Historia mitiquísima sacada de Forocoches, para variar. Si tienes tiempo y quieres echarte unas risas te lo recomiendo al 100%.. Para que vayáis poniendo cara a los protagonistas, os pongo a quién me recuerdan:
El Gordo: Randy Hickey
Lupin: Howard Wolowitz TBBT
Prota: Leonard TBBT

La continuación de la historia: Mi compañero de piso cada vez está peor… (Parte II)
Os voy a contar la experiencia que vivo desde hace 5 meses.
Decidí marcharme del piso de mis padres, necesitaba tranquilidad para mis estudios, y tener un pedazo de intimidad, alejarme de una etapa que había llegado a su final.
Vivo en Barcelona, y mi intención era encontrar un piso de alquiler, barato, y que mereciese la pena, el presupuesto era escaso, pero mi capacidad para adaparme lo suplía con creces.
Finalmente y tras un par de meses de búsqueda, di con lo esperado, ofrecían una oportunidad irrechazable, la oferta hablaba de que allí ya vivía un tipo, pero que el piso contaba con dos habitaciones libres. No me lo pensé y me hice con una de ellas.
Estaba mucho mejor de lo que me esperaba, por lo que me alegré enormemente de haberme decidido a hacerlo.
La primera vez que coincidí con él, no me causo ningún tipo de impresión, era alto, bastante gordo, rapado al dos, y prácticamente no hablaba, aunque cuando lo hacía tampoco entendía realmente nada.

Los primeros días fueros de adaptación, de supervivencia, estás en un sitio nuevo, con un compañero desconocido, por un lado te sientes un poco más libre, por el otro cohibido por la falta de confianza con el entorno.
Con el paso del tiempo, el piso me fue convenciendo, pero mi compañero me fue acojonando, tenía una serie de manías un tanto extrañas.
Para empezar, le pillé tres veces duchándose con el bañador, siempre me respondía lo mismo al abrir la puerta “Soy tímido!”, y soltaba la manguera para taparse sus partes, partes que ya estaban tapadas por el mismo bañador.
No quise darle muchas vueltas, cada uno tiene sus costumbres, y hay que respetarlas. Pero aquellos detalles se fueron intensificando.
Recuerdo un día que se trajo a sus padres, por mi no había problema alguno, al contrario, pero tenían una relación un tanto especial, mandó a su madre a la cocina, ella estaba realmente encantada, traté de decirle que no hacía falta, que era cosa nuestra, que nosotros nos ocupábamos, todo de muy buen grado, pero no se lo tomó bien, me dijo que la dejara en paz, cosa que me asustó, y me hizo plantearme la situación con cierto miedo. Después de casi sentirme obligado a colocarme la servilleta sobre las piernas, y a no apoyar los codos sobre la mesa, acabamos de comer y se puso a fregar toda la casa, no podía permitírselo, por lo que volví a insistir en que no hacía falta, me dijo que o dejaba de acosarla o “Mi marido te va a soltar un par de guayas, malnacido…”, decidí no intervenir más.
Su padre era un tipo curioso, pies en la mesita, espachurrado en el sillón, y puro en las manos, sólo me dirigió la palabra para preguntarme si su hijo había llevado alguna “gachís”.
Le dije que no, todavía no lo había hecho. Pero lo hizo.
La tía era exactamente igual que él, salvo por el rapado, y porque ella llevaba sujetador. Me la presentó, tampoco la entendí demasiado y me marché a mi cuarto, les dejé intimidad para que disfrutaran relajadamente de la noche.
Y lo hicieron, se la pasaron entera follando como no si no hubiese mañana, parecía una jodida matanza, me sentía acongojado en mi cuarto, cagado por si realmente uno de los dos estaba cometiendo un crimen y que de serlo la próxima víctima sería yo.
A la mañana siguiente evité decir nada, me preguntó si podía quedarse un par de días en casa, tenía mal rollo con su padres, le dije que si, que no había problema alguno.
En que momento acepté.
Se zampó media casa, supongo que no intentó comerse el mármol de la cocina porque debió intuir que no era dulce, se comió las reservas para toda una tercera guerra mundial, estoy convencido de que vino antes de la hibernación, que aquello era el paso previo, llegué a verla cenar tres veces, e incluso marcándose un resupo.
Lo único positivo fue que duró exactamente eso, dos días, después desapareció, supongo que en busca de más comida, o una cueva. Jamás supimos nada más de ella.
Con él, no mantenía mucha relación, una tarde le pillé masturbándose en el sofá, con el audio del portátil a todo trapo, completamente desnudo y sentado sobre mi toalla, aquella fue nuestra primera bronca, bueno, más bien yo fui el que le chillaba, él no decía nada, sólo asentía con la cabeza, me dio lástima y no hubo más.
Recuerdo que un día trajo visita, eran tres colegas, exactamente idénticos, parecían la fusión de todos los personajes de BBT combinados en uno y multiplicados por tres.
Se pasaron la noche entera viendo la trilogía del señor de los anillos, mientras gritaban como locos cosas como “VAMOS ARAGORN!”, “Por el poder de….”, y un nombre élfico que no recuerdo.
Yo mientras tanto trataba de estudiar para lo exámenes, metido en mi cuarto, les pedí calma, pero les escuchaba reír como ratillas de laboratorio.
Pese a todo, jamás había habido ninguna discusión fuerte, ni siquiera por la manía que tenía de lavarse los dientes en la cocina, dejando el cepillo al lado de la pica, sumergido en un bol de cereales.
Pero el otro día fue demasiado lejos, y tuvimos nuestro primer encontronazo.
Eran las 3 de la mañana, escuché como volvía, había salido por ahí, no sé a donde, creo que venía de casa de un amigo, me desperté al escuchar la puerta, traté de seguir durmiendo, pero de golpe entró en mi cuarto, llevaba una especie de cobaya o no sé que cojones era, en las manos y estaba totalmente en estado de shock, chillando como un loco, más de lo que había hablado en todo el tiempo que hacía que le conocía, pidiéndome que le ayudase, que querían matar al bicho, se le había ido la cabeza por completo, me subí a la cama, le dije que lo apartase, me lo acercaba cada vez más, me subí al escritorio, tengo un miedo enfermizo a las ratas y a todos sus variantes, le dije que se pirara, todo eso a horas intempestivas y como colgados, comenzó a llorar, parecía un jodido niño, cara fetal del todo y acercándome la cobaya, pude coger unas bolas de calcetines que tenía colocadas sobre la mesa, para dejarlos guardados en su sitio y se los comencé a tirar, consiguiendo alejarlo, tirándole después el pantalón de un chándal y una bufanda, hasta que al final se salió y cerré con el pestillo.
La noche trascurrió con calma, hasta que al levantarme a la mañana siguiente, no estaba, así que hablamos al mediodía cuando regresó, me dijo que era de un amigo, que su madre quería matarlo y que fue a buscarlo para esconderlo, que se había bebido una cerveza y que le había subido, le dejé las cosas claras y parece que lo entendió.
No fue nada bestial, pero aquella situación no fue agradable.
Si todo va como nos han contado, el lunes viene un compañero nuevo, es uno de los motivos que me animan y me hacen no empezar a buscar una salida, ya veremos.
Hace unos minutos, mientras comíamos en el sofá con los Simpsons de fondo, hemos mantenido nuestra primera conversación seria.
He intuido que lo era, por la claridad con la que le entendía, sin dificultades, hablaba pausado, demasiado tal vez, pero comprendía cada palabra, algo novedoso, me veía en la obligación de prestarle atención.
Oye, estoy algo preocupado con lo de mañana…
Mañana?
Sí, con lo del tío nuevo… Y si es un loco,…o un psicópata, tu y yo tenemos una relación buenísima, como para que un chalado la estropee…
No te preocupes, no creo que sea para tanto… (Interiormente mi cabeza pensaba algo muy diferente, en concreto, esto “Que me estás contando, gordo zumbado!!)
Y si es sonámbulo? Yo una vez escuché que los sonámbulos son a la vez unos enfermos del sexo, y si comienza a tocarnos?
Puedes dormir con el bañador…
Me tendré que poner una camiseta…
Una camiseta?
Sí, imagínate que me ve en la ducha sin ella…
Es lo que tiene ducharse, no? Sueles meterte desnudo…
No me gusta nada la idea de que venga nadie…
Bueno, no le des más vueltas, nos apañaremos…
Y si trae tías?
Qué problema hay? Tu también trajiste una, y yo de vez en cuando he traído también…
Ya, pero y si se quedan a dormir, y son sonámbulas como él…
Él no es sonámbulo, ni siquiera sabemos quien es él…
Como toque mi colección de Mortadelo…
Tu habitación tiene pestillo en la puerta, lo pones y listo, se acabó el rollo…
Yo nunca pongo el pestillo, me da miedo que después no pueda abrirse…
En serio, seguro que es un tío majo…
Seguimos comiendo tranquilamente, como si nada, cada uno a lo suyo, degustando el sabroso arroz a la cubana, que yo mismo había preparado, hasta que de nuevo salió de su trance, y volvió a la carga…
Y si nos cambia el desodorante por amoniaco?
Como va a hacer eso?
Pues abriendo el frasco y rellenándolo, eso puede pasar, no es tan extraño…
De verdad, le das demasiadas vueltas… Alfredo nos dijo que era un tío joven, será un estudiante más, con sus cosas como todos, pero no un chalado como lo pintas…
Como me toque los libros de Mortadelo…
Mis padres podrán seguir viniendo a verme?
Claro… sí, podrán seguir pasándose algún día…
Y si a mi madre no le cae bien? Mira lo bien que le caes tú, es como una madre para ti…
Sí, bueno…
Eso si que no podría aguantarlo… Podemos comprar un castor, para que nos defienda…
Mira hacemos una cosa, si vemos que no nos gusta, hablamos con Alfredo y como tenemos buena relación, le pedimos que lo largue de aquí….
Vale, me parece bien… Te vas a comer el plátano?
Claro, tío, para eso me lo he puesto…
Vale…
Y siguió embobado, con la mirada fija en el televisor, mientras yo le daba vueltas a todo lo hablado, como podía preocuparse él, si es un jodido chalado, y yo, qué? Nadie se preocupa por mí, podría acabar viviendo con dos asesinos en potencia.
____
Bueno, pues ya conocemos a nuestro nuevo compañero, a eso de las 12 nos lo han traído, como si fuese un paquete de correos.
El gordo llevaba esperando delante de la puerta desde que se ha levantado, ni siquiera ha desayunado, raro ver su cepillo nadando en el bol de cereales.
