Ángel nieto!”
“Que va! Mucho mejor gordinflas,…tu serás Ángel nieto!”
“Ooooooooooh!!”
“Beso o tortazo!?”
“Qué?”
“Nada déjalo…”
“Seguro que el pony aguantará su peso?…”
“Si,…estos bichos pueden llevar encima hasta 100 toneladas de paja…”
“Donde coño has escuchado esa mierda?”
“En frank de la jungla lo dijeron…”
“…”
“Veamos sube,…pon un pien ahí, eso es…cuidado cuidado!” “Aguántale por allí Luck…”

Os podéis imaginar la estampa. Justo delante de nuestra portería. Rodeados de gente mirando en cualquier punto de la calle. Incluso de las cercanas. Y tratando de subir a un gordo medio retrasado, a un pony que tenía una cara de “NO EL GORDO, NO!”, que no podía con ella.

Para Lupín. Decorar al pony como si fuese la moto de Ángel nieto, quería decir, ponerle una jodida toalla en el lomo, con un 12 +1 a cada lado, hecho con spray negro. Además, hecho como el culo, que se notaba como se le corrió el negro de la pintura por la toalla.

Después de la hazaña de subir al gordo encima, nos pusimos en marcha.

Que cara de felicidad tenía el chaval. Saludaba a la gente. Como si fuese el jodido baltasar.
“Soy Ángel Nieto!”

Gente haciéndole fotos con el móvil. Obreros señalándole. Niños flipando. El tráfico parado.

Lupín llevaba la cuerda cogida de la mano, y saludaba también a todo el mundo.
Se había contagiado de la imbecilidad del cumpleañero. O era la suya propia.

Yo me mantenía un poco más alejado. Con la cabeza baja. Sujetando como podía la sonrisa.

Cuando llevábamos unos 20 minutos, y encarabamos una de las avenidas, comenzaron a amontanarse niños detrás. Corrían junto a nosotros. Parecía la estampa de Jesús, llegando a Jerusalen.

La única diferencia, es que no creo que Jesús les fuese cantando la sintonía del juego de la oca a sus fieles. Y tampoco creo que su burro fuese tan ahogado como el pony. El pobre necesitaba inyectarse un barril de Powerade en vena.



Mientras ellos fueron a devolver al pobre animal a la feria, o a sacrificarlo dado el esfuerzo, no lo sé. Yo regresé a casa para acabar de llevar algunas cosas para la noche.

Dejé las compras en la cocina. Y sonó el teléfono.

“Si?”
“Quien eres?”
“Ya estamos…”
“Es la madre del go…de oscar, no?”
“Si,.tu quien eres? El marica o el salido?”
“Luck,…yo soy Luck…”
“El marica…”
“Donde está mi hijo?…”
“Ha salido a dar una vuelta….”
“Solo?”
“No,…con el salido…”
“No se lo habrá llevado de pilinguis, no!!?” (Aquí comenzó a gimotear)
“Creo que no,…pero todo es posible…”
“Aiii Dios, que mi hijo va a acabar metido en la prostitución,…y abusaran de él,…será la putita de unos rusos,…mi niño!!….”
“Señora!… que han ido a comprar…no se preocupe…”

“…” (Al igual que empezó a lloriquear, dejó de hacerlo, algo increible)

“El Domingo a que hora tenemos que estar alli para comer!” “EH!?”
“A partir de las 14h, no sé…”
“Mi marido dice si tenéis películas del Clin Isvod…”
“Ahm,…diría que no…”
“Pues bajaos unas cuantas!”“Maleantes!”
“Y dile a mi hijo que no mezcle!…”
“No,…si su hijo no bebe practicamente…”
“Que beber ni que niño muerto! Me refiero a que no mezcle dulce y salado, que luego se me caga vivo el pobre…”
“Ya se lo diré…”
“Y no seas tan marica!…”

Colgué. De nuevo aquella sensación de coger su cabeza y ahogarla en el bidé.

Pero tenía que calmarme. Había termiando exámenes, y era el cumpleaños del gordo. Teníamos que pasarlo bien.
Viernes noche.

Faltan pocos minutos para las 22h. La hora a la que pedimos a la gente que viniese.

La casa está preparada. Decoración, comida, bebida, y suena buena música. Decidimos hacer un CD con 100 canciones elegidas entre Lupín y yo. Al gordo no le preguntamos. Si por el fuese, sus 50 elegidas serían la sintonía de Movierecord. Ya nos pasó una vez.

Sonaba You Really Got me, de los Kinks.

Estabamos acabando de colocarnos los disfraces. Yo decidí disfrazarme de Si Vicious. Pelo hacía arriba y marcas de jeringas y cortes por todo el cuerpo. Llevaba una chupa de cuero y una camisa de tirantes negra abanderado. La verdad es que iba bastante logrado. El gordo había elegido disfrazarse de algo que nunca desentona en ninguna de sus comidas. Un jodido bote de mostaza.

“Jajajaja quieres que te escupa en la salchicha…jajaja”
“No, da igual…”
“Y Lupín?”
“En el lavabo…”

Dirigimos la mirada hacía el baño. La puerta se abría en ese preciso instante. Mostrándonos a aquél depravado sexual, disfrazado del candelabro de la Bella y la Bestia.

“Joder, creo que acabo de perder la virginidad,…menudo mojón he soltado…”
“Que? Os mola?”
“De qué? Cómo?…Que es eso?”
“Lumiere! El de la bella y la bestia,…el jodido amo de la película,…es una metáfora de la chispa, de lo ardiente de la pasión, del fuego que desprendo,… sólo espero que venga alguna vestida de bella para que no se me enfríe el churro…”
“Va del malo de terminaitor, no?”
“Que dices…”

En ese momento picaron a la puerta. Era Brucutoso. Venía vestido de Romano. Con una tetrabrick de don simon en la mano, y una cerveza en la otra. Muy acorde con su papel.

“Os traigo un poco de bebida,…para que después digáis?”
“Un cartón de don simon?”
“Para pillar un buen pedo no necesitás más…”
“Ohh cortezas!”
“Se te ven,…los huevos…”
“Ya,…la faldita esta me va un poco corta,…pero no creo que pase nada, luego esto está a oscuras, no?”
“Coño lumiere!”
“Por cierto,…los niños vendrán después,..que andaban liados con el ordenador,…bueno, el pequeño estaba echando sal a las esquinas, no se que rollo decía de que había que purificar,…luego ya se pasaran por aquí…”
“Quizás no es bueno que estén por aquí sueltos…”
“Si coño,…que sino tengo que vigilarlos y es un coñazo…”

Comenzó a llegar gente. A llenarse la casa. No es pequeña pese a todo, por lo que podía albergar bastantes invitados.

Llegaron aquellos amigos frikis del gordo. Los nerds con los que vió el señor de los anillos, casi sumidos en una masturbación conjunta.

Entraron amigos de Lupín. A cada cual más jodidamente extraño. Llegaron amigos y amigas mías de la universidad. Vino Sandra incluso. La sala se llenó en seguida.

Llegaron los chavales de Brucutoso. La comida y la bebida iban menguando, y la gente iba ocupando el lugar. Bailando, charlando. La verdad es que habían disfrazes de todo tipo. A cada cuál más típico, pero también algunos realmente raros.

Como una tía que venía vestida de Belen Esteban. Llevaba una nariz de latex con una fosa nasal casi a la altura del ojo, y la otra tocándole los labios. Estaba realmente logrado.

Sonaba una mierda de Pitubull, cosas de Lupín, ni idea del título.
Picaban a la puerta. Era un no parar.

“Ah,…hola?”
“Hola,..sta lépin? Nos dió ista direxión…”

“…” (Eran tres chicas. Parecían extrangeras. Sopechosamente vestidas como putas. Aunque eso hoy en día no aclara mucho)

“Lupín! Ven un momento…”
“…”
“Hombre!”
“Mis niñas,….nada, son unas fulanitas que me he traído, una sorpresita para el gordo, para que le animen la sardina,…ya sabes,…tu también te puedes pillar una si quieres eh?…para ti la negrita!”
“Pasad pasad…”

Las tres prostitutas entraron como si nada. Supongo que la gente pensó que iban disfrazadas. Se metieron, cogieron sus cutabas y un par de sndwiches. Parecían hambrientas.

La gente iba pasando por el gordo. Él les ofrecía uno de aquellos abrazos de oso. Aunque a todos los tíos les preguntaba si querían que les escupiese en la salchicha.

Estaba realmente feliz. Me alegraba verlo así.

Picaron una vez más. Yo era el encargado de la puerta.

“Hombre, Rosa…”
“Ah,…pero si vienes acompañada…”
“Vas de princesa?”
“Si, de Bella,…la de la Bella y la Bestia…”
“Puedo entrar a cagar?”
“…” (Jodida morsa, sólo viene dejarnos ese tremendo olor a mierda)
“Si,si,…estás en tu casa…”
“Ah,…estos son mis abuelos…”
“Bueno, y los del Oscar también,…ponlos por ahí, que voy a giñar…”
“Como que tus abuelos!?”
“Hola,…pasen, pasen…”
“Tu eres el marica, no?”
“Mi hija me ha hablado mucho de tí…”

“…”

Después de aqulla entrada, la misma abuela me comenzó a estirar de los rizos, mientras gritaba:

“No seas pecador! No seas pecador! Aún puedes salvarte!…Yo te ayudaré!” Romualdo, pasa pa’ dentro y coge una silla…”

Era una todoterreno. Podía agarrarme del pelo, y dar órdenes a su marido. Una heroína de la vieja escuela.

Al final, conseguí soltarme.

“Señora yo no soy homoseuxal, me gustan las mujeres! Y además, no sé si este tipo de fiestas son para ustedes…”
“Que si hijo,…si yo he ido a mas guateques que tú….ademas, aquí hay mucho pecador para convertir…”
“Pues pase,…está en su casa…”

Genial. Toda la jodida família del gordo, o al menos la mitad femenina, me cosnidera homosexual. Y encima todos teniendo algo en común. Son unos jodidos tarados mentales. Al menos el abuelo parecía tranquilo. No hablaba, estaba sentado en una silal de mimbre que tenemos. Al lado de la comida. Y lo único que hacía era liarse canutos, y fumárselos. Como quien se fumaba la clase de Tutoría.

El pestizal que estaba dejando a maría era antológico. No pasaba nada.

La abuela mientras tanto, se limitaba a ir joven por joven, interesándose por si habíaa ya practicado relaciones sexuales.

Lo único bueno de todo, fue ver a Rosa vestida de Nella. Cuando Lupín la vea, se le meterán las velas apra dentro. O a lo mejor se la folla igual. Total, lo ahce de todos modos.

Una vez más el timbre.

“Hola!”
“Hola Luck,…podemos pasar?”
“Claro, y tanto…”
“…”
“Janis Joplin?”
“Si! Pensé que sería difícil de averiguar…”
“Bueno, yo lo he reconocido, pero no sé si el resto lo hará…”
“Adelante…”

Era ella Aina. Y la enferma sexual de su compañera. Tras ella y sin permitirme cerrar la puerta. Se colaba Lucía, junto a un grupo de amigas. Lupin la reconoció rápido, y vino en seguida a la puerta, para darle paso.

“Hola preciosidad…pasa, pasa…”
“Si en algún momento de la fiesta sientes, frío,…acude a mi, puedo calentarte…”
“Jajaja…Lumiere!”
“Que mono…”

(“Vamos, no me jodas!”) Eso pareció pensar Lupín cuando escucho aquella frase de nuevo. Les dijo que pasaran y se colaron dentro.

Estábamos todos. O eso parecía. Éramos cerca de unos 30 o unos 35. Todos metidos en la dinámica fiestera.

Bebidas, comida, buena música, o al menso un 50%, y algunos detalles sin improtancia relatados con anterioridad.

Ya era momento de que me olvidase de la puerta y me sumergiese de lleno en el ambiente de party hard.

Mientras me cargaba el cubata, un tremendo “Oooooooooohhhhhh!” al unisono, se produjo cuando Rosa abandonó el lavabo, y la tremenda ventisca de mierda nos azotó a todos.

Menos mal que Lupín estuvo rápido para cerrar la puerta. Y para reconocer que iba vestida de Bella.