Yo he aprovechado para estudiar, pero la curiosidad ha podido conmigo, y he salido a primera fila, cuando he escuchado la puerta.
Venía acompañado de Alfredo, nuestro casero, un tío cascarrabias, viejuno y con pinta de torero jubilado.
“Bueno, pues este es tu nuevo hogar, ahora ya sólo tienes que conocer a tus compañeros… Mira! Si tienes al gordo esperándote, la mitad del trabajo hecho… ahí te quedas, me voy a tomar un carajillo…”
Fue entonces cuando apareció en escena, os lo juro, físicamente era idéntico a Lupin, no sé si sabéis de quien os hablo, pero era una copia exacta, mismo corte de pelo, patillas, cuerpo de insecto palo, y alto, bastante alto.
Además de esas similitudes físicas, tenía una extraña forma de caminar, al estilo Ranger de Texas, como si hubiese venido en caballo, en un primer momento se ha quedado quieto cerca de la puerta, con los pulgares metidos dentro de los bolsillos del tejano, y con una pose semi encorvada, observando el panorama con atención.

Ha sido el gordo el que se ha dirigido hacía él. Y por como ha reaccionado, queda claro que le ha hecho lo que suele hacer siempre en estos casos, apretarle la mano como si fuese un jodido abrenueces, al principio a mi me hacía lo mismo, su madre es igual, hasta que aprendí a saludarle desde la distancia, sin contacto físico.
“Hola, yo soy Oscar…”
“Yo me llamo Pedro, pero prefiero que me llaméis Peter… o Pete, que es más estiloso…”
“Vale Pitre…”
“…”
Después de aquello, me he acercado para presentarme, cuando se ha aproximado, me ha susurrado al oído:
“Oye el gordo me ha intentado romper la mano?”
“Ah, no te preocupes, está un poco nervioso…”
Hechas las presentaciones, nos hemos quedado quietos los tres juntos, sin decir nada, durante cuatro minutos, lo único que de vez en cuando rompía el silencio era el “Bueno… pues ya estoy aquí”, que soltaba Lupin cuando la situación se volvía demasiado molesta.

Creo que he contado unas siete veces, al final el mismo Ranger nos ha sacado del bucle espacio-temporal en el que nos habíamos metido.
“Oye, donde está el meatril?”
“El qué?”
“El meatril, la vaciera,…ya sabes…”
“…”
“Creo que se refiere a la nevera…”
“Preguntas por el lavabo, no?”
“Claro, tío,…tengo que descargar ya el hueval, que me rebosa…”
“Es esa puerta…”
“…” (Y hasta allí se ha dirigido)
“A que era la nevera…”
“Que va a ser la nevera, no ves que se ha metido en el baño…”
“…”
“Bueno, que te parece?”
“Hombre, es pequeño, pero tenemos bidé…”
“El lavabo no, cenutrio…”
“Él, que te parece él…”
“Camina un poco raro…”
“Si, es un flipado…”
En ese preciso instante, Peter, Pete, o Lupin, como queráis llamarle, salió del baño, y dejamos aquella apasionante conversación a medias.
“Oh como lo necesitaba… me estaba ardiendo ya la pelambrera y todo…”
“Oye tenéis una cortina del Scooby Doo…”
“Sí, la trajo mi madre…”
“Te cae bien mi madre?”
“Qué?”
“Nada, es una broma que hace siempre…”
“Ves dejando tus cosas si quieres, mira tu cuarto es aquél…”
“Bueno,…pues dejaré mis cosas, y le pegaré una llamada a mis nenas…”
El orden de las habitacion es el siguiente, la primera es la del Gordo, la del medio la mía, y la última la de Lupin.
De nuevo estabamos los dos solos en el pasillo.
“Le gustarán mis libros de Mortadelo…”
“Por?”
“Porque seguro que sus hijas también los leen…”
“Hijas? No se refería a sus hijas, se refería más bien a sus chicas…”
“…”
“Voy a ir al lavabo a revisar los desodorantes…”
“Ala, pues corre… pero no te lo eches en los ojos…”
Lupin salió del cuarto, cuando el gordo entraba en el lavabo a revisar cada uno de los botes de desodorante, temía que en su visita anterior, hubiese cambiado el contenido de cada uno por amoniaco.
Es algo habitual en estos casos.
Pedro, o Pitre como le llamaba el miembro del CSI, llevaba el móvil en la mano, y su gesto indicaba que no había tenido mucho éxito con la llamada, además de que sus andares cada vez eran más pronunciados, esa manera de caminar sólo tenía dos posibilidades, o bien venía del lejano oeste, o había sido follado por todo el equipo de los Memphis Grizzlies.
“No lo cogen… estarán trabajando…”
“Como andáis de chochetes por aquí?”
“De ch…bien, bueno, ninguno tenemos pareja ahora mismo…”
“No, yo tampoco,…bueno, miento, la verdad es que me estoy follando a una pareja de morenas…jajajaja”
(Se reía como el jodido perro pulgoso, además tenía la manía de darte un codacito cómplice, el problema es que no medía demasiado su fuerza, y mi omóplato me estaba pidiendo piedad, a todo esto, se escuchaba de fondo el típico Pshhhh, de los desodorantes, procedente del lavabo)
“No os preocupéis, este pisito se va a convertir en un criadero de almejas,…yo me encargo del material, pero la follada se la tenéis que meter vosotros, eh? Que yo con 3 o 4 puedo, pero con 6 ya no me dejan las piernas,…jajajaja” (De nuevo codazo)
“Si,…”
(Pshhhh!)
“Que hace el gordo?”
“Nada,…creo que está arreglándose,…es un tío muy,…limpio…”
“Oye, este es como el último metro, no?”
“Como el último metro?”
“Si, vaya, que viene con mucho retraso quiero decir…”
“Ah, no,…sólo es tímido…”
“Tímido? Eso lo soluciono yo con un par de chochos!…”
“No se hable más…” (Palmada en el hombro, definitivamente a tomar por el culo el omóplato)
“Esta noche os venís de party conmigo, un Nasty Mondays!…”
“Yo estoy de exámenes… y ando liado y eso…”
“Que si coño! Que nos vamos de pesca, que allí son todas muy guarras, bueno, allí y en cualquier lado, pero aquello esta abierto esta noche…”
“No sé…”
“Ya verás, pregúntale a este…”
(En ese preciso instante salía el gordo del baño, con la camisa empapada, unos manchurrones gigantescos, se había echado todo el desodorante encima…)
“A que esta noche tienes ganas de meterla en mostaza?…”
“…”
“Mostaza?”
“A mi me gusta la mostaza… como lo has sabido?”
“Se lo has dicho tú?”
“Yo le pongo mostaza a todo, y pan rallado…”
“Jajaja que cabrón el Jordi…”
“Oscar…”
“Eso, el Oscar…”
“Bueno, pues me voy a comer por ahí con unas nenas, ya a la tarde me paso por aquí, y nos vamos de marcha, que hay que estrenar la casa con una buena follada!”
“Dale recuerdos a tus hijas!”

Después de aquello le plantó uno de sus manotazos cómplices al gordo, pero este se la devolvió, casi se lo carga, menos mal que se lo tomó a cachondeo, se partía como el perro de Satanás…
“Me cae bien, me va a traer mostaza…”
“No te va a traer mostaza, se referia a,…da igual, es un flipado…”
“No vamos a ir, no?”
“A donde?”
“A Nasty Mondays…”
“Que es eso?”
“Una fiesta que hacen todos los lunes,…yo tengo que estudiar, además que no pintamos nada con ese actor porno frustrado, es capaz de liarnos, y me veo durmiendo en el rellano…”
“Yo una vez me quedé dormido en el rellano, y un vecino me puso el felpudo por encima…”
“No vamos a ir y punto…”
“Voy a llamar a mi madre, a ver si le ha caído bien!”
Lupin regresó a media tarde, supe que estaba en casa cuando desde mi habitación escuché gritar al Gordo “Soy tímido!!!”, se estaba duchando, y si, le habían abierto la puerta.
Poco después se acercó hasta mi cuarto.
“Oye este tío se ducha vestido?”
“Si,…son manías de su família…”
“…”
“Ah,..bueno, he estado hablando con dos nenas para esta noche, así que os venís, si o si…”
“Yo tengo que estudiar, y todavía me queda mucho…”
“Para estudiar siempre hay tiempo, las noches son para las buenas folladas!”
“Así que no se hable más, te vienes y punto, se lo voy a decir al gordo…”
Cerró la puerta, y a los pocos segundos, volví a escuchar de nuevo aquél grito “Soy Tímido!!”.
Al final tomamos la decisión de ir, pensé que evadirme me sentaría bien, además no veía al gordo tan ilusionado, desde que aquella china se equivocó con el reparto y nos dejó dos bolsas cargadas de cerdo agridulce.
Hablando de repartos, encargamos unas pizzas, el mismo gordo se ocupó de abrir, llevaba una camiseta de coby que parecía envasarlo al vacío, y una toalla enrollada al cuerpo.
La cara del chico que nos trajo la cena era un poema, menos mal que el gordo supo explicárselo “Es que esta noche voy a por chochos”.
Lupin se encargó de vestirlo, le escogió la ropa y lo convirtió en algo parecido a él, incluso yo diría que todavía más hortera.
Cuando le vi salir del cuarto en el que se vestía, supe que aquello sólo podía terminar de dos maneras, o mal, o mucho peor.
Os describiré su indumentaria:
Una camisa con piñas dibujadas y cuello alzado, al más puro estilo Magnum, bueno, al estilo Magnum si no se hubiese cuidado en toda la serie y si además se hubiese hinchado a McMenus en cada comida. Unos pantalones de pana marrones, y unos zapatos negros.
Quien vive en una piña al lado de mi sofá!!?
EL GOR-DO DEL OS-CAR!
Menuda imagen.
“Ya te gusta como vas?”
“Me ha dicho que así las nenas se vuelven locas,…”
“Y yo quiero caerle bien a sus hijas…”
“Ponte al menos una chaqueta encima anda…”
Nos comimos las pizzas mientras veíamos los deporte de cuatro, espachurrados en el sofá, bueno, salvo el gordo, que tenía apoyada la suya en la mesita, para poder echarle cada vez que quisiese mostaza y pan rallado por encima.
Mientras tanto, Lupin trató de explicarnos ese prometedor plan que podía visualizar en su cabeza.
“Chavales, son dos nenas de explosión, del tipo peta zetas, ya sabéis, que les da igual que les acabes en la boca, o en las tetas,… así que son un filón en el mundo del sexo variado. Yo ya me las he follado, y tengo que deciros que son unas tigresas, el problema es que conmigo no tienen aguante, yo puedo estar cerca de 3horas y media sin eyacular, y ellas no resisten ese empuje, por eso pensé en vosotros, en mis compis de piso, para vosotros hoy serán como esclavas, yo ya me buscaré alguna durante la noche. A mi me va más el sexo experimental…”
“Yo me he corrido en la ducha para aguantar más…”
“Con el bañador y todo?”
“Sí, pero luego me he quitado los restos con la esponja…”
Lupin se encargó también de las bebidas, tenía unas bolsas guardadas en su habitación, comenzó a sacar alcohol a mansalva, preparándonos según él “Los cócteles más selectos que probaréis en vuestra puta vida”.
Si al ron con cocacola le llamaba selecto, me podía esperar cualquier cosa de la noche.
El gordo traga sin control, lo realmente curioso es que no le afecta, ni su apariencia, ni su conducta se ven alteradas, quizás el alcohol se pierde entre tanto cuerpo por emborrachar.
“Oye, yo no beberé mucho, que mañana tengo que ponerme a repasar y no quiero tener resaca…”
“Resaca? Eso es un cuento chino, batido de claras de huevo con un toque de kas naranja, y mano de santo…”
“Casi que prefiero la resaca…”
En mi, el alcohol si que actúa con rapidez, al primer cubata comencé a sentirme incómodo, calores, rojez, inestabilidad, decidí seguir el viejo truco del “cubata eterno”, fingir que bebes, cuando lo único que haces es mojarte los labios.
Que ritmazo llevaban los dos, parecía una competición, Lupin cogió al gordo del cuello, y se colocó frente con frente, en señal de hermandad, él le soltó un sutil toque de cabeza, que lo mandó al suelo, le daba igual, se descojonaba como una rata masturbada.
“Bueno chavales, es hora de ir a por nuestras almejas, mañana por la mañana esto no tiene que oler a resaca, sino a requesón!”
Ambos alzaron los brazos, y emitieron un ligero gruñido, era la señal de una batalla que podíamos dar ya por perdida.
Llegamos a la cola, y cogimos sitio, hacía un frío de cojones, y aquellas chicas todavía no daban señales de vida.
“Se retrasan estas putas…”
“A lo mejor están acabando de cenar…”
“Si son las dos de la mañana…”
“Mi ex cenaba a las dos…”
“Si,…pero por quinta vez…”
La gente avanzaba, y allí no aparecía ni cristo, no estábamos muy lejos ya de la entrada.
“Donde cojones se habrán metido…”
“Mira que les dije: puntualidad, que esto no una cópula express, que esto es una noche de colegas…”
“Y si no vienen?”
“Vendrán…”
“Pero y sino lo hacen?…”
“Pues improvisaremos, si puedo conseguir una nena para mi, puedo conseguir una para vosotros, hoy descargamos sobre hembra como que me llamo Pete Reyes!”
Sólo teníamos cuatro personas delante, éramos prácticamente los siguientes, y cada vez era más evidente que no iba a aparecer nadie.
“Mira tío, yo paso, que estamos dando la pena…”
“Te rajas?”
“Las que se rajaron fueron ellas, si alguna vez existieron, claro…”
“Me tomas por mentiroso?”
“Claro que las había chaval… y menuda follada que tienen…”
“Algo les habrá pasado… ya me ocuparé de enterarme…”
“Se me han roto dos botones de la camisa, se me ve la barriga…”
“Que imagen Dios…”
“Vamos joder, que te consigo un chocho allí dentro…”
“Átate la chaqueta anda…”

Al final entramos, total, ya nos habíamos arreglado, no creía que pudiese ir peor.
Comenzamos a abrirnos paso entre la gente, hasta que nos quedamos justo en el centro, Lupin nos dijo que iba a por bebidas.
“Se me ha roto otro botón, ahora ya se me ve el ombligo…”
“Da igual, aquí nadie se fija…”
“Oye yo no se como se consigue un chocho…”
“No te preocupes, creo que ninguno de los tres tenemos mucha idea…”
“…”
“Cada vez me parece más flipado este tío…”
“Es buen padre…”
“…”
“Estoy seguro que se lo ha inventado. Dos nenas!? Folladas experimentales? Tiene pinta de pelársela más que un mono enfarlopado…”
“Tu crees que las tetas operadas podrían ser de sabores?”
“…”
“Vamos a bailar anda…”
Como se mueve el gordo, parece un jodido pingüino, únicamente mueve la cabeza bruscamente de atrás hacía delante.
La verdad es que algo de razón si tenía aquél fantasma, menuda panda de guarras, todas frotándose con todas, todas frotándose con todos, incluso algunas frotándose con el gordo, le sonreían, y le tocaban la barriguita como si fuese un rasca, además no dejaban de hacerse fotos con él, un motivo más para calificar aquella salida como una de las peores de la historia.
Después de un buen rato, Lupin regresó con nosotros, llevaba el pecho totalmente descubierto, dejando entrever la tremenda pelambrera que nacía en todo su torso.
“Que, como va el rastreo? Habéis olido ya alguna trufa?”
“Trufas? Dónde?”
“A mi me gustan las trufas…”
“Jajaja, puto Jorge…”
“Oscar…”
“Eso…”
El gordo se alejó mientras repetía “Yo quiero mis trufas”, le dejamos perderse, estaba en todo su derecho. Nos quedamos solos Lupin y Yo.
Me cogió del hombro, signo de camaradería, y comenzó a charlarme sobre una de sus cada vez más evidentes, fantasmadas.
“Aiii chico, tengo una esperándome en el baño… buff, que cuerpo, que cuerpo! Le estoy haciendo la típica táctica del horneo. Le he dicho que me esperase allí, que en un rato volvía. Ahora esto cosiste en alargar al máximo la situación, para que cuando regrese con ella, tenga la almejita hecha al vapor…me entiendes, no? Jajajaja” (De nuevo aquella risa de perro diabólico)
Me quite su brazo de encima, y me separe un poco, me equivocaba, la noche si que podía empeorar.
“Que cojones está haciendo!?”
“Jajaja que amo es el puto Jose…”
Fui hacía él, estaba hablando con uno de los djs que hay pinchando sobre la plataforma, parecía incluso que quería subirse.
Cuando llegué a su altura, pude escuchar sus exigencias “Quiero mis putas trufas, y las quiero ahora” “Que no sé de que me hablas chaval, piérdete anda…” “Que me des mis putas trufas!”
Le cogí del brazo y me lo llevé antes de que nos echasen a patadas, se estaba poniendo demasiado violento, y la noche ya había sido suficientemente patética, como para acabar apuñalados en un callejón.
“Vámonos anda, que esto no tiene sentido…”
“Pero yo quiero mis trufas,…aquí todos tiene sus trufas…”
Lo saqué fuera de la discoteca, pensé en buscar un badulaque abierto y comprarle una minicaja de bombones, sino sería difícil controlarlo hasta casa.
Al encarar la primera calle, la más cercana al local, se nos acercó la que debía ser la madre de todas las prostituas, rondaba los 70, y estaba vestida como una zorra universitaria.
“Oye guapos, queréis que os haga la mejor mamada de vuestra vida?”
“…” (Tratamos de no hacerle caso)
“Eh gordito, vamos,… quieres que me coma toda tu pichilla?”
“…” (Pero no puede evitar que le siguiese la corriente)
“Tienes trufas?”
“Claro, mira que trufitas más ricas”
Después de aquello se abrío la camisa enseñándonos sus dos pezones fosilizados, seguramente anteriores a Adán y Eva.
“La madre que nos parió…”
La imagen ideal para acabar semejante noche.
Finalmente acabamos encontrando un puesto de venta 24 horas, donde le compré una cajita de bombones, aquello le sirvió como ansiolítico. Regresamos en el metro, parecía estar totalmente calmado, con su pose habitual y con restos de chocolate cubriéndole media cara, yo sin embargo, estaba hecho un cromo, sentía como mi cabeza no dejaba de dar vueltas, menuda mierda de garrafón nos metió el maldito Casper.
Cuando llegamos a casa, no aguanté ni un minuto más, cogí la directa hacía la cama y el gordo hizo lo mismo.
A eso de las seis y media me desperté, escuché unos ruidos extraños, un cabecero moviéndose sin control, acompañado por unos jadeos propios del trinchamiento de un pavo, salí a averiguar lo que estaba sucediendo. Al abrir la puerta me llevé un susto tremendo, al encontrarme al gordo quieto delante de la habitación de Lupin, tenía la puerta ligeramente abierta, y observaba con atención lo que ocurría dentro.
“Se puede saber que coño haces?”
“Se la está follando por el culo…”
Me asomé y que cojones! El puto flipado se estaba cabalgando a la ramera de las tetas arrugadas, al final había conseguido engatusar a un pardillo.
Bebí un trago de agua, me pillé unos tapones y le dije al gordo que se volviese a la cama.
“No, quiero saber como acaba…”
“Pues como va a acabar…”
“Seguro que al final es un alien y se lo come…”
“Tu mismo, pero te van a pillar…”
Y encima el voyeur llevaba una entrempada de cojones. Decidí irme a dormir, él se quedó visualizando la escena. Eché el pestillo de la puerta, y me quedé frito.
Esta mañana he tratado de levantarme lo más temprano posible, quería aprovechar para repasar un poco, no estaban, pero habían dejado una nota en la nevera.
“Nos hemos ido a pasar el día con unas nenas”
Muy propio de aquél fantasma.
Bajo aquellas explicaciones, el dibujo de un cocodrilo sonriendo.
Muy propio de aquel… muy propio de aquel gordo.
____
El gordo se había comprado unas deportivas luminosas, estaba sacándoles el máximo partido, tenía la puerta de la calle abierta, y se pegaba unos paseos que acababan siempre con una sonrisa de unos cinco segundos junto al sofá.
Lupín entró en mi cuarto para plantearme algo.
“Reconozco que la última noche fue algo caótica…”
“Algo?”
“Tuve que acabar tirando de la prostitución de muy bajo standing, cosa que repercute en mi historial de triunfales corridas en grandes plazas,…aunque otra cosa te diré, la experiencia es un grado, y estas te hacen anal sin mucha insistencia, no como aquella putita,…seguro que se calentó demasiado, se desmayó y tuvieron que llevársela, me ha pasado más de una vez…”
“Así que como sé que para vosotros fue un fracaso sexualmente hablando, creo que lo mejor que podríamos hacer es llevar a cabo una noche de tías…”
“Una noche de tías?”