La cara de frustración que puso fue para hacer camisetas. Ella le sonreía. Sabíaa que aquella elección llevaba premio. No creo que después del primer impacto, le importase mucho al bueno de Lupín.

Aina se acercó a mi lado. Junto a la mesa donde estaba la comida. A escasos ceentímetros del viejo abuelo porrero. Que seguía dando caladas, como un anciano mono que acaba de aprender a fumar.

“Un nuevo freak para el cuento?”
“Es el abuelo del gordo…”
“Creo que todos están bajo una tremenda maldición…”
“Ser idiotas?”
“Eso es,…la putada es que no tienen antídoto…”
“jajaja”

En eso que se acercó el gordo hasta nosotros. Y se paró en frente nuestro.

“Jajaja quieres que te escupa en la salchica?”
“Soy una tía Oscar, y ya me lo has dicho antes…”
“Ah es verdad jajajaja”

Y se colocó frente a su abuelo.

“Abuelo, quieres que te escupa en la salchicha? jajaja”

Pero el abuelo no se inmutaba. Tan sólo le lanzaba el humo en la cara. Mientras el reía como un pinguino agilipollado por el frio.



Seguía la fiesta. Habían pasado ya al menos tres horas, y el desamdre comenzaba a ser evidente.

Decidí ir a coger unas cosas a mi cuarto. Y entendí que tengo el poder de que sucedan siempre cosas cuando abro puertas.

Soy el señor de los pestillos.

Cuando abrí la de mi habitación. La imagen me ofreció a aquellos tres pardillos, amigos del gordo, follando con las tres prostitutas encima de mi colchón.

Parecían los hermanos frikis de Gemma mengual. Follaban sincronizados. Moviñendose como ratas tratando de escapar de una bañera.

Cerré la puerta de nuevo, y seguí en la fiesta.

Cuando volvía a meterme entre la gente, pude ver como Lupín le metia ficha a una tía vestida de pieza de tetris. Aunque la verdad, jamás había visto piezas de tetrias, tan parecidas a una puta.

“Uau,…muy original…de que vas?”
“De pieza de tetris…”
“Eso era! Tetris!”
“No me salía el nombre,…pensaba en Backgammon, parchís,…tetris! Eso era!”
“Joder,..y todas las piezas de tetris tienen esas tetas?”
“Das asco, cerdo…”

Y le soltó un tortazo.

“Joder,…si que es bueno el juego si,…a mi me han entrado unas ganas de meterle la ficha en el hueco…”

Brucutoso estaba inflándose a sandwichs. Si no se había zampado lo menos 10, no se había zampado ninguno. De hecho estaba quieto frente a la comida, y lo único que hacía era tragar.

Aunque sus huevos colgando causaban expectación sin que el le diese mucha importancia. La gente se agachaba sin que se diese cuenta, para sacarle fotos con el móvil a su huevada.

El tan sólo zampaba.

Uno de sus hijos iba realmente pedo. Había comenzado con el rollo de que necesitaba purificarse para que los ufos ocupasen su cuerpo. Y se había puesto hasta el culo de tequila. Jamás había visto a un niño tan pedo. Ni en el camping.

Uno de los colegas de Lupín comenzó a hablar conmigo. Desde que le vi entrar, sabía que tenía unas pintitas horribles. Era una especie de Tony Manero venido a menos, pero muy a menos. Como si Tony Manero hubiese vivido en un episodio de callejeros.

“Eh chaval,…acércate”
“…”
“Quieres un poco de nepal?”
“De qué?”
“De Nepal del bueno…”
“Ya he vendido un poquito por aquí a la peña,…a tí te lo dejo por la mitad…”
“Yo paso de drogas…”
“Esto es calidad,..me lo traen del mismísima Colombia,…de la Eixample de allí…”

“…” (Se sacó un puñado del bolsillo)

“Pero si esto son paquetillos de azúcar…”
“Paquetillos de azúcar?”
“Chaval! Esto es para dismiular,..para entrarlo por las aduanas,…esto realmente es Nepal del bueno,..venga va,.. que te invita a un tiro…”
“No sé…”
“Píllate un poquito con el dedo,… ya verás que rico…”

“…” (Cogí un poco y lo probé)

“Esto es azúcar, tío…”
“Que azúcar ni que pollas,…vale, está un poquito mezclado con azúcar, pero para que haya más peso, pa’ vendérselo a los panolis,…pero es nepal del bueno…”
“Pero ahí pone: Café Juan, Badalona…”
“Trae pa ‘ca, te has quedao sin mercancía…”

Lo pero de todo es que a alguno le había largado aquellos paquetes de azúcar. Sacándose pasta por ellos. Sin ir más lejos, el gordo se estaba metiendo dos enteros.

La noche avanzaba. Brucutoso había dejado la comida, y estaba más pendiente de las jovenzuelas a las que intenaba arrimar su cebolleta.

El problema es que aquella hueva colgando, hacía que se alejasen de él. Mientras las perseguía tratando de convencerlas, y repitiendo una y otra vez:

“Que más dará verlos ahora que luego,…si son los mismos!” “Esperad!”

El niño marciano se había sobado en el sofá, tras el pedo que se habia pillado al tratar de purificarse.

La prostitutas habían acabado su servicio. Y aquellos frikis tenían uns cara de felicidad, como no la habían tenido en su vida.

Yo, pro mi parte, estaba más que contento, había podido charlar un par de veces más con Aina, incluso echar unos bailes con ella.

Lástima que a Lupín no le fuesen tan bien las cosas. Después de aquél “que mono”, de la entrada. No volvió a acercarse mucho más a Lucía. Salvo a invitarla a una futura exposición para visitantes desnudos, que abriría próximamente.

La fiesta estaba ya en un estado máximo.


Lupín me llevó a su cuarto. Me pidió ayuda.

“Chaval,…están en el rellano de fuera unos tipos con una tarta gigante que he illado, de dentro saldra una stripper para este…”
“Ahora apagamos las luces, les cantamos la maricoanda esa del cumpleaños feliz, y luego pasamos a la tarta,…la tía saldrá, y ya si se la quiere follar bien, y sino ya me encargo de utilizarla…”
“Cuantas putas se supone que has metido en casa?”
“Rosa cuenta?”
“…”
“Pues 5…”

Apagamos las luces. Comenzaron a cantar aquelal estúpida canción. El gordo estaba ilusionadísimo. Abrimos la puerta, y pasó la tarta. Cuando la canción acabó, esperamos a que la chica saliese de dentro, pero no apareció nadie. Volvimos a cantar una vez más, y seguimos el mismo ritual, pero nada.

“Pero que cojones pasa… a ver si se ha ahogado la puta o algo…”
“Me habéis traído una puta!?”
“Y me la puedo quedar?”
“Si está muerta, si…”
“…”

Lupínn detapó la parte más alta de la tarta y miró dentro. Por su reacción, o la puta estaba realmente muerta, o no había puta alguna.

“Se puede saber que cojones es esto?”

Introdujo los brazos dentro, y de allí sacó un perro igual que el de Men in Black 2.

Aquél que se aprecía al Dioni.

“Que coño hace un chucho dentro del pastel?”

Le pidió explicaciones a los dos repartidores, que en vez de pirarse se habían quedado a echarse unos cubatas.

“Usted pidió que le metiesemso una perrita,…lo tenemos aquí apuntado…”
“Tu te crees que el gordo se va a follar a esto?”
“…”
Nadie quiso una responder.

“Da igual,..no pienso pagarles!…”
“Sois el peor servicio de striptease de la historia…”

La fiesta continuó y aquellos chavales se quedaron.

No mucho más que contaros. Acabó.

Acabó con dos de los Brucutosos tajados en el sofá. Con el abuelo con su quinto canuto. Con la abuela tratando de convertir a la histérica fan, en una mujer de bien. Con Lupín en su cuarto, echándole uno a Rosita, vestido de candelabro. Y con el otro hijo de Bructuoso en busca y captura, por pillar más de 150 euros, de las chaquetas de los invitados.


Por lo demás una fiesta tranquila. Sin muchos sobresaltos.
El gordo ya tiene 23 años. Y parece que mi relación con Aina, ha cogido un buen rumbo.

El domingo tenemos comida con nuestros padres.

Veremos!
Os relataré la comida.La verdad es que ni siquiera la propusimos. La propuso la misma madre del gordo. Ella exigió una cena conjunta con todos los padres. Como si tuviese que conocer a sus jodidos suegros.

Mi padre no estuvo por la labor. Desde el primer momento me dijo que no iría. Que las mierdas en las que me metía, eran sólo mías.

Menos mal que mi madre se solidarizo, y decidió venir.

Domingo por la mañana.

El gordo estaba contentísimo. Se puso sus mejores galas. La camisa de las piñas, (todavía no había arreglado los jodidos botones, por lo que era más un top que una camisa) y unos jodidos pantalones piratas nike sport, porque según él, los del traje le van demasiado apretados, y la última vez ya se meo en la mano, porque no le dió tiempo a sacársela.

Lupín estaba más nervioso de lo habitual. No se estaba quieto. Y parecía tener alguna preocupacioón, de la que no quería hacernos participes.

El gordo tenía su propia teoría. Nada fiable obviamente.

“Creo que le han pillado robando salvaslips…”
“Que coño dices!?”

Sea por lo que sea. Era extraño no escucharle hablar. Y cuando te interesabas por él, respondía siempre con un: “Claro chaval, proque no voy a estar bien, eh!? eh!?”, cosa que demostraba una actitud bastante defensiva.

Picaron al timbre. Faltaban diez minutos para las 14h.
El gordo se encargó de abrir la puerta.

“Hola…”
“Hola,…tu debes ser Oscar, no?”
“Eh?”
“Que debes ser Oscar, no?”
“…” (El gordo no respondía)
“El compañero de mi hijo,….luck!”
“…” (Seguía sin responder, y con aquella cara de imbécil que le caracteriza)
“Aquél de allí…” (Me señaló)
“…” (Nada, no había respeusta)
“…”
“Eso que llevas son croquetas?”
“Si…”
“Jajajaajajaja” (Comenzó a emocionarse como un loco)

Después de aquello, le plantó un abrazo de oso que por poco no convierte a mi madre en la señora potato. Cuando me acerqué corriendo a liberarla, el gordo pilló el tupper de las croquetas y se fue descojonándose hacía la cocina.

Senté a mi madre en el sofá mientras la pobre recuperaba la respiración.

“Ha querido matarmete hijo!! Ha querido matarme!!…”
“Que va,..lo que pasa es que es un poco tímido…”
“Que no! Que le he visto ira en los ojos!…”
“No, eso era por las croquetas…”

Desde ese momento mi madre entraba en tensión cada vez que el gordo estaba cerca. La putada es que es como los perros. Huelen el miedo. Pero a el le afecta siendo más imbecil de lo normal. Por lo que se situó cerca de mi madre, y comenzó a contarle historias para no dormir.

Que si lupín practica sexo anal con Rosa.Que si en su pueblo las croquetas las hacen de nesquick. Que si intentaron matarnos poniéndonos amoniaco en el desodorante.

A todo esto Lupín se metió en su cuarto. Hablaba por teléfono. Abrí ligeramente la puerta para escuchar lo que contaba.

“Da igual,….vente tu sola, que con que venga uno ya está….”
“Que coño me voy a avergonzar!…yo no me averguenzo de nada! Tu has visto que carita tengo madre? Yo embellezco las situaciones!…”

Tuve que cerrar, estuvo a punto de pillarme.
Llamaron una vez más a la puerta.
Esta vez fuí yo.
Eran los padres del gordo.

“Hola…”
“Mira,…este es el marica…” (Es lo primero que le comentó la madre al padre, al entrar)
“Que pasa chaval!? Así que prefieres escribir de pie, a leer sentado, eh?”
“…”
“No soy homosexual…”
“No pasa nada,…eso si, las manitas quietas con mi hijo, eh?”
“Seguro que le ha intentado magrear más de una noche…”
“Pasen por favor…”

Mis ganas de meter sus cuerpos en la bañera, y deshacerme de ellos con cal viva, iba en aumento.

Cuando el gordo les vió entrar, se giró rápidamente y salió escopeteado hacía su padre.
“PAPA!”

Este se lo quitó de en medio con un manotazo.