“Paso de salir por ahí…”
“No, me refiero a hacerla aquí…”
“Y de donde sacamos las tías, las dibujamos con el paint y luego las imprimimos?”
“No, que esas no la chupan…”
“En un círculo de machos, la noche de tías consiste en que cada uno traiga una hembra soltera, para que el resto pueda intentar su caza…”
“Mira, paso,…tengo mucho que estudiar, y ya me lié la otra noche…”
“Que te dije de estudiar!?”
“Deja los libros,…está claro que tu capacidad de retención es pésima, si ni siquiera has sido capaz de recordar uno de los mensajes más importantes que recibirás en tu vida…”
“La noche es para las folladas!”
“Y de donde saco yo una tía?”
“Busca, seguro que hay algún chochete libre…”
“Bueno,…la verdad es que hay una,…la conozco desde el instituto, siempre me moló, pero me rechazó un par de veces…”
“No te preocupes, yo me vengaré follándomela como a una perra mejicana,…por cierto, tienes que probar con una mejicana, te hacen unas cosas con las nalgas, que no se muy bien como funciona, pero que te provoca una eyaculación tres veces mayor…”
“Ok,…lo apuntaré…”
“Esa la actitud! A las 9 las tías tienen que estar aquí!”
Lupín se marchó, no sin antes soltar un “Jajaja, puto Lucas”, cuando se encontró al gordo brillando como un maldito gusiluz, y con aquella siniestra sonrisa en el rostro.
Decidí intentarlo, hacía mucho tiempo que no sabía nada de ella, pero era mi única opción, así que traté de ponerme en contacto.
“Sandra?…Hola soy Luck?”
“Ah, hola Luck, como estás?…”
“Bien, bien, gracias…”
“…”
“Nada, yo sólo te llamaba para proponerte algo,….esta noche hago una fiesta en mi piso, y bueno, no sé muy bien el motivo, pero me he acordado de ti durante todo el día, así que he pensando que debía de ser una señal, y por eso te he llamado…jaja”
“Te has acordado de mi?”
“Si, se que es una locura, hace mucho que no nos vemos,…”
“No, no, me parece bien, necesito evadirme un poco…”
“Si?”
“Claro…”
“Pues esta es mi direccón….”
“A las 9 te va bien?”
“Me va perfecto…”
“Pues hasta luego, Sandra…”
Después de colgar, solté un tremendo “Toma!”, que el gordo no pudo evitar escuchar, y que provocó que entrase gritando en mi cuarto, mientras me preguntaba “Que pasa? Has conseguido chupártela?”
“Que dices?”
“Tu,…haces eso?”
“No, pero lo he visto en un foro…”
“Joder…”
“…”
“Ya tengo pareja para esta noche!”
“Ah, bueno,…yo la tengo hace rato…”
“Ah, si? Y a quien vas a traer?”
“No te lo puedo decir, da mala suerte”
“Mala suerte? Que coño dices?”
“Eso es para los deseos”
“Y para el sexo…”
“Si tu o tus amigos os queréis follar a alguna, no podéis decir su nombre en alto, si no no se cumple…”
“Si tu lo dices…”
“Por cierto…”
“Dime…”
“Si yo eyaculo en mi bañador, y luego una tía se lo pone, se puede quedar embarazada?”
“…”
“No,…no te preocupes…”
“Y si me hago una paja y toco un pomo, y después esa chica lo toca también, se puede quedar embarazada?”
“Anda, porque no vas a enseñarle las bambas al vecino de al lado, que creo que acaba de llegar de trabajar…”
“Si, Si, jajaja!”
El gordo salió escopeteado, y yo aproveché la soledad que me habían ofrecido para tratar de seguir con mis estudios.
Eran las nueve menos diez, estaba en mi cuarto, acabando de echarme un poco de desodorante, cuando Lupín salió del suyo preparado para la cita.
Cuando me asomé, le vi vestido de Elvis, cantando el mítico “A uan va buluba balam babu” mientras trataba de acompañarlo sin gracia, con alguno de los gestos del Rey del Rock.
El gordo aplaudía y reía a su lado, dejándose llevar por su particular movimiento de cabeza, propio de un pingüino de 120 kilos.
Me planté junto a ellos, y les pregunté de qué iba la película.
“Que haces así vestido?”
“Es una fiesta de disfraces o algo?”
“Puto novato…”
“Díselo Brian!…”
“Puto Donato!…”
“Chaval, esto es humor, entrarle desde la gracia, desde la diversión, con esta táctica he abierto más almejas que el presidente del Español…”
“Y vas a estar así toda la cena?”
“Claro, ya habrá tiempo para desnudarse…”
Acto seguido, el timbre nos llamó por primera vez, el propio Elvis hizo los honores, era la chica elegida por el gordo.
“Vaya, vaya, vaya,…Love me tender, Love me sweet, never let me go…” Le soltó aquella paparuchada bailando a su alrededor.
“Quien ha traído semejante monada?…” Le pidió que pasara, mientras me hacía el gesto de la arcada desde la distancia.
El gordo fue hasta allí.
“Es mi prima Rosa…”
“Hola, donde está el lavabo, llevo un buen rato cagándome…”
“Ah,…es aquella puerta…”
“Tenéis bidé?”
“Si…”
“Vale, porque el papel del wáter me hace reacción…”
“Ah…”
No sabía donde meterme. Ella se dirigió hacia allí, y se quedó dentro.
“Te has traído a tu prima, tío?”
“Si, es que estaba sola…”
“No me extraña…”
“Esta un poco triste porque le han quitado la granja en el facebook…”
“Le he enviado un pastel…”
“A mi también me lo has enviado…”
“Sí, jajajaja”
“Pues esta para ti Luck, por descarte, yo no me la ventilo ni aunque me la regalen con la Play…”
Mientras charlábamos escuchábamos una tremenda orquesta que parecía actuar dentro del lavabo.
“Es típico de mi família, mi madre es igual…”
“Te cae bien mi madre?”
“Claro, ya te he dicho que iremos a hacerle una visita…”
“No, mi madre viene a casa, nosotros no podemos ir…”
“Pues que se venga!…”
De nuevo una de aquellas tormentas torrentianas procedentes del baño.
Tenía claro que aunque el juego dijese lo que dijese, yo estaba interesado en mi propia chica, no me importaba lo que ellos hiciesen.
Volvió a sonar el timbre.
“La gorda para ti…” - me soltó antes de ir hacía allí.
Lupin se encargó de abrir la puerta una vez más. Era Sandra. Comencé a sonreír cuál capullo común, cuando aquél Elvis del palo le dijo que pasase. Estaba realmente guapa, como la recordaba, incluso mejor.
El gordo le dió un abrazo de oso, y le enseñó sus nuevas bambas, ella no perdió la sonrisa en ningún momento, ni yo tampoco, hasta que finalmente se dirigió hacía mi, y me saludó.
“Como estás?”
“Tienes unos amigos un poco raros, no?” - me susurró.
“Son mis compañeros de piso,….”
“Vaya, te compadezco…”
“No… no son mala gente…”
De nuevo una de las metralletas de la prima del gordo.
“Que es eso?”
“Ah, la prima de Oscar, que está en el baño…”
“Bueno, y que tal te va todo?…”
“Bien, bastante bien… tratando de acabar la carrera…”
“Y tu, estás guapísima!”
“Gracias,…”
“Pues igual que tu, combinándolo con el trabajo, es algo estresante, pero se lleva lo mejor posible…”
“Oye, seremos muchos?…”
“Bueno,…al final se ha rajado bastante gente y creo que seremos los que ves, más la prima de Oscar….(que parecía responder con otra de aquellas tormentas eléctricas),…y un amiga del chico que va vestido de Elvis…”
“Cuál es tu cuarto? Para dejar las cosas…”
“Ah, mira es aquél…”
Sandra fue hacía allí, y de nuevo aquellos dos personajes se situaron a mi lado.
“Uff, como esta la putita,…a esta me la follo yo…no se hable más , elegido!”
“Bueno, ya veremos…”
“Porque ha entrado en tu cuarto?”
“Le vas a enseñar el porno?”
“No!,…además, yo no tengo porno…”
“Si que tienes, todos tenemos porno…”
“Tu amiga va a tardar mucho en llegar?…”
“No, tiene que estar a punto de caramelo…”
“Además, ya sabes lo bueno se hace esperar, y a esta te la vas a follar tu, truhán!”
De nuevo me cogió del cuello, volvían sus desmesurados gestos de cariño, cada vez son más difíciles de llevar.
Me dirigí hacía mi habitación ya que Sandra no salía. Estaba echándole un vistazo a mis discos.
“Has cambiado de gusto, eh?”
“Antes no escuchabas estas cosas…”
“Hendrix? The Kinks?”
“Lo último que te recuerdo fue un disco de máquina total…”
“Bueno, eran otros tiempos… he ido aprendiendo jaja”
El timbre nos reclamó por última vez, salí hacía el comedor, esta vez sabíamos de parte de quien llegaba la visita.
Por otro lado, comenzaba a preocuparme por la prima del gordo, llevaba un buen rato en el baño, y el ruido de aquellos misiles tierra aire, había desaparecido.
Lupín hizo los honores por última vez.
Era una chica delgadita, rubia, de ojos azules, y grandes pechos, la verdad, una figura realmente atractiva.
Lupín le dió dos besos, y le comentó algo al oído, antes de presentárnosla.
“Chavales, esta es Irina, es de Teruel…pero lleva unos años aquí en Barcelona…”
“Hablo poco espaniol… pero si más o minos chupar con gente…”
“Chupar dice… jajaja que graciosa, humor aragonés…”
Aquello era demasiado sospechoso, tenía más pinta de Rusa, que el propio Vodka.
Le pregunté al gordo, si entrábamos al baño, quizás a su prima le había ocurrido algo.
“Le cuesta mucho cagar…”
Fuimos hasta la puerta, picamos, pero no respondía nadie.
“Rosaaaaa, ¿has cagado ya o qué?” (Que poco tacto tiene el jodido gordo)
Insistimos durante un rato, pero sólo obteníamos silencio ante nuestras peticiones.
“Has cagao o nooooooo?”
Comenzó a ponerse violento, a mover la maneta con fuerza, y resultó que el pestillo ni siquiera estaba echado, por lo que la puerta se abrió y nosotros acabamos dentro.