“Quita niño,…que dan el fútbol…”

Y se sentó en el sofá, saludando a mi madre que seguía superada por la situación, tila en mano.
“Señora…”

Para después agarrar el mando y preguntar si teníamos el plus para ver el fútbol.
“Me cago en la puta,…panda de indigentes…”
“Os pasáis el día viendo pornografia, cojones…”

Lupín salió al comedor. Seguía intranquilo. Era extraño verle así. Siempre se mueve como el espermatozoide imbécil que se despista por el cuerpo y acaba en un ojo.

Saludó a todos lo presentes y me pidió que le acompañase a su cuarto.

El gordo se sentó al lado de su apdre, en el respaldo.
Diciéndole todo el rato:

“Dale a la redonda! a la redonda! Ahora equis-triangulo…”
“Que cojones dices, zagal…”
“Es el truco para el dinero…”
“Estoy viendo la tv gordo,…anda mueve esa colchoneta que tienes por culo y pon la mesa…”

Pese a ser más basto que un chicle de paja. El padre del gordo parecía el más sensato de su família.

No como su madre, que le estaba dando la barrila a la mía, sobre mi tremendo y supuesto problema de homosexualidad. Mi madre parecía estar posando para la segunda parte del grito de Munch.
Me dirigí a mi cuarto, Lupín me esperaba allí.

“Que te pasa?…”
“Bueno,… veamos como te lo explico…”
“Tengo un pequeño problemita…”
“Di…”
“Como te lo diría…”
“Mi padre es un poquito especial…”
“Especial?”
“A que te refieres?…”
“Tiene un toque,…menos salvaje que yo…”
“Te refieres a que es una persona sin problemas mentales?”
“No te pases aladdín,…que esto es serio…”
“…”
“Mi padre es un poco más,…suave…”
“Más suave?”
“Quieres decirme las cosas de una puta vez? Tu padre es un oso amoroso o qué?”
“Pues,…más o menos…”
“…” (Creí haberle entendido)
“Tu padre es gay?”
“Digamos que desde que se separó de mi madre,…tengo dos madres…”
“Pero tu le has visto con otros hombres?”
“No por Dios! Eso no quiero verlo ni aunque me asegurasen 500 cópulas anales con las mejores nalgas de Venezuela!…”
“Entonces?”
“Es evidente,…hay cosas que se ven,…sólo hay que querer verlas…”
“Seguro que son paranoias tuyas…”
“No,…mi padre es más bien de paranois,…ya te lo digo yo…”

Regresamos al comedor con toda la troupe.

Mi madre había llegado una situación de desesperacion maxima.
El gordo estaba poniendo la mesa. Bueno, poniendo seobre ella sólo cosas que le gustaban. El tupper de croquetas, el bote de mostaza, nocilla, todos los powerades de la nevera, los phoskitos….

Una jodida mierda.

Mientras, su padre, sólo gritaba desde el sofá : “Maldita tv para invertidos!”
Picaron a la puerta. Tenían que ser los padres de Lupín.
El mismo se encargó de ir hasta la puerta y abrir.

“Hola…”
“Hola cariño!”
“Hola happy milk! Como estás, bandarra!?”
“Pasad, pasad…”

El gordo fue hacía allí y les plantó a cada uno un abrazo de oso.
Cuando se lo dió al padre, este comenzó a apretarle las carnes de la espalda, mientras soltaba:

“Uuuhhh que cuerpete más bien hecho tienes…”

A lo que el respondió.

“Y no voy al gimnasio ni nada…”

El padre de Lupín se dirigió al comedor. Y comenzó a besar uno por uno a todos los presentes. Cuando llegó al padre del gordo, este le hizo la cobra.

A lo que sorprendido le dijo:

“Uhhh! Me parece que nos hemos topado con un murito de piedra! Ya me encargaré yo de derribarlo!”

Y le guiñó el ojo.

El padre del gordo le susurró a su mujer:

“Otro marica? Que coño es esto? Fama?”

Lupín estaba desbordado. Mi madre al borde de un ataque de pánico. La madre del gordo aparentemente calmada. Y su padre sospechando de que era el jodido Truman, pero esta vez en una versión homosexual para atraparlo.

Nos sentamos en la mesa, una vez cambiamos todo lo que el gordo habia dejado allí.
La madre propuso bendecirla antes de empezar.

“Bendecirla? A mi lo único que me gusta de la iglesia, es la parte de las hostias,y depende de donde las den jajajaja…”
“Papá por favor!…”

La comida comenzó. Parecía discurrir con aparente tranquilidad. Mi madre estaba algo más calmada. Le había dado uno de mis lexatims, que combinado con la tila, parecía sedarla.

Las miradas que la madre del gordo le lanzaba al padre de Lupín, eran prácticamente homicidas.

El resto llevábamos la comida con normalidad.
Llegamos a los segundos. Teníamos muslitos de pollo.

“Esto que mariconada es?”
“Donde habéis dejado el resto del pollo?”
“Están buenos, pruébelos…”
“No le gustan los muslos? Vaya entonces ya no le hago mi show de cabaret…jaja”
“Papá!”
“Que cojones dices marica!?”
“A mi marido tu no le provocas guarra!”
“Por favor calmaos!…”
“Que les pasa? Sólo estaba bromeando? Que humor más raro tienen tus padres, Oscar…”
“Son tímidos…”
“A mi niño no le metas en tus mariconadas! Que se que le llevas desnudando con la mirada desde el principio!”

Comenzaron a volar olivas, patatas, chorrazos de powerade.

Mi madre era la única a la que no le afectaba la escena.

Estaba con aquella cara de felicidad que le endosó un segundo Lexatim.

La de Lupín no sabía donde meterse, y su hijo menos.

El gordo comÍa como si no pasase nada. Y yo veía desde primera fila aquella batalla de productos hacendado.

Después de un buen rato. Conseguimos calmarles, y hacerles entrar en razón.

Decidimos tranquilizar la situación, sacando los postres.

“Tenemos trufas…les gustan?”
“Uuuuuuh trufas! A mi me vuelven loco! Si tienes un bote de nata, tráelo, tráelo! Que me encanta comérmela a chorretazos!”
“Padre por favor!”
“Aiiii hijo, que pesado eres,…has salido a tu madre…”
“Verguenza le tendría que dar ser así de,… degenerado, teniendo a su esposa al lado!…”
“No es mi esposa, estamos divorciados,…y a que se refiere con lo de degenerado? A que me guste la nata?”
“A usted no le gusta echarse chorretazos de nata directamente a la boca?”
“Hasta aquí podíamos llegar!” “Te voy a partir la cabeza desviao!”
“Dale fuerte, Ramón!”



Se levantó con intención de darle de hostias.

Tuvimos que meternos de por medio a separarles, si no aquello hubiese acabado como el rosario de la aurora.

Insultos, escupitazos, alguno incluso cayendo sobre nosotros.

El gordo disfrutaba con sus trufas, le daba todo igual. Y era realmente desagradable vérselas comer con mostaza.

Mi madre convertida en una yonki de la felicidad artificial. Y la madre de Lupín con un facepalm de la liga master. La pobre no aguantó más, y decidió marcharse.

Parecía que la cosa estaba más calmada. Lupín habló con su padre. Decidió quedarse. Yo traté de calmar a los progenitores del gordo. El aprovechó para zamparse las trufas de todos.


Nos situamos en el sofá y alrededores. El padre del gordo había traido una película de Clint Eastwood, y practicamente nos obligaba a verla.

“Que peli ha traído, Ramón?
“Por un puñado de Dólares…”
“Ah,… no la he visto, puede que esté bien…”
“Es la mejor del Clin…”
“Uhhh western, que muermazo,…yo soy más de su etapa como director,…menos caballitos, y más historias de verdad!”
“…”

El padre de Oscar no dijo nada, pero la vena de su cuello se hinchaba por momentos.

Su mujer, espoas y esclava, le apretaba la mano, mientras lanzaba miradas de odio al padre de Lupín.

La tensión se respiraba en el ambiente, menos en el ambiente de mi madre, que llevavaba un cebollón que ni el Rey en sus mejores noches.


La película seguía avanzando.

Cuando ya íbamos por la mitad. De nuevo la tensión se presentó en la sala.

“Aiii por favor que cosa más mala,…estas películas explican muchas cosas sobre el mito de los vaqueros jajaja”

Aquél cuello seguía en aumento. Ya era unsuper sayan nivel 3 en el mundo de las venas.

Veinte minutos de tranquilad, y “BOOM!” “CHOCAPIC!”

Un nuevo comentario del padre de Lupín, puso el comedor perdidito de sangre.

“La verdad es que era guapete el clint en esa época,…creo que me lo hubiese cepillado muy gustosamente jajaja….”
“…”

Aquello fue la gota que colmó el vaso.

Mi cabeza lo tenía claro “A tomar por el culo”.

El padre del gordo no aguantó más.

“Puedo pasar que seas una locaza desviada,…puedo pasar que quieras beneficiarte al anormal de mi hijo,…pero lo que no puedo pasar, es que faltes el respeto al bueno de Clin!”
“Joder,…ni que hubiese dicho que le lamía las pelotas…jajaja”
“Yo te mato!”“

Se levantó y fue directo hacía él.

Le cogió del cuello. La madre del gordo le daba bolsazos de mientras. El gordo se pensaba que estábamos jugando a algo, porque no dejaba de saltar y reír como una jodida foca de aquario.
Mi madre seguía sentada en la silla, sonriendo con la mirada perdida. Y Lupín y yo tratábamos de calmarlos.

“TE MATO LOCA! TE MATO!!!!”
“…”

Finalmente conseguimos sacar a los padres de Oscar de allí.
Era lo mejor. Mientras se marchaban, escuché gritar a la madre desde el rellano:

“Cariño, ten cuidado con el otro marica! El más joven!”

Cerré la puerta, y dentro nos quedamos con mi madre, el padre de Lupín, y nosotros tres.

“Creo que no les he caído mal del todo…”
“Tu que crees gordete?”
“A mi madre le has gustado mucho…”
“Que chichilla más suave tienes…” (Comentaba mientras le acariciaba la barriga)
“Es del chorizo…”
“Papá,…creo que lo mejor es que te marches…”
“Si,…me voy a ir yendo, que he quedado unos colegas para tomar unas cervezas, y no veas como les da por culo que llegue siempre tarde…”
“Ahorrate esos comentarios…”
“Adiós Luck, un placer…”
“Adiós señora!”
“Adiós gordinflas,…aiii como te comía!!”
“Adiós madre de Lupín!”

Y con aquello concluyó la comida. Se me pasó más rápida de lo que esperaba. Acompañé a mi madre a casa. Y la verdad es que Lupín se vió desbordado por los acontecimientos. Estaba hecho polvo. Se pasó el resto del día metido en su cuarto.

En fin, no estuvo tan mal.
Hace días que Lupín no levanta cabeza. Y no porque esté intentando autofelarse, sino porque la aparición de su padre le hizo mucho daño.

El siempre se ha considerado una de las figuras más importantes del sexo español. Se veía en el podio, junto a Nacho Vidal y a Jesús Navas.

El problema es que ahora se siente en puestos de descenso a tercera regional, compitiendo con el Golosina.

Practicamente no se levanta de la cama. No se le oye masturbarse en la ducha como hacía cada mañana. Incluso poco a poco está perdiendo su parecido con Pep Guardiola. Desde que no se hace su rapada semanal, se parece más a aquellas patatas que había que regarlas para que les creciese el pelo.

El gordo y yo bajamos a cenar a un buffet libre chino que hay cerca de casa. Lupín decidió no acompañarnos, nos gritó desde la cama que a partir de ahora prefería calentarse zanahorias. Realmente no está del todo bien.

“No sé lo que podemos hacer,…pero no podemos dejarle así…”
“Lo podemos poner de pie…”
“No me refiero a la posición,…está realmente jodido…”
“Mi madre siempre dice que lo mejor para levantar el ánimo es pasar dos días enteros en el armario…”
“Lo que le faltaba,…ya está suficientemente jodido porque su padre haya salido de el…”
“…”
“Tenemos que pensar algo…”
“A lo mejor el gitano nos deja el pony otra vez…”
“El pony? El pobre animal está peor que Lupín desde que te montaste encima,…no me extrañaría que fuese algo de lo que te estás zampando…”
“Y para ya de pedir gambas, joder!…Que te has zampado tu toda la urna…”
“Me puedo meter quinze en la boc..a,…mira! mira!”
“…”

Finalmente decidimos que cada uno, durante el próximo día, prepararía algo para Lupín. Algo que le animase, y le sacase de la cama de una jodida vez. Aunque por el momento, sólo a nosotros nos sacaron a patadas.