Y allí estaba Rosa.
Sentada sobre el bidé, de cara a la pared, y con una evidente felicidad en el rostro. Lo había llenado hasta arriba, y había introducido parte de su cuerpo en él. Todo eso acompañado de un tremendo hedor, que provocaba que mis ojos comenzasen a lloriquear.
“Porque no contestas?”
“No sabía si hablabais con otra Rosa…”
Tratando de aguantar la respiración, le dije amablemente que le esperábamos en la cena, cuando terminase. Puerta cerrada y solté todo el aire retenido de golpe.
“Tu prima no está muy bien, no?”
“Para follar?”
“No, de la cabeza quiero decir….”
“Mi tía dice que es superdotada…”
“Joder, como será tu tía…”
Nos dirigimos hacía el salón, allí esperaba el resto del reparto. Sandra se había sentado en el sofá, y Elvis junto a ella, no quería perder el tiempo. Que coñazo parecía estar dándole, ella fingía ser educada, pero estoy seguro que deseaba estamparle el bol de los ganchitos en la cabeza.
Irina estaba justo al lado de ellos, pero de pie. Llevaba un cubata en la mano, y parecía estar fuera de toda aquella película. Así que pensé en acercarme.
“Venías con sed, eh?”
“Vodka no mucha calidad…”
“Ah,…no tenemos mucho presupuesto…”
“No dinero?”
“Bueno, somos jóvenes, ya sabes…”
“Para follar si?”
“Eh?”
En eso que Sandra se levantó, y se puso junto a nosotros, aunque no le sirvió para librarse de aquella imitación barata.
Finalmente Rosa dejó libre el baño, tremendo pestizal el que salió tras ella, me apresuré a cerrar rápidamente la puerta, antes de que aquello se convirtiese en una batalla de vómitos. Decidimos empezar la cena.
“Bueno, hemos hecho un poquito de combinado, tenéis comida, bebida, lo que queráis…”
“Ya saben como va esto, puto novato,…luego si queréis os hago un pase VIP, pero sólo a las nenas que se porten bien…”
“A mi, a mi, yo quiero un pase zip!…” - Comenzó a gritar Rosa, como perra en celo.
“A ti,… que te lo haga él…” - señalándome a mi, y provocando que los lujuriosos ojos de Rosa me buscasen.
“…”
“Es broma es broma, os lo haré a todas…” - Creía hacernos un favor, el Pelvis.
“…”
“Eh sandrita, a ti si quieres luego te puedo hacer un número especial…” - No podía creer que le estuviese guiñando el ojo.
“El único número que utilizaría contigo, sería el de la policía…”
“Uh… me gustan las nenas duras…”
“Alguien quiere mostaza en las cortezas?”
“No empiezes con la puta mostaza…póntela en lo tuyo…”
“A mi prima también le gusta…”
“No me extraña…”
La cena trascurrió tranquilamente, sin demasiada complicación, salvo la evidente, teníamos un tío vestido de Elvis tratando de meterle ficha a mi chica, una rusa que no hablaba, y cuando lo hacía casualmente siempre introducía algún término sexual, y la copia del gordo en hembra, con un plus de cerdacidad. La cena que toda persona ha deseado alguna vez.
La terminamos y me puse a recoger algunas bandejas. Sandra me echo una mano, mientras todos se mantenían sentados como podían en el sofá, con Gran hermano de fondo.
“Donde me has metido?”
“Qué?… Lo siento, no pensé que esto iba a ser así…”
“Como puedes vivir con semejante fauna?…”
“Solo te falta la mujer barbuda…”
Aquél comentario fue acompañado de una tremenda metralleta procedente del gordo culo de la maldita Rosa. Todo el sofá se descojonaba.
“Bueno, quizás ni eso…”
“En serio, te pido disculpas, entendería que te fuese, es más, casi que sería lo más sensato…”
“No, me quedaré, ya he venido, así que no tengo nada que perder…”
¬¬¬¬____
Regresamos al sofá. Plantearon la idea de jugar al Pictionary. Nos pareció bien, ya que así daríamos uso de la pizarra y de los rotuladores que guardabamos en uno de los cuartos. El alcohol nos llevó al comienzo del juego. La primera que salió fue Rosa. Dibujó una especie de círculo deforme.
“Que cojones es eso?”
“Una rueda pinchada?”
“Doraemon?”
“Un donut?”
“Polla?”
“Un caballito de mar!”
“Si, correcto!”
“Que cojones va a ser eso un caballito de mar?”
Turno para Lupín.
“Veamos chicas, deberíais saberla”
“Un mamut?”
“Un elefante?”
“Un caballito de mar!”
“Oh mierda me la has quitado…”
“Una polla?”
“No, la sabéis? En serio? Si es muy fácil nenas…”
“Veamos ahora”
“No lo sé, paso…”
“Yo tambien…”
“Un caballito de mar!”
!QUE NO ES UN PUTO CABALLITO DE MAR!!
“Joder…”
“Una polla?”
“Sois el peor grupo con el que jugado…”
“Y que se supone que era?”
“La posición de la avestruz, en la cópula…no la habéis practicado nunca?”
Volvió a su sitio bastante decepcionado. Llegó mi turno, todavía nadie había logrado un punto, así que traté de ponérselo fácil a Sandra, es una chica inteligente, así que pensé que sería sencillo para ella. Una guitarra, eso fue lo que se me pasó por la cabeza.
“Veamos, a ver si lo acertáis”
“Un jamón?”
“Noooo!”
“Si, creo que se lo que es… es la posición del duende en el Anal, no?”
“Que dices, tío…”
“Como digas un caballito de mar, te ahogo..”
“Un ca…vernicola?”
“Oh mierda siempre te me adelantas…”
“Una polla?”
“Esperad, probaré así…”
“Ahora!”
“Un brazo?”
“Claramente es mi miembro…”
“El coche de los cazafantasmas!”
“Shrek!”
“Que cojones fumáis vosotros?”
“…”
“Irina, supongo que tu ibas a decir una polla, no?”
“No, yo iba a decir teta…”
“Pues no…”
“Y polla?”
Aquel juego fue patético. Ninguno fue capaz de obtener un mísero punto. Lupín se emperró en poner uno de sus discos de Elvis, y comenzar a hacer su actuación.
La imagen era desoladora, todos sentados en el sofá, más apretados que la camiseta del gordo, y viendo como aquél pringado trataba de bailar sensualmente.
Sandra no aguantó más, se levantó, y fue hacía mi cuarto. La seguí hasta allí.
“Ya te marchas?”
“Si, creo que ya he cruzado el límite de la educación…”
“E..estás muy guapa…”
“Adiós Luck…”
Y se marchó. No sin antes recibir de nuevo un abrazo de oso por parte del gordo.
El panorama era demasiado triste. Aquél Elvis completamente pedo, una prostituta Rusa, y el gordo y su prima disfrutando como locos de la situación.
Decidí estirarme en la cama, con los cascos puestos. Supongo que deseaba tanto desaparecer, que acabé sumido en un ligero microsueño.
Cuando me desperté, miré el reloj, tan sólo eran las tres y media, así que decidí asormarme al salón. La música seguía sonando. La rusa estaba sentada en el sofá, con una botella de vodka en la mano, y con la otra tratando de coger la cartera de un gordo que se había quedado frito entre sus piernas.
Ni rastro de Elvis, ni de Rosa. Decidí ir a echar una meada.
“AAAAAAH! Me cago en la puta!”
La imagen que necesitaba para terminar la noche. Elvis sentado en el bidé, y Rosa practicándole una tremenda felación, ni siquiera el olor de su cagada anterior había desaparecido completamente.
Regresé a la cama, me coloqué algo de Metálica, y traté de borrar aquél recuerdo como fuese.
A la mañana siguiente, mantuvimos los tres una charla mientras comíamos.
“Rosa me ha dicho que está muy contenta, ahora tiene otra granja…”
“Fue una noche horrible…”
“Hay que quedarse con la parte positiva…”
“Explícame lo positivo que había en la escena del lavabo…”
“Bueno,…a veces hay que ser un poco solidadrio…”
“Solidario? No me jodas, que te la estaba chupando la prima de este tarado…”
“Eh?”
“Chaval, las historias de amor empiezan siempre con una mamada!…”
“Mi prima te la chupo, Pitre?”
“…”
“Bueno, un poquito…”
“Jajaja, a mi también me lo hizo un día…”
Después de aquello hubo un contundente silencio. Decidí coger mi plato, y comer en mi habitación. Mi primera y última noche de tías.
____
Después del fracaso de la noche de tías, estuvimos unos cuantos días evitándonos, bueno, en realidad yo les evitaba a ellos. Cada vez que les doy una oportunidad, acabo arrepintiéndome siempre de haberlo hecho. En cierto modo, todos seguíamos a lo nuestro.
Lupín decorando el mural de su habitación, en el que engancha una foto de cada tía que le ha practicado una felación. Saca las fotos de facebooks, tuentis, fotologs, e incluso muchas veces, y según cuenta, les hace una foto de estrangis con el móvil, en pleno apogeo felístico.
Creo que he visto recortes de tías que salen en el Pronto, e incluso en reportajes del Muy Interesante, pero él siempre lo niega. El gordo seguía en su mundo, y yo sumergido en mis estudios. La verdad es que el gordo sí que se interesó en mi. Hace unos días estuvimos charlando, supongo que era el orgullo lo que nos separaba. Ninguno quería rebajarse. El dio el primer paso.
Recuerdo estar estirado sobre la cama, mirándome unos apuntes, cuando el entró, se detuvo junto a la puerta, y me metió de lleno en esa mezcla paradisiaca, donde lo estúpido y lo entrañable se pasan el día follando.
“Estás raro,…eso es que tienes la regla…”
“Qué?”
“Que tienes la regla…”
“Como voy a tener la regla,…soy un tío?”
“Y qué?”
“Pues que es cosa de mujeres?”
“Mi tío siempre ha tenido la regla,…y mi madre me contó que de joven se tenía que acostar con otros hombres, porque mi padre tenía la regla, y no le apetecía…”
“…”
“Has pensando en ir a algún sitio con tu família, para que os estudien?”
“Al Gran Prix?”
“Si,…al gran prix…”
“…”
Después de aquello, se sentó en mi cama. Todo mi cuerpo notó como lo hacía, ya que durante unos segundos, el colchón pasó a ser un gigantesco cuerpo gelatinoso. Una vez se estabilizó, me contó lo que tenía entre ceja y ceja.
“Quiero ser como Timi Hendrik…”
“Quien es Timi Hendrik?”
“Es el Eto’o con guitarra…”
“Ah,…Jimi Hendrix…”
“Pues para eso tendrías que volver a nacer con su don…”
Haré una pausa para contaros algo. Para el gordo, todos los negros, black mens, o womans, reciben el mismo nombre, “Eto’o”. Es como los Toy de los bollycaos. Toy cansao, toy rallao.. Pero en este caso es “Eto’o con guitarra” “Eto’o de los Chicago Bulls” “Eto’o del Club Disney…”. No pretendo que lo entendáis. Es algo suyo. Volvamos a la historia.
“Nacer con un don?”
“Si, que necesitarías su talento, y eso no se aprende, chico…”
“Pero yo quiero quemar una guitarra,…y tener su pelo…”
“Mira, mira, me lo estoy dejando largo…” Y me enseñó su cocorota, efectivamente, se lo está dejando largo, pero tiene un maldito pelo de polla horrible, parece el jodido cable enrollado de los antiguos teléfonos.
“Oye, si tanto lo deseas, inténtalo…”
“Tu crees que es posible?”
“Claro, sólo tienes que probar suerte…”
Quien soy yo para robarle la ilusión a nadie, y menos a aquél futuro melenas. La cama se despertó de golpe, e incluso mi cuerpo se elevó unos centímetros cuando puso toda su figura esculturalmente tallada en pie. La felicidad le dibujó un rostro de imbecilidad tremendo, acompañado de un sonoro “Voy a ser como TIMI HENDRIK JAJAJAJAA!”, después salió de la habitación, y no supe nada más de él hasta la mañana siguiente.
Pero esta vez las noticias me llegaron por parte del fantasma del sábado noche, que me cogió en la cocina cuando me preparaba algo para desayunar, y me estuvo contando todo lo que tenía entre manos.
“Que pasa chaval, reponiendo fuerzas para futuras gallardas o qué?”
“Dónde has dejado el traje de Elvis? Te ha demandado su familia y has tenido que devolverlo?…”
“Puto novato,…chaval, aquello fue una táctica de apareamiento, y funcionó, ya lo viste…”
“Te sigues viendo con Rosa?”
“Bueno, algún caniche hemos echado, pero jamás mis labios han besado los suyos,…que eso quede clarito, eh?”
“…”
“Yo venía a proponerte algo…”
“Paso…”
“Pero si aún no te he dicho nada,…”
“Ya, pero con dos cagadas he tenido suficiente…”
“Que poco sabes de la vida, Aladdín…”
“Te lo voy a contar igual, para que cuando lo escuches me supliques entrar en el plan…”
“Adelante…”
“Voy a convertir al gordo en una estrella de la música…”
Casi me ahogo con la madalena.
“Una estrella de la música?”
“Y como si se puede saber? Formando un grupo con su prima, a lo White Stripes, ella pone la batería a base de pedos, y el otro chilla?”
“Tu no te lo creerás, pero para cagar semejantes melones, tenía un ojete bastante reluciente, eh? De los mejores anales que yo he hecho en mi vida…”
“Joder tío, que me había levantado con hambre…”
“Que sensible eres, ni que tu no hubieses hecho nunca un anal…”
“…”
“No me jodas?”
“Ninguno?”
“Ni una primera metida diciendo: Ay perdona cariño, que me he liado,… no?”
“…”
“Ni en el último polvo con una tía? Cuando sabes que los vais a dejar, para despedirte a lo grande?”
“…”
“Pero que mierda de follador eres tú?”
“Uno que prefiere follar poco, a que una tarada se la chupe en un baño, entre olor a mierda, y una cortina de scooby doo…”
“Si, la verdad es que la cortina da un poco de pena…”
Salimos de la cocina y me dirigí al baño a limpiarme los dientes, el me siguió y continuó explicándome su fantástico plan para convertir al gordo en la mayor estrella de la música de este país, y seguramente de otros.
“Tu imagínatelo subido a un escenario, con ese carisma que tiene, una camisa ceñida, tal vez la de las piñas… o no, mejor un traje, su pelito rizado, unas wayfarer, y cantando temazos de rock… tiene una imagen brutal…”
Escupí el enjuague al lavamanos.
“Pero que imagen va a tener tío…tú lo has visto?” “Pero si se ducha con bañador…y para secarse tira las toallas al suelo y rueda encima…que cojones me estás contando…”
“El negocio huele,…tienes que saber olerlo, olfato empresarial…”
“Aquí a lo único que huele es a la mierda que dejó la gorda,…creo que tendríamos que cambiar el puto baño para deshacernos de esta maldición…”
“Pues tu no confiarás, pero yo pienso convertirle en una estrella del puto rock…”
“Pues ya me avisaréis cuando comience la gira…”
Ahí dejamos la conversación, él se marchó a sus cosas, y yo me fui a cambiar para irme a la biblioteca.
Y no fue hasta la noche, ya con el gordo en escena y con los deportes de cuatro en tv (sí, somos unos putos fans) que no volvimos a retomar la conversación, al parecer, aquella alucinación de un putero y un tarado, tenía más posibilidades de las que yo pensaba.
Mientras nos zampábamos un bratsburg (no, no nos comíamos la polla) comenzamos a charlar sobre el tema. Por cierto, además del salchichorro, le dábamos cancha a nuestro brebaje favorito. Powerade Azul.
El Dios de los deportistas que no hacen deporte, la droga de los campeones, la puta poción de Astérix, pero con la posibilidad de ser bebida mediante una tetilla!
“Oye, esta mañana dijiste que te avisara cuando este empezase la gira, no?”
“Si,…por?”
“Que te parece el Martes 18 de enero, a las 21?”
“Podrás asistir?”
“Eso si, cómprate un trajecito o algo que no de tanta pena como las pintitas de trotamúsico que me llevas…”
“Jajaja,…a mi me gustaba el burro, seguro que se follaba a la Merche…”
“Que Merche?”
“La de Cuéntame…”
“Como se va a follar el burro de los trotamúsicos a la Merche,…si ni siquiera habrán coincidido en antena?…”
“Se podrá follar a quien quiera,…o se va a tener que follar a la gallina porque tu lo digas?”
“…”
“Bueno, a lo que íbamos, como coño has conseguido que tenga una actuación?”
“Contactos chaval,…a mi no me llaman “Bob el manitas” porque tenga las manos muy grandes, aunque también me lo dicen por la tremenda y sensual manera que tengo de acariciar una buena almeja,…suave, delicadamente, para que cuando este en el punto álgido, pueda insertarles mi Diego el Cigala…”
“…”
“Y tu ya te ves preparado?”
“Mírame el pelo…”
Volvió a enseñarme la cabeza, mientras yo no daba crédito.
“Este chaval, aquí donde lo ves, se va a convertir en el nuevo Justin Bieber del Rock…”
“Mi madre dice que me parezco a Jim Morrison…”
“Bueno, mientras no lo vaya diciendo por ahí…”
“Vas a venir o no?”
“Donde se supone que lo hacéis?”
“En una pequeña sala,…bueno, es un bar con un pequeño escenario, es de unos colegas, pero lo vamos a adaptar para que aquí el amigo de el concierto del año…”
“Pero si no tiene ni puta idea de tocar la guitarra, de donde vas a sacar un grupo?”
“Chaval, que lo tengo todo controlado,…tu te piensas que yo me chupo el dedo? Bueno, después de algún cuni, si,…pero no siempre… Ya tengo banda, y tengo gogós para antes del concierto, para que bailen delante del chaval dando un toque glamuroso, vamos a ser los nuevos reyes del Rock, del Pop, del Indie, del Glam y de todo lo que pueda escucharse o sentirse…”
“…”
“Me pasaré por allí,….algo así no puede dejarse pasar…”
Por cierto, a lo único a lo que el gordo no le echa mostaza, es al frankfurt y a sus derivados, eso si, de vez en cuando pilla una salchicha, la parte en cachos y le clava un palillo atravesándole el cuerpo, como si fuesen unos brazos, pasándose así unos 10 minutos riendo como una hiena puesta hasta el culo de crack.
Nosotros desde el sofá le miramos, y nos comentamos por lo bajini:
“A veces no piensas que viene de otro planeta?”
“Por lo menos del mío sé que no…”
____
Antes de explicaros como fue el concierto, os quiero contar algo que ha ocurrido en nuestra comunidad de vecinos, y que a diferencia de la mayoría de cosas que suceden, ha cambiado un poco nuestras vidas.
Tenemos vecinos nuevos. Justo al lado, en la puerta más cercana.
Es una familia compuesta por tres tíos. Un padre y sus dos hijos, que yo creo que rondarán los 12 o 13 años, más o menos.
La verdad es que personalmente, he hecho buenas migas con el padre. Es profesor de Universidad. Creo que imparte filosofía, y es un tipo realmente curioso. Físicamente se parece al Joker sin travestirse, pero pese a todo es una fuente de sabiduría a la que recurrire siempre que lo necesite.
De todos modos, he de reconocer, que tiene un punto Sanchez Dragó que me frena un poco. Un punto enfermizo que le lleva a sus 46 años a volverse loco cuando habla de los “chochitos tiernos” de 18 y 19 años que tiene en sus clases.
“Esas jodidas putas me calientan día si y día también,…”
“Oh profesor Brucutoso, quiere que le vayamos a hacer fotocopias!?…”
“Oh señor Brucutoso, no entiendo porque me ha puesto un 6…”
“Todo con esas caritas de fulanas,… No cederé,…puedo frenar a mi Superyó…”
El hecho de que huela casi todo el día a hierba, y de que su fiel compañero sea un vaso de whisky, le da un toque de credibilidad. Siempre imaginé a Nietzsche, o a alguno de sus colegas, rodeados de humo, putas y a grito de “Quien lo mata, Quien lo mata!”.
Hace un par de días que comencé a chatear con una chica, ya os lo contaré más adelante, y tenía curiosidad por saber que opinaba el de las mujeres, y del pagafantismo creciente que nos está convirtiendo en babosas de tercer nivel Sayan.
Trató de explicármelo. Aunque visionar como uno de sus peludos huevos asomaba entre el pantalón de la selección española, no ayudaba en exceso.
Por cierto, no he visto tal cantidad de pelos en una huevada en mi vida, ni mi padre que parecía tener un nido de cigüeñas, cargaba tanto.
A lo que iba.
Intentó aclarar mis dudas.