El gordo se había comido practicamente todo lo que el restaurante ofrecía. Incluso le pillé zampándose una servilleta creyendo que estaban fritas.

“Que no ves que es papel!?”
“Pensaba que era un truco, y que todo el local era comestible….”
“Como una casita de chocolate…”

La verdad es que cuando salío el chef gritando como un loco, y todo la família detrás empujándonos, entendimos que era mejor salir, antes de que pasase algo.

Mientras nos empujaban, el godo cogió un puñado de muslitos que quedaban y unas cuantas flores que la china tenía en el jarrón de la entrada.

Se debieron cagar en todas las madres que había tenido nuestra família. Aunque tampoco les entendiamos. Sólo les veíamos desde la distancia ya de la calle, levantando el puño y gritando como energúmenos.

“Esas flores son de plástico anormal,…ni se te ocurra, que ya sabes lo que te pasó cuando intentaste comerte la vela del baño…”

Mientras regresabamos a casa, algo llamó mi atención. Al principio lo vi de pasada, pero no pude evitar volver a aquella farola y fijarme detenidamente en el cartel.

“Me cago en la puta trans…”

Era un cartel con mi foto. La foto que salía en el carnet de la biblioteca. Afortunadamente era de cuando tenía quince años. Tenía una cara de pajer histórica. Aunque aún conservo algunos rasgos.

Debajo de la foto un texto:

“Es mi marido. Si lo véis llamadme. Hace días que salió de la cafetería en la que estábamos decidiendo el nombre de nuestro hijo. Y ya no supe nada más de él”
“Se recompensará con unas croquetas de mi madre”

Arranqué el cartel. Y arranqué un par que había no muy lejos de allí. Me empecé a poner nervioso. Si aquella tarada había distribuido carteles por toda la ciudad, lo llevaba claro.

“Que pasa?”
“Es uno de de aquellos ídolos homosexuales?”
“Que ídolo ni que pollas, soy yo!”
“Mi madre ya me decía que tu eras homosexual…”
“No te comerás mi nocilla, no? He escuchado que es así como se aparean los gaits…”
“Sube para arriba, coño!…”

Me pasé la noche entera sin dormir. Sentado en el sofá. Tratando de pensar que hacer en caso de que hubiesen empapelado la ciudad.


A la mañana siguiente nos pusimos en marcha. Hasta el mediodía, cada uno se encargaría de montar algo para Lupín. Y ya a la tarde le ofreceríamos lo preparado.

El gordo cogió una de sus mochilas, su gorra con visera del banesto y se largó de excursión con los demás niños del campamento obeso. O eso al menos era lo que parecía. Yo también me puse en marcha.

Me fuí hasta el centro, por el momento ninguno de aquellos carteles había aparecido en escena.
Pero claro, sólo hasta el momento.

No muy lejos de plaza Cataluña. La zona más turística de Barcelona. Comencé a toparme con aquellas imagenes. Cagándome en mil putas y en todos los trans posibles. Incluso en los transportes metropolitanos, por incluir trans en su nombre.

La gente me veía sacando carteles como un poseso, y reconocían mi cara en ellos. Parecía una jodida prueba del club megatrix. Pero sin la puta de Natalia ofreciéndose compulsivamente.

Cogí todos los que encontré y los metí uno a uno en una de las alcantarillas que había por la zona.

Ya os lo imagináis. Yo agachado metiendo unos 50 folios enrollados, que había ido pillando durante practicamente toda la mañana.


Por su parte el gordo decidió no salir del barrio. Básicamente porque le da miedo el metro. Y porque no sabe como cojones funciona el autobús. Recuerdo una vez que se montó en uno para ir a Sants, y acabó en Martorell, en un polígono.

Tuvimos que ir a buscarlo, no fuese que lo raptasen y lo convirtiesen en carne para kebab.

Oscar llevaba una mochila repleta de folios, pero no con mi jeto, sino con un dibujo que el mismo había hecho con el paint, y que después se había encargado de copiar.

En el dibujo aparecía Lupín en el centro, y dos mujeres hacíendole compañía. Junto a esa obra propia del National Gallery.

Un texto que ponía:

“Si Marco que buscaba a su madre te encongió el corazón, que te encogerá Lupín que tiene dos?”

Me extrañaba que fuese suya. Luego me enteré que se la dijo Brucutoso al poco de salir de casa. Si por el fuese, hubiese dejado el dibujo solo. Y que el resto lo interpretase la gente.

Se plantó delante de una de las bocas de metro que hay cerca de casa. Jamás se acerca demasiado. Tiene miedo que según él, el ojo de sauron lo detecte y se lo coma.

Lo habitual que suele pensar todo ciudadano de a pie.

Parecía uno de aquellos chavales que reparten periódicos gratuitos. Pero les iba entregando a todo el que salía uno de aquellos dibujos hechos por un mono superdotado.

La gente rápidamente los lanzaba. Él, acto seguido, iba detrás a cogerlos, para alisarlos y volver a dárselos al siguiente.

“Ayudad a mi amigo,…su padre es gait y se ha comido su nocilla,…ahora quiere comerse la nuestra”
“El padre de mi amigo nos la quiere comer! Ayudadnos!” “Nos la quiere comer!”

Todo un espectáculo.

La gente pasaba de él. Salvo unos canis, que hicieron una bola con el papel y se la lanzaron a la cabeza. El fue detrás a cogerla para alirsarla y entregarla de nuevo.

Pero como esta vida está hecha para los idiotas. Su idea tuvo resultado. Uno de los tipos que salía del metro le reconocío.

“Tu eres,…hostia!” “Tu eres el del conciertazo!” “El jodido amo!” “Bufff,…yo estuve aquella noche en el local!” “Eres un jodido genio!”
“Luck?”
“Qué?”
“No,…soy un fan tuyo! Joder, desapareciste,…no sabía si seguias la gira o que,…estaba interesadísimo en tí…”
“No querrás mi nocilla, no?”
“Eh?”
“Eres buenísimo en serio,…oye ahora que te tengo aqui, no puedo dejar pasar la oportunidad,… mira yo tengo un programilla en antena3 radio, de hecho ahora iba hacia el,….tenía ya el programa estructurado, pero me la suda, esto es algo que no puedo dejar pasar,…te vienes y te hago una entrevista?”
“OH! Pero le tendré que decir a mi madre que ponga el video a grabar!”
“…”
“Es,..en la radio…”
“Tengo que llamarla para que lo ponga a grabar!”
“…”
“Bueno,…llamas desde allí…”

Y allí que se fue con él.


Por mi parte, mi sorpresa ya estaba preparada. Le había cogido un tour por la barcelona sexual. Incluía masajes, sauna, un visionado del primer anal de gianna michaels, entre otras muchas cosas.

Al poco de salir del puesto donde lo contraté. Recibí un sms.
“Como sigas quitando carteles,…mi hija te quitará las ganas de sentarte…”

No salía ningún número. Era muy extraño. El remitente que aparecía era el Club Zed.

Aquello me puso demasaido nervioso, así que me dirigí a un strabucks cercano y me pedí un chocolate y una muffin. Necesitaba evadirme por completo.

Casi estirado en uno de aquellos sofás, como si se tratase de un diván, comencé a dejar de escuchar la canción que sonaba, para sentir la sintonía de un programa que empezaba.

“Hola, muy buenos días! Hoy es un día especial, realmente especial, y el motivo no es otro, que el hecho de contar con una de las estrellas más improtantes de la música de este país…Oscar Ibañez!…”
“Un placer tenerte aquí, Oscar…”
“Cuál es mi cámara?…”

Os podéis imaginar mi careto en aquél sofá. Facepalm de campeonato.

“Me cago en su puta madre…”

No podía dejar de escuchar aquella absurda entrevista. Que cojones pintaba allí?

“Recuerdo tu último concierto en una pequeña sala de Barcelona,…fue algo hipnótico…”
“Como puedes trasmitir tanta energía?”
“Es un problema de hipertiroidismo,…no estoy gordo!…”
“…”
“Estás preparando un disco en solitario? O algo que nos puedas avanzar?”
“Bueno,…la madre de mi amigo es gait,…y nos quería comer la nocilla ,sabes? Pensé en meterle unos días en un armario, pero tu me dijiste que no era buena idea, así que hice un dibujo para explicar lo que pasaba y que la gente nos ayudará un poco…”
“Cuando te podremos volver a ver?”
“No me ves!? Hostia soy invisible?” “Jajaja Mamá, lo he conseguido! Jaja lo he conseguido!”“A lo mejor tengo más poderes!”
“Siéntate por favor, siéntate…”
“Quería decir que,…cuando volverás a tener una actuación….”
“…”
“Por qué,…levantas las manos?”
“Es una bola genki,…levanta las manos Luck,…necesito vuestra energía!…”
“…”
“Eres un showman, eh?”
“Vamos a hacer un test,…yo te digo unos nombres y tu me los describes…”
“Entendido?”
“Eh?”
“Alejandro Sanz…”
“Ese era el que jugaba en el mambo,…tenía el corazón partido…”
“Pau Donés…”
“Es un champú, no?”
“Jorge Drexler….”
“Ese era el malo de Crash Bandicoot…”
“Ramoncín…”
“Cuantos comodines me quedan?”
“…”
“En fin, hasta aquí la entrevista con una de las promesas más importantes del panorama musical Español…”
“Antes de acabar una última pregunta,…que opinas de la ley sinde?”
“…”
“Creo que le tendrían que volver a poner la D…”
“Muchas gracias, Oscar…”
“LEVANTA LAS MANOS, LUCK! LEVANTA LAS MANOS!”

No tenía mano suficiente para expresar aquél facepalm. El gordo en la radio. Lupín sobreviviendo a base de calentarse zanahorias. Y yo perseguido por una transexual que quería que adoptásemos el equipo sub 16 de Guinea Ecuatorial.

Necesitaba un Andrés Montes que me recordase que la vida puede ser maravillosa.

Me pido un café, el más grande que tenían. Y un par de muffins más. De perdidos al río.
Mi móvil comienza a sonar. Es lupín.

“Si, dime…”
“Se me ha quemado la zanahoria en el horno…”
“…”
“No pasa nada,…a todos nos puedes pasar…”“Como estás?”
“Que coño hacía el gordo en la radio? Y porque me está llamando gente dándome ánimos por lo de mis madres?”
“Qué?”
“Has escuchado la radio?”
“Si, mientras esperaba a que el horno me calentase la zanahoria…”
“Joder…”
“Tu no te preocupes,…cógete unos donuts y métete en la cama…”
“Que coño le he hecho a ese gordo!? Que coño le he hecho!!”
“Nada,..vete a la cama y descansa…”

El puto gordo incluyó el teléfono en sus dibujos. No recordaba lo caprichosa que es la vida, y lo mucho que se divierte. Era de esperar que Lupín escuchase la entrevista. Siempre encuentra la manera de tocar los cojones.


No guardé el móvil, y acto seguido llamé a Oscar.

“Tu, tarado! Se puede saber como cojones estás tan mal?…”
“Hostia luck, tu también tienes poderes! Te estoy viendo ahora mismo,….y no llevas ningún móvil en las manos…”
“A lupín se le ha quemado la zanahoria,…y a mi me estás quemando los huevos,…no hagas nada más, tira para casa y esta tarde nos lo llevamos al tour sexual, entendido?”
“Como lo haces?”
“A tomar por el culo, ya!”

Y colgué.
Regreso a casa y la estampa con la que me encuentro es demoledora.

Lupín con una bata gris horrible. Abierta. Con unos calcetines tennis sport challengue. Unos calzoncillos abanderado slip morados. Y con toda la pelambrera pechil al descubierto. Lo peor de todo no era eso. Desgraciadamente con la cantidad de prostitutas que se trae a casa, uno está acostumbrado a ver su cuerpo de esa guisa. Lo duro del tema, era verle de esa manera y sentado en la mesa del comedor haciendo uno de aquellos puzzles de 100 piezzas para niños. Siendo incapaz de dar una.

“Tu has visto la cabeza del cerdo?”
“De que cojones hablas?”
“Yo creo que alguien me está robando las piezas…”
“Ese puzzle lo trajo el gordo, debe ser de cuando era capaz de verse los pies en la ducha…”
“Maldito gordo,…en realidad no tengo ni fuerzas para tirarle esta caja…”
“Estoy jodidísimo Luck,…hoy me he puesto mis videos amateurs caseros, y ni siquiera me he excitado, ni siquiera me excito con mis mejores folladas, luck! Ni con aquél anal que le hice a la caribeña durante el mundial de francia del 98…”
“Fue mi mundial,…ni zidane, ni pollas…”
“Bueno, olvídate de eso ahora,…te he preparado un regalo que te va a encantar…”
“Has traído más zanahorias? Se me han acabado todas…”
“No,…algo mejor, un tour sexual!”
“Pero tu me has visto? Si parezco un vagabundo sin arreglar! Sin arreglar!”
“Pues mueve el jodido culo, porque vas a recuperar el ánimo como que me llamo Luck diviagio, entendido?”
“Joder, si pusieses tanto empeño en follar tu mismo,…no te habría caducado aquella caja de condones que guardas en la mesita,…en fin, voy a acicalarme…”

Mientras Lupín se metía en el baño para ducharse, el gordo llegaba a casa. Me dirijo hacía él, tratando de entender como su imbecilidad puede seguir en aumento.
“Tu! Se puede saber que te pasa por la cabeza?”
“Bueno,…esa no es la pregunta…”
“Como cojones te vas a la radio, y encima metes el teléfono de Lupín en las hojas?”
“Me has visto por la tv? No sé si mi madre me habrá grabado,…a lo mejor está en el emule o algo…”
“Si, en youporn…”
“La última vez que te pido algo…”
“Pero si les expliqué lo que pasaba,…ahora nos quieren ayudar,…me han dicho que vayamos a madrid, que quieren que salgamos en el diario de bridgette jones…”
“Será de patricia?”
“No se quien es la chica,…pero tenia una voz muy bonita…”
“…”
“Te han dicho que vayamos a antena 3? Con éste?”
“Si,…que les interesa el caso…”
“Nosotros tres en televisión?….Nos echan del país…”
“Se puede saber que les has dicho?”
“Que si, pero que pasamos de cobrar,…que nosotros no nos vendemos!”
“Iban a pagarnos?”
“3000€ a cada uno más el vuelo y el hotel,…pero les he dicho que no, que nosotros no tenemos precio…”
“Eres imbécil…”
“Ahora ya verás que gracia, cuando seamos nosotros lo que elegimos en que vamos, y donde pasamos la noche,…como superestrellas! Marcando el camino!”
“Eres muy imbécil…”



Después de conocer aquella noticia. Lupín salió del baño. Miró al gordo directamente unos segundos, y desapareció en su cuarto de nuevo. Pensé que iba a soltarle un cabezazo, pero no, no tenía ánimo ni para eso.

Ni siquiera cuando el gordo le dijo:
“Quieres ver como he dibujado a tus madres?”

En ese preciso instante Brucutoso entró en casa. Aquí como todo el mundo tiene llaves, aparecen en escena cuando les sale del badajo.

“Que pasa chavales…”
“Cuando tiramos para lo del tour de las putas?”
“Como te has enterado?”
“Hay un evento en facebook…”
“Creo que lo ha creado uno de mis hijos,…el gilipollas tal vez,…o el mangui, espera….no,…ha sido el gilipollas, seguro…”
“Oye, vosotros lleváis condones,…o los dan alli?”

Después de enterarnos de que Brucutoso se apuntaba al festival, enfilamos el camino hacía el lugar donde se llevaba a cabo aquél tour del sexo Barcelonés.

Era patético. Cuatro tíos sentados en la parte de atrás de un bus, ya que ninguno tiene coche, y el gordo es incapaz de subirse por el momento en metro. Camino de aquél parque de atracciones para desviados.

Hablando del gordo, tiene la puta costumbre de darle al botón del stop en todas las putas paradas, le flipa que se ilumine la pantalla cuando lo hace, según dice, lo considera algo mágico, uno de sus poderes. El busero no lo considera tan espectacular:
“Como el gordo toque otra vez el botón, le reviento la cabeza…”

Llegamos allí. Era una callejuela perdida cerca del born. Entramos. Nos esperaba un filipino bajito y delgado en la puerta.
“Pasal, pasal,…toul del sexo os espera…”
“Hostia,…puedo entender el chino,…es una pasada, me llega todo en español…”
“Está hablando en castellano,…y cállate…”

Pasamos dentro. Era todo muy místico. Parecía una especie de fortaleza medieval en su interior. Luz tenue entre la oscuridad. Nos preguntaron quien era el protagonista.
“Éste, Lupín,…digo Pete,…Pete Reyes…”
“Hola, perdona una pregunta,…te hacen algún tipo de descuento con el carnet de estudiante? Una felación al 50% o algo así?”
“Que cojones vas a ser tu estudiante…”
“Que pasa? Le mangué a uno el carnet en la cafetería,…además soy profesor, por lo tanto se más que un estudiante de mierda,…un 75 % al menos!”
“Pol favol, pasen…”

Entramos en unos vestuarios en los que comenzamos a cambiarnos. Había que entrar en traje de baño y bata blanca. Todo te lo ofrecían allí. La verdad es que estaba realmente bien.
Jamás nos habíamos visto completamente desnudos.
“Me cago en la puta! Menudo escopetón que gasta el gordo,…con eso puedes derribar un caza tu solo…”
“Es del frío…”
“Jajaja la verdad es que la tuya Luck no sirve ni para el minigolf…”
“Que te jodan…”
“Eh chavales,..no se si tengo mucho ánimo para pegarme ahora unas folladas…”
“Bueno, ya me las pego yo por ti…”
“Ya verás como si,…ahora entramos en los piscinas y te metes ya en la inercia, ya lo verás…”

Y hacía allí que fuímos.

Habían tres piscinas. Una de agua fría. Otra de agua caliente. Y otra de agua templada. Todo realmente bien decorado y ambientado. Manteniendo aquél rollo medieval del que os hablaba. Obviamente había más gente en el recorrido. Ya que no era para un único participante. Nos metimos para empezar en la caliente.

“Por allí tiene que haber un chorro,…salen burbujas…”
“Alguna vez habéis pensando en meterla en uno de esos chorros?”
“Yo reconozco que si,…de hecho lo hice alguna vez, es como una felación tremenda, mejor que la del aspirador…”
“Que la meta el gordo…”
“El gordo necesita una canasta…”
“Que la meta luck…”
“Yo paso…”
“Joder maricas,…la enchufaré yo…”
“Nos van a largar…”
“Jajaja Métela! Métela!”

Y hacía allí que fue Bructuoso. Parecía dismular. Se acercaba lentamente al chorro, y se puso de espaldas a el en un principio. No había casi nadie en el recorrido. Tan sólo otro grupo que estaba en la piscina de agua fría, que quedaba en el otro extremo. No había Filipinos en la costa.
Brucutoso se sacó el miembro. Y lo clavó en el chorro.
“Hostia puta!!!!”
“Que pasote!!!”
“Tremendo,…por dios! Yo creo que me voy!”

La putada fue que mientras nosotros le mirábamos desde la distancia. Justo delante de él, apareció de una puerta semiescondida una filipina que venía a avisarnos de que la sauna ya estaba preparada para cuando quisiésemos. Bructuoso disimuló como pudo. Empezó a hacer aquagym tratando de despistar a la tía. Estaba pegado al chorro con el miembro dentro, y dando palmas como si siguiese un ritmo de clase acuática. La filipina le miraba.

“Señor, por favor no haga tanto ruido…”
“Ah,..es que es la costumbre,…soy mayor y a veces me lío, pensaba que estaba en el gym…”

Todo eso con una cara de estar a punto de sacar la eyaculación más apoteósica de su vida.
Finalmente la filipina se piró y él regresó con nosotros.

“Tremenda succión que me ha hecho,…yo me quedo aquí chavales, voy a intentar acabarme dentro…”
“Por dios,…nosotros vamos hacía la sauna…”
“Yo también me quedo aquí, que quiero probar la piscina de olas…”
“No es de olas, es de agua fría…”
“Ya verás como si es de olas…”

Lupín y yo nos fuímos a la parte de la sauna sexual. Mientras Brucutoso se follaba al chorro de la piscina, y el gordo no dejaba de moverse en la que se había metido, creando aquella sensación de oleaje que tanto deseaba. Tenía toda la razón. Fue meterse y generó un tsunami que ni karmele.



Nos sentamos en la cabina. Comenzamos a notar el calor. A los pocos minutos, aparecieron dos Filipinas completamente desnudas y comenzaron a bailar delante nuestro.
“Coño,…como estan estas,no?”
“Nos las podremos follar, supongo?”
“Pues no lo sé,…míralo en la hoja de las instrucciones…”
“Me estas diciendo que me has pillado un tour sexual, y ni siquiera se si voy a tener sexo?…”
“Que mierda es esta?”
“Joder,…para mierda aquello! Estan tratando de sacar al gordo de la piscina, ahora vengo!”

Salí escopeteado. Estaban rodeando al gordo entre tres tipos del lugar. Le estaban comentando que dejases de tirarse de bomba, que la piscina se habia quedado ya a la mitad de su capacidad y estaba apagando todas las velas cercanas.

“Esto es una piscina de olas! Es una piscina de olas”

Lo peor no era eso. Lo peor era ver como detrás, Brucutoso le estaba pegando una follada de campeonato a la piscina del agua caliente. Era increible verle la cara. Ojos en blanco, balanceo pélvico, boca medio abierta, casi babeando, y las manos levantadas como si estuviese en una clase de aquagym.

Trate de solucionar aquello como pude.

Mientras charlaba con los tipos que intentaban frenar al gordo. Las dos Filipinas que bailaban delante de Lupín, salieron chillando e indignadas, ya que este intentó beneficiárselas, porque según él: “Lo ponia en el contrato, joder!”.

Fueron unos minutos caóticos.


Pasado el descontrol. Nos centramos, y nos dirigimos hacía el siguiente punto. Esta vez nos dividimos en dos. Dos irían al masaje sexual, y dos al visionado de cine porno.

Yo me fuí de nuevo con Lupín. Antes con él, que con cualquiera de los otros dos. Decidimos ir al mini cine de dos filas. Una sala minúscula, con una gran pantalla, en la que proyectaban la primera escena anal de Gianna Michaels. Era exactamente como un cine, pero de reducidas dimensiones. Habían cuatro butacas en dos filas. Al lado, donde dejarías la bebida en un cine convencional, un rollo de water incrustado.

Apagaron las luces, comenzó la filmación.

“Esto que es?”
“Es el primera anal de gianna…”
“Y no se puede pasar? Me voy a tener que tragar 20 minutos de felación?”
“Que le den para el final!…”

Entraron dos tipos más que se sentaron detrás nuestro. En las dos butacas que estaba vacías. Y comenzaron a masturbarse sin problema.

“Me cago en al puta,…lo que me faltaba, más maricas para el barco…”
“Yo no se que cojones pretendías con este tour, pero esto está lleno de tarados,..para que luego acusen a Contador…”

Nos piramos y dejamos a aquellos dos, pegándose la paja de sus vidas.
..

Brucutoso y el gordo habían ido al masaje sexual.

“Polfavor, estirense en camilla…”
“Me pillo debajo!”
“Es uno en cada una, anormal…”

Ambos fueron hasta las camillas que les esperaban. Se desnudaron por completo Y se situaron sobre ellas. La pobre Filipina tuvo que aguantar lo inimaginable con aquél gordo. Se colocó boca arriba y estuvieron 10 minutos convenciéndole de que esa no era la posición.

Aparecieron dos Filipinas completamente desnudas y con unos pecho que parecían cabezas de Mike Tyson.

El masaje avanzaba sin mucho problema, sobretodo teniendo en cuenta que el gordo se había sobado, y Brucutuoso ya se había pegado una eyaculada brutal en la piscina anterior.