“Las mujeres?…Joder, es un tema complicado, eh?” “Pero te contaré algo para que lo entiendas…”“Has oído hablar alguna vez del poder de la vagina?”
“El poder de la vagina? No,…bueno, salvo que te refieras a…”
“A qué?”
“A que una vez vi un video de una tía que absorbía agua,…pero no sé si será eso…”
“En serio viste eso? Y te acuerdas del enlace?”
“Bueno, ya me lo buscarás, a lo que iba…ese video tiene algo de verdad. La mujer dispone de una fuerza de absorción dentro de su aparato vaginal. Es como el ojo de Sauron. Desde el momento en que nuestro miembro necesita descargar, porque los huevales ya nos pesan, sus vaginas interiormente comienzan a vibrar…”
Aquí se dejó llevar por la euforia del Whisky y comenzó a emitir un sonido parecido a un zumbido, mientras repetía:”Oh!Oh!Mi tesoro!Mi tesoro!”
“Gracias a eso, son capaces de detectar que tu miembro viril tiene una necesidad imperiosa de bañarlas en cantidades monstruosas de actimel rancio…”
“Es como un sexto sentido?”
“Más bien como un séptimo,…el sexto es guardar cosas y no tener ni puta idea de donde las han dejado, haciéndote quedar a ti después, como un auténtico tarado, eyaculador precoz y con un tremendo problema de dependencia al alcohooooooool!!!”
“…”
Reconozco que me acojoné un poco, pero regresó de su estado y retomó la explicación como si nada.
“Pues bien, a lo que iba, con esa fuerza interior vaginal, nos transforman en lo que viene a ser unos pajilleros consume cleenex. Ya que nos arrastramos hipnotizados por ese poder de chocho. Esa fuerza que emana del interior de sus genitales. Y cuando ya no podemos ser más patéticos, nos dejan enrollados en ese pañuelo con olor a lefada seca, y se acaban follando a Légolas y a Aragorn, que son los que de verdad están buenos, habiéndonos hecho creer que el gordo de Samsagaz, y el marica de Frodo Bolson podían tener POSIBILIDADES DE MOJAR SIN METÉRSELA ENTRE ELLOOOOS!!” De nuevo se puso a gritar como un tertuliano de Sálvame, parecía poseído por el espíritu de la Esteban.
“…”
“Y ese es el porque de como nos convertimos en pagafantas…”
La verdad es que pareció solo la degeneración de una mente enferma, pero entre todo lo que soltó, creo que pude entender algo.
Respecto a sus hijos, reconozco que no tengo la misma relación.
En realidad uno de ellos me está empezando a hinchar las pelotas.
Es un completo mangante. Pasa más tiempo en nuestra casa, que en la suya propia. Y porque sucede esto? Pues porque le mangó las llaves al gordo, y consiguió hacer copias…
Ahora cada dos por tres está aquí metido. Estirado en el sofá comiendo gusanitos junto a los otros dos, con los que se lleva de puta madre, y en ocasiones bebiéndose mis Powerades sin que esos mismos mierdas le impidan hacerlo.
Sin ir más lejos, el otro día el muy hijo de puta, me estuvo recortando todos los gayumbos, conviriténdomelos en tangas. Ahora me tengo que poner los putos pantalones de cuando hacía atletismo como calzoncillo.
Y no sólo eso, sino que además el otro día encontré una paloma muerta en la nevera. Estaba metida en una caja de cartón, dentro de una bolsa de plástico, acompañada por una nota en la que ponía “Aquí tienes tus gusanitos…”
Cabrones podemos ser todos. Así que se atenga a las consecuencias.
Dejo de enrollarme más, y os explico como fue la noche.
El día comenzó con un exámen. O al menos así lo empecé yo. Por culpa de los nervios, y por culpa del pestillo de mi habitación, que estaba jodido, tuve que ir repasando por toda la casa, mientras el gordo me cogía cada dos por tres al grito de “Pillado! jaja” “Ahora te toca a ti jajaja”, creyendo que era algún tipo de juego, y evitando que pudiese concentrarme como quería.
“Que no estamos jugando a nada tío, sólo trataba de estudiar,…pero el pestillo de mi cuarto está roto…”
“Quieres que nos cambiemos de habitación?”
“Eso si, si estás en la mía, tendrás que llevar mi ropa,…y usar mi bañador en la ducha, ah y llamar a mi madre cada noche para que te imite a Jose María García…”
“Tu madre te imita a Jose María García?”
“Si, porque sino no me duermo…”
“…”
“Bueno, y estás nervioso o qué?
“La verdad es que si,…no he estudiado nada para el examen…”
“Que examen? El examen es para mi, tu eres el del concierto!”
“Ah, es verdad,…entonces estoy muy tranquilo…”
“…”
“Bueno, me marcho ya, que sino llegaré tarde…”
Después de aquello, me plantó uno de sus abrazos de oso y me soltó “Que vaya muy bien el concierto!”
Y no fue nada mal, la verdad. Salí contento de allí, aunque rápidamente me cambió el rostro, cuando reconocí a Lupín en la distancia.
Estaba justo en la puerta de la Universidad.
“Que haces aquí?”
“Chaval, te traigo un par de entraditas para esta noche…Ahí está todo, acceso a las zona vip, la dirección, barra libre, lo que quieras,…pero no hagas reventa, eh?”
“Por cierto,…quien es la rubita? Mis pelotas se acaban de enamorar…”
“Una compañera de clase…”
“No mientas, tu no has tenido su clase en tu vida,…oye y me la podrías presentar o qué?”
“Por su bien, mejor que no…”
“Da igual, me presentaré yo, no necesito intermediarios para esto del amor…”
Y hacía ella que se fue. Estaba hablando con otra compañera. A un par de metros de nostros. Fuí detrás por lo que pudiese pasar.
“Hola señorita,…no he podido evitar verla,…es usted modelo?”
“Modelo,…no, no…que va…”
“Lástima,…soy artista” “Pinto cuadros, hago musicales, tengo un espectáculo con leones, voto a ZP, ya sabe, un poco de todo,…Y nada, me encantaría dibujarla desnuda,…creo que jamás he visto una figura como la suya…”
“Lo siento, eh? Pero casi que paso…”
“Seguro? Yo pinté a Kate Winslet en Titanic. Luego pusieron la imagen de ese moñas, pero el dibujito era mío,…y si, nos acostamos,…teniendo ella al menos siete orgamos…”
“Me tengo que marchar,…que vaya bien,…Adiós luck!”
Y se marcharon. Lo que no desapareció fue el impacto que había causado sobre él.
“Joder, yo a esta rubia me la tengo que trajinar…”
“Si el niño Jesús me dió este aparato fue para hacerle el amor a alguien así…”
“Dime su nombre, su móvil o algo…”
“Me tengo que pirar, ya te apañarás tú…”
“Que poca solidaridad entre compañeros de piso,…trae una entrada. Te quedas sin invitar a nadie, por putas!”
Decidí irme a comer fuera. Y no llegué a casa hasta bien entrada la tarde. Cuando lo hice, me encontré una curiosa estampa.
El gordo arreglándose para la noche, y Lupín echándole una mano.
Iba vestido totalmente de negro. Camisa negra, pantalones negros, zapatos negros, y unas Wayfarer negras que le daban un toque entre agente de los men in black, al que habían tenido que largar por ser más raro que los propios bichos, y una especie de cura moderno después de comerse todas las hostias de su congregación.
Lo peor no era eso, sino las dos gogós que Lupin había conseguido para el acto. Ni más ni menos que Rosa, según él porque era el primer paso para quitársela de encima, y una mujer bastante viejuna, a la que debía de haber sacado del público de Ana Rosa Quinatana.
Ambas vestidas de tirolesas.
“Que cojones hacen vestidas así?”
“No me digas que nunca te han dado morbo las tirolesas?”
“Estas al menos no…”
“Chaval,…tu sabes la de tíos que pensarán en levantarles las falditas? La cantidad de tíos que irán cachondos perdidos por el rollito de insinuar, pero no mostrar?”
“Pero que cojones insinúan? Que próximamente se celebrará el OktorberFest en Barcelona?”
“Tu ya verás,…ya verás!”
Tenían algo de prisa, según ellos, debían ser puntuales al ensayo. Así que se largaron corriendo. Aunque antes de hacerlo, el gordo se me acercó y me prometió que me dedicaría una de las canciones.
Me estiré sobre la cama a leer un rato. De pronto escuché como se abría la puerta. Pensé que habían olvidado algo, por lo que no hice mucho caso. Hasta que vi como la silueta de un niño cruzaba el comedor y se dirigía al patio.
Salí de la habitación y fuí tras él.
“Eh, tu! Que cojones haces aquí?”
“Vengo a abrirte las ventanas…”
“Que coño pasa! Todos tenéis llaves de casa o qué?”
“Mi hermano hizo copias para todos…”
“Y a que se supone que has entrado? Te han explicado que tu tienes tu propio piso?”
“Tengo que abrir las ventanas, para que puedan llegar las señales ET…”
“El TDT?”
“No,..las señales, sus señales…”
“No me estaréis pirateando el wifi, no?”
“Que iluso eres,…pero lo saben, y te conocen, te vigilan de cerca…”
“Ya vas fumado como tu padre? No cojas sus cosas,…aún no tienes edad…”
“Tu mismo,…pero si no lo haces, irás a la lista negra…”
“Chaval, yo vivo en la lista negra desde que nací,…la inventaron para mi, así que lárgate…”
Y le saqué de casa. Le cogí las llaves, y cerré la puerta mientras le escuchaba decir “Lo saben todo de ti, Joel. Lo saben todo de ti…”
Este era el otro chaval del que os hablé. Hijo del profesor de filosofía. Un crío bastante “Especial”.
Que es el término que utilizan las madres cuando sus hijos son gilipollas perdidos.
Llegué donde la dirección me indicaba, pero no veía acceso ninguno. Se escuchaba ruido, y el sonido procedía de algún sitio que no era capaz de localizar.
Así que hice lo que hacemos todos en estos caso, esperar a que llegue alguien, para seguirles.
Y así ocurrió. Un grupo de chicas colpearon una puerta oculta en una persiana bajada, soltaron una especie de contraseña y entraron dentro.
Acto seguido hice exactamente lo mismo.
Era un local mediano, pero estaba realmente cargado. Repleto de jueventud, cosa que me extrañó enormemente. Parecía que Lupín lo había logrado, y eso, es algo que tiene que preocuparte siempre.