Hasta que el masaje cambió las manos, por las tetas. Aquellas dos chicas, se subieron sobre los dos, y comenzaron a pasar sus pechos por encima de sus espaldas. Estaban completamente desnudas. Brucutoso respondió como un buen macho cabrío responde en estos casos.
“Me cago en la puta,…me va a dar una bajada de tensión como siga alzando la bandera…”
“Polfavol las manos encima de la camilla…”
“Si, es que estaba colocándomela….”
“No tocal!”
“No he tocado! No he tocado! He rozado al colocarme, nada más!”

Mientras Brutuoso trataba de no desmayarse, ni ser acusado de violación. El gordo entendió mal el masaje. Jamás había recibido uno, cosa comprensible por otro lado. Así que se puso en pie de golpe, y le dijo a la chica:

“Ahora me toca a mi…”
“Peldon?”

Y la colocó sobre la camilla, se situó sobre su espalda, y comenzó a mover todo aquél gelatinoso cuerpo encima de la pobre filipina, que gritaba desperadamente.
“Ayuda, polfavol! Polfavol!”
“Ahora si ves,…tu no lo hacías bien, John Cena lo hace así…”

Tuvieron que volver aquellos tipos de seguridad. Lo sacaron de encima de la muchacha que estaba a punto de ahogarse. La chica de Brucutoso tambien dejó de hacer su trabajo. Este se puso de golpe en pie, la toalla se le podía sujetar en el miembro sin problema. Los largaron de la zona de masajes. Uno gritando que en Wrestlemania se hacía así! Y el otro con la toalla en la mano y una erección de caballo, pidiendo que no les empujaran.




A nosotros tampoco nos fue del todo bien en el striptease privado. Nos colocaron en una salita de color y luz rojiza. Propia de estos sitios. Era una cabina. Nosotros nos sentamos en unas butacas y apareció por una puerta una mujer de unos 60 años tranquílamente, con el cuerpo de 3 de 30.
“Me cago en la puta…”
“Que cojones es esto, Luck?…”

La mujer salió motivada del todo al escenario. Y comenzó a dirigirse a nosotros.
“Este es el del cumpleaños?”
“Si, si…es él…”
“Hijo de puta…”
“Supervivencia chaval,…la ley de la selva…”

Aquella filipina, que más que filipina parecía un donut directamente. Comenzó a rozar su tremendo culo HD, High dimension, en el miembro desaparecido, camino del ojete, de Lupín. Él trataba de separarse y alejarse todo lo que podía, y yo me desplazaba lentamente hacía la puerta, sin levantarme de mi asiento, por si en un momento dado había que huir.

Todo eso sumado a los gritos de la mujer. Que ganas le ponía, todo hay que decirlo.
“VAMOS PAlPI, GOlZAME GOlZAME!”

Que raro queda eso la boca de una Filipina. Parece algún tipo de lenguaje de guerra Goault.

En cuanto pude, y conseguí hacerlo, salí por patas de la cabina. Dejando allí dentro a Lupín. Me detuve unos momentos en el cristal de fuera, y vi como el pobre apoyaba la mano en el mismo, clara señal de auxílio.



Me fui rápidamente a buscar a los otros dos. No los encontraba por ningún lado. Hasta que al pasar por un pasillo, me los vi en une especie de habitación, sentados en una butaca, con dos o tres tipos de seguridad custodíandolos.

“Se puede saber que cojones ha pasado aquí?”
“No ven Wrestlemania, te lo puedes creer?”
“Es el peor festival de lucha libre al que me has traído, Luck…”
“Y tu que cojones haces erecto?”
“Es que no puedo bajármela, me debe haber tocado un tendón o algo la china,…y se me ha quedado así…”
“Que imagen, Dios!”
“Y Lupin?”
“Esta en un show en vivo…”
“No he querido molestarle…”

Después de hablar con los de seguridad durante 20 minutos. Y conseguir que el gordo dejase de intentar movimientos de lucha libre con todo el que pillaba. Conseguimos salir de allí. Por el camino apareció Lupín, con una sonrisa enorme en los labios. Parecía feliz. Precia cambiado. Parecía,…parecía haber descargado.

“No me jodas…”
“Si Peter Pan,…le he echado un anal que ríete tu del de Gianna…”
“No puede ser…”
“Y tanto que ha sido,…vaya trotada, hemos empañado la cabina, a lo titanic…”
“Que engañado me tenía la vieja. Una auténtica milf!”
“Como hacía el caniche, por Dios!…Como lo hacía!”
“Bueno,…que toca ahora? O nos piramos, ya?”

Mientras hablábamos en aquél pasillo cercano a la habitación de interrogatorios. Apareció la madame del local, vaya, la filipina que nos había venido a buscar al llegar.

“Aún queda último punto del recorrido,…querel hacel?”
“Si,…vamos para allá,no?”
“Que coño haces con la espada en modo batalla?”
“Es una larga historia…”
“Hombre muy larga tampoco…”
“Polfavol seguidme…”

Nos llevaron a una especie de comedor. Nos sentaron .Apagaron un poco las luces. Y la filipina se plantó justo al lado de una puerta.

“Ahola la elesion de trans…”
“De trans?”
“Es el de goku, no?”
“A mi eso de trans me suena raro, nos la quieren colar,…y creo que voy a desmayarme…”

Y después de que la puerta se abriese empezaron a salir chicas. Bueno chicas…, creo que ya me entendéis.

“Trans? No me jodas,…ahora lo entiendo!”
“Qué?”
“Que tienen más polla que el gordo…”
“La negra también?”
“Joder,…pues a mi me hubiesen timado, eh? Y más de una vez,…que realismo les dan últimamente, parecen auténticas…”

Y lo peor ocurrió con la última que salió de la habitación. Aquella imagen hizo que me subiese acojonado al sofá y pegase un grito de locaza.

“No, la tarada!”
“Que pasa?”
“Vámonos!”
“Átomos!”

Después de que nos viese salir por patas, la tarada salió detrás nuestro. Y de la misma habitación apareció su madre. Perseguidos por aquellas dos por todo el recinto. La escena era surrealista. Todos con nuestro albornoz. Un gordo con una tranca que ni el del hormiguero. Un profesor de Universidad empalmado, a punto del desmayo. Y nostros dos tratando de escapar como podíamos.

Déjamos las cosas allí. En los vestuarios. Y salimos a la calle con lo puesto.

Imagináos la escena. Albornoz, chanclas, y los más afortunados conservábamos el bañador.

Un espectáculo.

Tuvimos que regresar con esas pintas hasta casa. Subidos en taxi, porque en el bus no nos dejaban pasar. Y haciendo un simpa de cojones. Ya que no teníamos un puto duro.

Finalmene llegamos a casa. Completamente muertos. Y hechos polvo por aquella huida y persecución.

“La verdad es que no ha ido nada mal…”
“Me encuentro animado de nuevo,…buen trabajo Luck…”
“A mi no me ha gustado nada,…ni siquiera ha salido Trunks al final…”
“Bueno,…pues ya está, conseguido, ha vuelto a su estado natural, menos mal, estaba empezando a ver borroso,…me voy a pillar un pedo, que os peten…”

Estabamos completamente rendidos. A la mañana siguiente. Lupin, el gordo y yo, regresamos allí para recuperar nuestras cosas. Nos pidieron que firmásemos una hoja, con la que nos comprometíamos a no volver más. El gordo pensó que era una hoja de reclamaciones, por lo que puso:
“Falta de profesionalidad y de palabra,…saludos a veggeto”

Y eso fue todo. Realmente objetivo cumplido. Pero a que precio. Es posible que vayamos al Diario. Ya os lo contaré.
Hola!

Siento no haber podido postear el final. Las cosas se han descontrolado un poco, y tengo que estar pendiente de ellas. No os aseguro el día, pero lo haré en cuanto pueda.

Un abrazo.
Hola!

Bueno, os dejo este mensaje, porque conozco personalmente a Luck/Chico Sun y me ha pedido que os lo hiciese saber.

No ha podido avisaros, no ha sido una fuga. Para nada.

Ha cerrado la cuenta, porque por motivos personales ha tenido que viajar fuera, y pasará una larga temporada lejos, por lo que no podía hacer nada por acabarla. Y no le servía de nada tenerla abierta.

Siente mucho lo ocurrido.

Y os agradece el seguimiento.

Un abrazo de su parte.

Al final decidimos hacerlo. Que cojones! No creo que nos llamasen muchas más veces para salir en televisión. Salvo que el gordo acabase con todos nosotros y nos reservasen un espacio en GENTE.

Lupín había dejado su época de tío sensible y apático, y había recuperado su espíritu follador. Esta vez se le había metido entre ceja y ceja la posibilidad de conocer a Susanna Griso.

“Si me la encuentro por alguno de los pasillos,…la vuelvo loca! la vuelvo loca!”
“Tu crees que tienes alguna posibilidad? en serio?”
“Chaval,…yo si quiero puedo ser un galán, y para eso me he pillado un trajectio para el dia del programa…”
“Esta cae rendida a mi pies, como que me llamo Pete Reyes!…”
“No me llevo condones, ya se los pediré a Matías,…o que coño! La dejo preñada y la convierto en la madre de mis niños!…”
“…”

Como era de esperar, Bructuoso se acopló con nosotros. Nadie le había invitado, pero estaba claro que no necesitaba invitación. Se plantó en casa con su maleta robada a Antonio Alcántara y se espatarró en el sofá con un huevo fuera y dejando una peste a pistachos por todo el maldito piso.

El que parecía preocupado ante el viaje, era el gordo. El metro no era lo único que no había utilizado, tampoco habia ido nunca en avión. Por lo que no sabía como iba a ser el viaje, ni lo que iba a necesitar durante el vuelo.

“Entonces me llevo el TDT o no?”
“Para que coño quieres el tdt en el avión?”
“Porque a lo mejor allí no se pilla la sexta…”
“Déjate de gilipolleces y vete a preparar la puta maleta…”

Una vez tuvimos el equipaje a punto, nos citamos en el comedor y mantuvimos una última conversación antes de partir hacía el aeropuerto.

“Bueno,…se que lo que voy a decir es una gilipollez con vosotros, pero…para una vez que salimos en la tv, tratad de no hacer mucho el imbécil…”
“Este crío es tonto,…mira,… cuando yo esté con la Susi, echaré a Ramón Aranguena del programa, y meteré videos de caídas de niños chinos todo el puto rato, que eso siempre hace gracia,…es más, tendré una sección de fulanas de lujo que presentará Bructuoso,…y seremos líderes de audiencia,…así que relájate, que en unos díaas la televisión será mía…”
“…”
“En fin…”
“…”
“Y tu qué coño haces con la game boy?…”
“Es que dicen que para poder coger al ,ew tienes que hacer el truco desde un avión, y te aparece en el pueblo lavanda,…lo he leído en la hobby consolas…”
“Deja esa mierda ahí!…”
“…”
“Bueno, tenéis todo los que necesitáis?”
“Que si coño!…Vámonos ya, que no me puesto gayumbos y se me está subiendo el huevo todo el rato…”

Salimos hacía el aeropuerto y llegamos allí pese a parecer una reunión de antiguos boy scouts alchólicos. Finalmente pillamos un taxi, y como era más que previsible, tuvimos que salir por patas del mismo, cuando nos dimos cuenta que nignuno llevaba la pasta suficiente como para pagar. Lo típico, siempre esperas que pague otro. Menos mal que el taxista estaba demasiado hecho polvo como para salir detrás nuestro.

El gordo jamás había estado en el aeropuerto, por lo que pensaba que aquello era Port Aventura. Tener que controlar a un tío de 120 kilos y la mentalidad de un niño de 7 años, no es fácil como diría Lotina.

“Que no tío, que los carritos esos no son para que te subas…son para las putas maletas…”
“Pero yo me hago una bola y me empujáis…”
“Que te bajes de ahí, anda!
“Oye, aún quedan dos horas para embarcar, no?”
“Si, más o menos…”
“Pues me voy a pillar unas revistas y algo para picotear, nos vemos aquí…”
“Yo voy a ir a la capilla, a ver si pillo alguna feligresa jovencita que dicen que en realidad no unas jodidas profesionales felándote…”
“Ok tío,…yo me quedo aquí con el gordo…”

Lupín y Bructuoso desaparecieron, y el gordo y yo nos quedamos sentados en una de las filas de asientos que hay en la sala de espera.

“Qué,…nervioso?”
“Si, un poco…mi madre me ha dicho que si el avión sube muy arriba se te infla la cabeza y las manos y te explotan los testículos…”
“Que maja es tu madre…”
“Verdad que si? La quieres mucho..”
“Una barbaridad…”
“Se podía haber venido…”
“Lo que nos faltaba…”
“Voy a ir a mirar el monitor de los vuelos…no te muevas de aquí…”
“Pregúntales lo del tdt…”
“…”

Me fuí hacía los monitores, que estaban un poco alejados de donde nos sentamos, y consulté la puerta de embarque que nos habían asignado. Todavía no estaba marcada, por lo que regresé a mi sitio. Y como tenía que haber imaginado antes de irme, el gordo ya no estaba allí.

“Me cago en su puta madre…”

Afortundamente, en ese momento Lupín llego corriendo y se sentó junto a las maletas. Le miré extrañado, parecía algo nervioso. Y respiraba ansioso.

“Que coño has hecho ya?”
“Buah,…ni una joven había, todas una viejas chaladas…”
“Me vas a explicar porque las viejas están hablando con un tío de seguridad…”
“Y por qué cojones están todas gritando y acaba de entrar un tío con un extintor?”
“Son muy exageradas…”
“Tío! Que has hecho!?”
“Estaba jugando con las velas, haciendo como un monólogo, sabes?…Yo lo hacía para entretenerlas, no había cura por ahí…y nada…”
“Nada?”
“Que sin querer he prendido fuego a la figura del niño Jesús y se han peusto todas como locas…”
“Tio, no hemos salido de aquí y ya la estáis liando…ahora dónde cojones esta el maldito gordo?”
“…”
“Se ha pirado?”
“…”
“No me jodas…”

De pie frente a los asientos y frente a Lupín. Divise al gordo en la lejanía. Justo al lado de la capilla donde la viejas chillaban indignadas por la herejía cometida por Lupín.

“Qué ocurre?”
“…”
“No ha sido buena idea, no lo ha sido…”

Lupín se puso en pie y coemenzó a partirse, yo salí corriendo hasta el gordo y lo detuve antes de que se embalara por completo en la máquna de embalaje para maletas, ante la atenta mirada del marroquí que se ocupaba de ello.

“Si a metido en máquina y si stá embalando,…por favor sacadlo di aqui! Ahora mismo!”
“Qué cojones haces?…”
“Así si el avión se estrella yo tengo una capa de seguridad…”

Sacamos al gordo de su traje de plástico y nos sentamos los tres en la fila de asientos de la sala de espera.

“Dónde cojones está Bructuoso?”
“Hace 45 mintuos que se ha largado a buscar unas revistas y todavía no ha vuelto…”
“Voy a llamarle…”
“Puedo ir a mear?”
“…”
“Si, pero nada de juegos…”
“…”
“Bructuoso, dónde coño estás?”
“Las mujeres son todas unas guarras, y las inglesas más…que seguro que llevan las bragas cagadísimas…”
“Qué dices?” “No me jodas tu también!…”
“Qué le pasa?…”
“O me traéis una puta…o yo no me muevo de Jamaica!…”
“Dime donde estás, anda…que te voy a buscar…”
“Encuéntrame! Encuéntrame! jajaja!”
“Putasss! Que sois todas una putas! Sobre todo tu rubia,…tu la que más!”
“…”
“Este tío lleva un cebollón de cojones… lo que nos faltaba…”
“Y dónde está?”
“Y yo que se tío”

Después de 20 minutos Lupín, me llamó tras localizarlo tirado en un banco, con una botella de whisky en la mano y lanzando improperios a las famílias extranjeras que viajaban con direción a Londres.

Iba mamadísimo y cargado de revistas porno que había comprado en el quioso del aeropueto.
Nos dirijimos a nuestra puerta de embarque, pero nos dimos cuenta de que el gordo no estaba. Tampoco es muy difícil percatarse de ello.

“Su puta madre…”
“Quédate tu con este,…y yo voy a buscarlo…”
“Llámale al móvil…”
“Tu crees qué servirá de algo?”
“…”
“Es verdad, ve directamente a los lavabos…”

salí corriend dirección a uno de los baños del aeropuerto, pero allí no estaba. Me dirigí a los que había en la otra punta pero nada, sólo me quedaban unos, si no estaba allí, no sabíaa donde poder buscarle. Pero la vida me perimtió el lujo de encontrarle. Allí estaba, quieto en el urinario, hablando con un viejo que estaba a punto de ponerle la mano en el aparato.

“Que gorda la tienes niño,…deja que te la acaricie un poco…”
“No me morderá no?”
“Sólo escupe…”
“Ai Ai,…yo si que voy a tener que morderla un poco..”
“Y dice que así viajaré más tranquilo?”
“Se puede saber que hacéis!?”
“Y tu suéltale el nabo, viejo enfermo!…”
“Tu también pareces muy nervioso,. no quieres que te relaje con un masaje?”
“Vámonos de aquí!…”
“Vosotros os lo perdéis!”

Salimos de allí antes de que aquél viejo pajillero le pegara una masturbada de campeonato, con posible final feliz. Nos plantamos en nuestra puerta de embarque. No sabía si entraríamos. Brucutoso estaba demasiado jodido, pero de perdidos al río.
Cuando llegó nuestro turno, la azafata nos miró atentamente.

“Este hombre está muy rojo,…no estará borracho, no?”
“Borracho yo?”
“No,…es que le dan pánico las aviones y se ha tomado una pastilla para dormirse, pero al no desayunar está un poco mareado…”
“Pero ahora se le pasa…”
“Está bien,…pasen…”

Pasamos, nos daba igual porque, pero lo hicimos.

Ya sólo quedaba el arco de seguridad. Al gordo le hicieron descalzarse, jamás he visto unas uñas así, podía cascarse el solo de stairway to heaven con los pies.

Finalmente nos plantamos en la sala de embarque y accedimos dentro del avión. Todo parecía calmarse de nuevo.

Parecía…

Una vez sentados en nuestros asientos, en nuestra fila de cuatro. Tratamos de llevar el vuelo lo más plácidamente posible. Brucutoso dormía la mona, espachurrado en el asiento y babeando como cualquier borracho despúes de una buena taja. Lupín ojeaba la cantidad mostruosa de revistas porno que el mismo Bructu había comprado, y el gordo no dejaba de consultarme sus dudas acerca del vuelo.

“Tu crees que si le paso un cd de Busta al piloto lo podrá poner para que se escuche por aquí?…”
“Esto no es un puto autocar tío, estate quieto”…”Cuenta nubes o algo…”

Finalmene llegamos a Madrid. Hacía un frío de cojones y pillamos un taxi que nos llevó hasta el hotel, bueno realmente nos dejó a escasos metros, ya que seguíamos sin tener un puto duro y salimos por patas poco antes de llegar, para que no supiese donde nos hospedábamos.

Después de unos 20 minutos de caminata, nos orientamos con un plano que llevábamos encima.
Era un hotelito que no estaba nada mal. Tres estrellas y lo necesario para pasar allí una noche. Teníamos dos habitaciones, por lo que nos lo montamos un dos para dos. Yo con el gordo y Lupín con Brucutoso. Lo decidimos así por el tema de las putas, si metemos a los dos puteros en la misma, no nos molestarán a media noche.

Después de colocar los trastos, estuvimos chafardeando la habitación. El gordo estuvo lamiento las pastillas de jabón que nos habían dejado en la cesta, pensando que eran bombones caramelo que nos habían guardado. Se pasó sacando burbujas 5 minutos. Aunque lo peor fue lo de Brucutuoso, que se pasó el secador por la huevada segun el, porque es un truco para la resaca, ya que allí se concentra el alcohol ingerido.

Era nuestra única noche en Madrid, por lo que estos propusieron salir a cenar y luego tomar algo por ahí.

“Tenemos que aprovechar chavales,…vámonos de party a ver lo que pillamos, yo necesito descargar porque mañana con la Susana quiero ir con los huevos vacíos…”
“Yo me metería en alguna discoteca,..”
“Tenemos la pasta justa para cenar, no creo que podamos permitirnos muchos lujos…”
“Cenamos en un Mcdonalds y a tomar por el culo…”
“Aquí en Madrid dicen que las niñas son muy de follar en la primera cita…”
“Y dónde, no?”
“Dónde has leído eso?…”
“En el Cosmopolitan,… lo estuve ojeando en al peluquería,…tienes que saber como piensa una mujer, para meterse en su cabeza y follártela después…”
“Tu gordo,… ya tendrás con un par de hamburguesas?”
“Si,…el jabón me repite…”
“Pues nada, pillamos unas hamburguesas y nos metemos en algún sitio…”
“Pero eso si,…control chavales…”

Cenamos en un Mcdonals del centro sin muchos inconvenientes, salvo por el gordo, que se pasó como 20 minutos exigiéndole al tío que le atendía, que quería un Durum. Cuando se empezó a poner violento y formó una cola de tres pares de cojones tuvimos que ir a buscarlo para calmarle y llevárnoslo a la mesa.

Salimos de allí cerca de las 00h, y nos metimos en una zona de baretos. La verdad es que el ocio nocturno de Madrid está bastante bien, parecen mas tranquilos que en Barcelona, y las guarras parecen más comedidas.

Encontramos una discoteca que celebraba una fiesta y que dejaba la entrada a mitad de precio con consumición incluida. Genial, ya que nos sobraba para pedirnos algo más dentro. Era pronto. por lo que no había demasiada gente dentro. El aspecto del sitio era similar a la discoteca Merlin de barcelona. No sé si alguien ha tenido el privilegio de ir. Algo increiblemete extraño.

Nos metimos allí después de que nos dieran el OK en la puerta. Algo nos llamó la atención uan vez dentro. Algo que en la cola ya nos había resultado raro. La mayoría eran muy jóvenes. La media de edad rozaba los 18 años. Nosotros ya teníamos pelanganos en los huevos. Brucutoso sumaba más años que parte de toda la gente que había allí dentro. Nos pedimos nuestra cosnumición y nos colocamos en la barra a ojear el percal.

“Esto está lleno de críos…”
“Almejitas jóvenes, tu sabes lo bien que huelen?…”
“Que asco das tío…”
“Te has llegado a masturbar en clase alguna vez?”
“Respeto a mis alumnos,…me espero a que terminemos para meterme en el baño de profesores…y allí ya me pego un pajote de escándalo…”
“Eres repugnante…”
“Yo creo que me voy a perder un poco entre la multitud a ver lo que puedo sacar…”
“Si yo voy a ver lo que puedo meter…”
“Tu que haces gordo?”
“Gordo?”
“Dónde coño está este ya?…”
“Buff! Que te vaya bien su búsqueda…”

Lupín y Brucutoso se perdieron, y el gordo había desaparecido como venía siendo habitual en él. Me metí su cutaba y el mío, que le jodan. Pase de ir a buscarlo, no soy la niñera de nadie. Y menos la de un tío que es incapaz de estar 5 segundos sin demsotrar que es un completo imbécil.

La noche pasó y yo me acabé pidiendo otro cubata. Estaban a mitad de precio y el cebollón me llegó con tan solo 3. No necesito mucho alcohol para tajarme. Dando una vuelta por aquella discoteca, perdí el rastro de los tres. Hasta que me topé con Brucutoso en la puerta del baño de tías, tratando de convencer a las que se escondían aterradas detras de la puerta de lo bueno que sería para ellas pegar una follada con un tío maduro.

“Va coño, salir del lavabo…que tengo un Focus,…eso a las nenas os mola que yo lo sé…”
“Por favor lárgate de aquí!…”
“Que no os voy a hacer nada que no queráis,… tranquilas niñas! Que soy un tio de palabra, que soy profesor, joder!”
“Como el Juan Cuesta!”

Pase de hacer nada, el acohol ingerido no me lo permitía y necesitaba mear como fuese, me tambaleaba mínimamente y mi cabeza latía sin poder detenerla.

Meé todo el vater menos la taza, fue algo épico. Una vez fuera localicé al gordo sentado en uno de los sofás y rodeado degente. Como pude me metí entre todos lso que bailaban y llegué hacía donde el estaba. Dejándome caer en el sofá, justo a su lado.

“Tío te estás comiendo un kebab?”
“Si,…es que tenía un hueco…”
“De dónde has sacado el dinero?”
“Mi madre me dió 500 euros para el viaje…”
“Y no has dicho nada, cabrón?”
“No me lo habéis pedido…”
“Dame un bocado anda…”
“No tío,…que este está preparado como a mi me gusta! Vete a pedir el tuyo…”
“Va coño dame un bocado!”
“Que me dejes!…”

Los chavales de al lado nos miraban como si no se creyesen lo que estaba pasando. Nos peleábamos por el puto kebab mientras ellos nos hacían fotos que seguramente subirían a algún tuenti, facebook, fotolog, fotoprix o alguna página pornográfica de esas.

Y hasta ahí la noche estuvo bien.

Después se complicó bastante.

Mientras discutíamos tirados en el sofá por un bocado de kebab, vimos como dos porteros sacaban a Lupín a hostias, mientras el gritaba:

“Qué culpa tengo yo de que los chavales me compren la droga, el problema es suyo que son unos drogadictos!”

Nos pusimos en pie y salimso detrás, a los pocos minutos llegó Bructuoso empujado entre porteros y tías. Noss largaron como escoria de aquél antro inmundo.

“Sois lo peor,…dáis asco…”
“Le he tocado la teta a una mientras me empujaba,…todo relleno! Putas golfas como engañan…”
“Vaya negocio que he hecho, le he metido a uno un puñado de manzanilla como si fuese maría…30 eurazos para el bolsillo chavales…”
“Creo que tengo otro hueco,…vamos a por uns frankfurts…”
“Cállate ya gordo!…”

Después de aquello, pillamos los frankfurts de Oscar y regresamos a la habtiación del hotel, nos esperaba un día realmente difícil.

Llego el dia. Llegamos a los estudios de Antena 3 a la que hora que nos habían citado, los 4, Brucutoso incluído. Nos metimso entre los pasillo guiados como superestrellas por uno de los regidores. Lupín no dejaba de preguntarle si estaba por aquí Susana, no sabían lo que contestarle.

Nos metieron en una especie de sala de espera y nos dijeron que nos avisarían cuando nos tocase entrar, pero sobretodo nos pidieron que exagerásemos la situación lo máximo posible. Y que sólo entraría el protagonista del caso, el hijo de las dos madres. Y un acompañante, en este caso yo.

“En serio quieres entrar ahí dentro?”
“Claro chaval,…quiero darme a conocer a todo el país, ahora seré una superestrella y me pegaré una vida como tal…”
“Y tu dignidad?”
“Mi diginidad me la paso por el forro de los huevos si me puedo follar a Susana Griso…”
“Deja de comerte los putos sandwiches,…que son para todos los invitados, no para ti solo…”
“Este tío es como el hipopótamo ese tragabolas,…no tiene fondo…”

Esperando con nosotros, había una mujer de mediana edad que venía a confesarle a su hijo que en realidad era transexual. También una abuela que quería decidrle a sus nietos que era narcotraficante.

De nuevo entró el regidor en la sala.

“El chaval de las dos madres, entras en 5 minutos,…así que ven,…y tu colega también…”

Nos dirigimos hacía allí, nos colocamos detrás de las puertas de entrada y esperamos a que expusiesen nuestro caso en antena.

“Nuestro siguiente invitado, nos contará la tremnda situación que ha vivido al ser hijo de dos madres y no enterase hasta que cumplió los 23 años…un fuerte aplauso para Pen Reyes!…”“

“Pen no, Pete puta, Pete!”

Entramos dentro y saludamos al público con una sonrisa postiza. Nos sentamos en el sofá. Lupin le pidió un momento a la presentadora, para poder decir algo. Acto seguido se puso en pie.

“Patricia,…quiero aprovechar para saludar a todas las mujeres de España, y en especial a una,…ella sabe quien es, es una rubia despanpanante, con unas curvas de infarto y una boca que ya la quisieran muchas prostitutas de medio pelo…”
“Por favor Pen, siéntate…”
“Es Pete guapa,…quiero dedicarle una poesía…”
“Adelante…”
“Querida Susana, tu eres mi mañana, me despiertas desde el pene hasta la mirada, si tu quiesieras ser mi pareja yo dejaría las putas y la cerveza”

Después de semejante momento, la presentadora le pidió que se sentase y le explicase de una vez el caso. Mi facepalm era de órdago, aunque no podía dejar de mantener aquella sonrisa de imbécil.

“Bueno, pues el caso es que yo tengo dos madres,…aunque de eso no me enterá hasta que no cumplí los 23…”

En ese instante, mientras Lupín exponía la situación, entró en el plató el gordo saludando a todo el mundo. Me quería esconder detrás del puto sofá. No podía estar pasando. Se acercó a la presentadora, le cogió el micro y se colocó en medio del plato.

“Hola a todo el mundo,…soy el Oscar” See va habeee un follón!”
“jajaja”

La presentadora parecía estar buscando a los de seguridad.
El godo empezó a soltar frases del APM, programa de tv3 que dan en Cataluña.

“Tu mais sita english maaaai”

La presentadora trataba de hacer lo que podía. Hizo un gesto a los tipos de seguridad para que entrasen.

“Tu, Tu…tothoooooom!”
“jajaja”
“Quiero saludar a mi madre! Te quiero mama!” “Ya tengo al Mew!”

Cortaron para hacer una pausa y se llevaron al gordo del plató y a nosotros nos invitaron a marcharnos.
Mientras nos llevaban por el pasillo, dirección a la puta calle, salió Brucutoso de uno de los camerinos cargado de puros y botelliens de licor de mueble bar.

“Qué cooño ha pasado?”
“Ya nos vamos? Ahora que estaba a punto de entrarle a la madre transexual…”


El vuelo no salía hasta las 23. Decidimos aprovechar y dar una vuelta por Madrid. Hacía frío, pero la ciudad merecía la pena, así que nos importó perdernos en las últimas horas que nos quedaban en ella.

“Que raro,…todavía no me ha llamado la Susana, a ver si el puto Matías le ha pillado el móvil, hijo de puta…”
“Tu crees que saldré en el APM?”
“Y en el telediario si todo va bien…”
“A ver si me paso luego el secador por el hueval que estoy un poco mareado…”

Caminamos por un barrio un tanto dejado de la mano de Dios. Llegamos a una pista en la que un grupo de sudamericanos juagaba al bakset. La pelota salió dirigida del campo y le llegó al gordo. Y todo se jodió una vez más.

“Eh papi, nos puedes lanzar la bola wey?”
“Esto es uan pelota de rumbi , no?”
“No, no , nooooo!”
“…”
“A tomar por el culo…”

Le pegó un patadón a la bola que la mandó encima de un árbol.

“Me cago en tu cara webon,…que minga hisite?”
“Te voy a romper las piernas…”

En ese momento un grupo de sudamericanos se acercaron a nosotros con ganas de partirnos la cara y nos rodearon.

“Eh tranquilos, tiene un problema hormonal y no sabe muy bien lo que hace…”
“Es hipertiroidismo! no estoy gordo!
“Os vamos a hacer la sonrisa del payaso, por mamar…chingones…”
“Eh por favor, seguro que podemoS arreglar esto amistosamente…”
“Vais a salir de aquí en una caja de pino, wey…”
“Te podemos bajar la pelota si quieres…con un palo o algo…”
“Oh lo que queráis…”
“Tenéis dos opciones papi,…o salís muertos o nos ganáis al basketball…”
“Vale, elegimos salir muertos…”
“Qué dices?…”
“Somos unos mantas tíos, que nos maten y acabamos con esto,…me pido muerte por kiki…”
“Vale, jugamos, jugamos…”
“Si perdéis os prenemos fuego papi…you know?”
“Si, si,…I know I know…”

Estábamos rodeados, pero al menos teníamos un hilo de esperanza. Un hilo de mierda, pero un hilo al fin y al cabo.

“Tenéis idea de jugar al basket?”
“Dónde están las raquetas?”
“Joder…”
“Yo en mis tiempos era como Michael Jordan pero en blanco y con la polla más grande…”
“Nos van a matar…”

El partido empezó, y aquello si que era auténtico showtime. Éramos lo más patético del mundo. Bructuoso no botaba ni una puta vez la bola, la llevaba todo el rato bajo el brazo. Ni siquiera tiraba, sólo corría con ella.Lupín se flipaba haciendo una esútpida mezcla entre basket y break dance. Y el gordo tiraba la pelota con una mano y para darle al cuadrado solo. Palmábamos 30 -6.
Hasta que en una de las jugadas, uno de los sudamericanos se topó con el gordo, cayéndose al suelo, y al levantarse le soltó algo que nos salvó el pellejo.

“Puto barril,…me cago en tu puta madre!…”

El tiempo se detuvo y la escena se hizo lenta, muy, muy lenta. Era uan mezcla entre alegría y dolor. Sabíamos que aquello podía salvarnos o podia enterranos del todo. Y para bien de nuestros cuellos, fue una salvación.

“Qué,…has…dicho?”
“Que me cago en tu puta madre pedazo de barrigón…”

El gordo bajó la cabeza, apretó los puños, apretó los dientes y cerró los ojos mientras respiraba profundamente como un loco.

“A todo el mundo le cae bien mi madre!…”
“Qué dices, papi?”
“A todo el munDO LE CAE BIEN MI MADREEEEEEEEE!”

Nos miramos todos y entre lágrimas soltamos un suspiro de felicidad.

Después, el gordo empezó a repartir hostias a diestro y siniestro, mientras chillaba como una especie de dinosaurio poseído por la rabia de mil dioses.
Nunca vi tanto sudamericano acojonado. Salieron escaldados la mayoría, y acabaron largándose de la pista. Después de aquello le abrazamos entre lloros.

“Verdad que a vosotros os cae bien mi madre?”
“Tu madre es una santa!”
“Ya quisiera yo que una de mis dos madres fuese como la tuya,…es más,… las dos!”
“Yo la amo! La amo!”


Ya una vez en el avión de regreso a casa, Lupín se metió en el baño a masturbarse con las revistas de Brucutoso, ya que no había descargado desde Barcelona. Brucutoso se sentó en la primera fila a tirarle la caña a una de las azafatas, aganchándose para verle que llevaba debajo de la falda cuando pasaba con el carrito de las muestras. El gordo y yo nos quedamos sentados charlando relajadamente.

“Qué te ha parecido salir en la tv?”
“Tampoco es para tanto,..aunque es verdad que notas cuando alguien cambia de canal, yo notaba como una descarga…”
”..”
“Sabes,..voy a dejar el piso”
“A quién?”
“Que me marcho digo…”
“Por qué? Es por lo de ducharme con el bañador?”
“Si no fuese tan tímido no me importaría que nos duchásemos juntos…”
“No, no es por eso, aunque te lo agradezco,…es que necesito un cambio de aires…”
“Pero si somos como tres hermanos,…y mi madre es como vuestra diosa…”
“Ya,…pero a veces el final es la única posibilidad de seguir un camino…”
“Y dónde irás?”
“He estado mirando pisos, y bueno…creo que me meteré a compartir piso con unos chicos de erasmus…”
“Que país es ese?”
“jajaja”
“Tu no cambiarás nunca, no?”
“Me gusta lo de ir en avión…creo que volveré a coger uno,…eso si, la próxima vez me traigo el TDT…”
“Te echaré de menos, tío…”
“Vendrás a ver a mi madre?”
“Claro,…me pasaré algun día y comeremos todos juntos…”
“Te tiene mucho cariño,…nunca le he visto llamar a nadie homosexual con tanta ternura…”


Llegamos a Barcelona y los días siguientes nos hicieron tomar nuestros nuevos caminos. Decidí ir a vivir con unos chicos que estaban de Erasmus. El gordo se fue a vivir al pueblo con sus padres y Lupín decidió abrir un puticlub de carretera sólo con prostitución africana. Según el, porque hay mucha demanada y poca oferta. Se llevó a Rosa en su aventura. Brucutoso siguió viviendo con sus hijos. Y nuestro viejo piso se quedó vacío.

No se quien volverá a vivir en el. Sólo se que pese a todo ha sido un placer vivir allí dentro.

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  1. pobre-caminante ha reblogueado esto desde prohibidopulsarelboton y ha añadido:
    parte… Notable!
  2. elrincondelbruto ha reblogueado esto desde prohibidopulsarelboton
  3. prohibidopulsarelboton ha publicado esto
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