Fue al primero al que encontré al poco de acceder. Estaba intentando camelarse a una camarera. Pobre chica, parecía aguantar el tipo como podía. Me dijo que el gordo estaba en los camerinos, y me indicó el camino.
Entré en aquél pasillo que quedaba justo detrás del escenario. Nada más poner un pie en el, apareció de golpe aquella vieja tirolesa, gritando como si tuviese el mismo problema que tienen los de Antena3 con el audio de sus anuncios. Que no controlan el volumen.
“Oye, quieres mierda?”
“Eh?”
“Que si quieres mierda. Ya sabes, éxtasis, coca, heroina, cristasol…”
“Ah, no, no,…yo paso de drogas…”
“Y echar uno rápido contra la pared?”
“Conozco mil posiciones que aseguran el orgasmo compartido,…te lo dejo en 20 euros…”
“No, voy a ver al gordo,…que estará nervioso…”
“Tu mismo, pollacoja…”
Joder, que una vieja te suelte todo eso vestido de tirolesa, te hace ver al abuelo de Heidi de otra manera.
Finalmente me planté frente a la puerta donde se suponía que descansaba el gordo. O por lo menos eso era lo que ponía en el cartel de su puerta: “Timi Hendrik”.
Así que decidí entrar a darle mi apoyo.Pero ya tenía apoyo. Más bien apolla. La polla metida en la boca de su prima, mientras aquella enferma succionaba como si no hubiese mañana.
“Me cago en la puta!…”
Cerré la puerta de un golpe. Durante unos segundos, cogí aire, y me cagué en todo lo posible. De nuevo aquella escena. Pero esta vez de primo a prima, y me la tiro porque se arrima.
Abrí la puerta de nuevo.
“Tu lárgate de aquí,…como cojones puedes chupársela a tu primo?”
“Estáis todos locos o qué?”
“Bueno,…en vuestra família esa pregunta no tiene mucho sentido…”
“Vamos, vete!”
“Y tu…qué, eh?”
“Era de relax,…de relax!”
“Pero tu en que coño piensas?”
“Y no me digas que en el suyo,…que me marcho…”
“Es una técnica de relajación,…se lo escuché decir a Nina…”
En eso que Lupín abrió la puerta y se unió a la escena.
“A que no sabéis a quien acabo de pillar echando una follada en los baños?”
“A la Luisa,…joder, que raro ha sido…”
“Que pasa por aqui?”
“Nada,..este que está un poco nervioso…”
“Tonterias chaval, tu te comes el escenario,…pero no literalmente, eh?”
“Bueno, pues os dejo,…que salga todo muy bien…”
“Claro, que si,…por cierto que sepas que habia una milf que me ha estado poniendo ojitos,…y yo me he contenido por amor, espero que se lo comentes a tu amiguita, y lo valore…”
“Pero si antes estabas metiéndole ficha a una camarera…”
“Meterle ficha? Chaval, técnicas de relajación…”
“No me digas más, también te las ha contado Nina?”
“Qué?”
“Nada, que me voy, que vaya todo muy bien…”
Para los que sigáis leyendo, os relataré de una vez lo acontencido durante el concierto.
Lupín subió al escenario, y presentó al gordo como “El diablo sobre grasa”, aunque el le cogió el micro y les dijo a todos que el era “Timi Hendrik! Timi Hendrik!”
Las luces se apagaron, y la gente comenzó a caldear el ambiente. Los primeros acordes empezaron a sonar, y de entre toda esa oscuridad aparecieron las dos tirolesas. Perdiéndose en una coreografía que parecía haber sido preparada por Marcos de Fama.
Sólo estaban ellas en escena. El gordo y la banda quedaban tras un telón que debía abrirse en un determinado momento. Pero que el mismo gordo abrió para asomar la cabeza y preguntar si salía ya.
Rompiendo la harmonía estética.
Era una imagen extraña.
Una melodía suave, acompañaba el movimiento de los dos seres más arrítmicos de la tierra.
Al final el gordo no aguantó mas. Y apareció de detrás de las cortinas. La música seguía ambientando la situación, y Rosa comenzó a bailar sensualmente delante del artista.
Bueno, lo de sensualmente, creo que era más una intención.
Tendríais que haber visto aquella imagen. Llevaba sus gafas de sol. Suejetaba el micro como si se tratase de una antorcha. Y tenía a su prima aplástandole sus partes en cada movimiento.
La gente comenzaba a no entender nada. Era comprensible. Yo llevo 5 meses sin entender una mierda.
Al final Lupín tuvo que subir disimuladamente a escena para sacarlas, y entre el bajista y el guitarra retiraron el telón.
Y fue entonces, cuando sucedió lo más inesperado de todo.
Con el gordo en escena, la banda detrás, las luces bajas, y una oscuridad latente, la música comenzó a cambiar el ritmo.
Conocía aquellos acordes. Era el Going Home de Ten Years After. Parecía el jodido Woodstock del 69.
Y sentía estar viendo al puto Alvin Lee.
El sonido, la voz del gordo, como se movía por todo el escenario. Movía sus putas piernas como si diese patadas al aire, mientras repetía su frenético paso del Pinguino.
Era realmente espectacular.
La gente como loca. Bailaba, danzaba. Era lo último que podía esperar. Me empezé a dejar llevar viendo como aquél maldito gordo chillaba “Baby please dont’ go!”, con una tremenda voz desgarrada y un intenso riff de guitarra unido a la causa.
Joder, con la voz de imbécil que tiene normalmente, y lo bien que cantaba el puto tarado.
Era alucinante, un auténtico descontrol.
Lupín bailando como un poseso. Rosa tratando de rozarse con él. Y aquella vieja tirolesa enseñando las tetas.
No he vivido una fiesta así en mi vida.
Y duró exactamente 45 minutos. 45 minutos de gritos guturales, de talento, de aullidos de lobo sobre el escenario, y entre un público que desde ese momento se había convertido en sus malditos fans.
Los dos últimos minutos, fueron seguramente la parte más épica.
Cuando el ritmo de la musica descendió. Entramos en un sonido calmado. Y comenzó a decir con los ojos cerrados.
“Padre,…tu tienes la regla…”“Madre,…tu puedes venir a casa cuando quieras…”
Después de aquello, cayó un sonido duro de batería y un rasgado poderoso de guitarra.
Mientras él, totalmente ido, gritaba “Os cae bien mi madre!” “OS CAE BIEN MI MADRE? PANDA DE ESCLAVOS!”
De nuevo se volvieron a meter en el ritmo de Going Home, y yo decidí marcharme.
Pero antes de irme, pude ver como entre 10 persoans lo cogían en brazos, pasándoselo de unos a otros, coreando su nombre. su nombre de estrella.
“TIMI!” “TIMI!”
Apoteósico.
Cuando ya encaraba la salida, me giré unA últiam vez, y pude escucharle decir desde las alturas.
“Soy el Eto’o con guitarra!!”
Esta mañana mientras desayunaba, Lupín me estuvo contando el percal. El gordo no había dormido en casa.
“Buff chaval,…ese tío ya es una jodida estrella,…lo he convertido en un Dios, en un puto Dios…”
“La verdad,es que no esperaba algo así,…para nada,…fe la puta hostia”
“Eres un puto novato,…te dije que el negocio se olía,..y yo para oler negocios y almejas con ganas de un buen cumface, soy un experto…”
Por cierto, os hablaré de la chica con la que chateo.
Empezamos a hacerlo hace unos dias, y bueno, parece que congeniamos bastante bien. No nos hemos enviado foto, decidimos no hacerlo, y es el único punto que me echa un poco atrás. Pero su personalidad me fascina, y hemos quedado el Viernes para conocernos.
Después de charlar con Lupín. Y ante la ausencia del gordo a un desayuno, fenómeno paranormal donde los haya, seguramente Iker Jiménez hablará en su programa. Decidí seguir sumergido en mi mundo de apuntes varios, y fosforescentes homosexuales.
Elvis estaba en el comedor, junto al hijo de puta que me había hecho gastar más de veinte euros en packs del calzoncillos lidl.
Jugaban a lo Sims, o al menos eso era lo que el chaval intentaba enseñarle. Lupín desconocía el videojuego. Según ha contado alguna vez, en su vida tan sólo ha jugado al Carmageddon y al Duke Nukem.
“Juegos para machos de verdad”
Y la verdad es que estaba flipando con lo que podía hacer con este.
“Jajaja,…ahora le he borrado la puerta, y le he encerrado en el lavabo, que se joda por putas…”
Aunque en realidad, lo que más le interesaba, y por lo que preguntaba constantemente, es por si había alguna extensión sexual, rollo: “Los Sims: Follémonos a las vecinas por el culo” “Los sims: más cachondos que nunca” o “Los sims: animales sexuales.”
“Como se coge el cloroformo para ponérselo a la rubita que trae las cartas?…”
“Cloroformo? Es la jodida cartera…”
“Las carteras no follan o qué?”
Pobre chaval. Tirando parte de su infancia a un vertedero sexual.
Sonó el teléfono, quizás eran noticias del gordo. A lo mejor había aparecido desnudo en una playa de Badalona, envuelto en semen de ballena.
“Si?”
“Tu quien eres?”
“Y tu? Que eres quien está llamando…”
“Tu quien eres!!”
“…”
“Joder…”
“Luck…”
“El marica?”
“No…” - esto me desconcertó un poco.
“Tu no eres el que vive con mi niño?”
“Es usted la madre de Oscar?”
“Si, la misma! Que se ponga mi hijo!…”
“Ah,…pues no va a poder ser…ha pasado la noche fuera…”
“Que ha pasado la noche fuera!!? Y como se lo habéis permitido!! Y si me lo han drogado!!? Y si ahora mismo están toqueteándolo en alguna calle del raval!!!?… Aiii mi salchichón que me lo han raptado!!!…”
“Señora, señora,…cálmese,…está bien!…”“Está en casa de,…un amigo…”
“De un amigo?”
“Si,…nos llamó para decirnos que pasaba alli la noche…”
“En serio?”
“Si, si, señora…en serio”
Escuchaba de fondo a su padre decir “Déjalo, seguro que se está beneficiando a alguna zagala! Que la meta en caliente, a ver si pierde algo de carne, que parece un lechón!”
“Y porque no me ha dicho nada!? Estuve esperando toda la noche despierta, para imitarle a Jose María García…”
“No se debió acordar. Ya sabe, estaría bien y eso,…y se le pasó…”
“Oye, y tu sabes como le fue el examen?”
“El examen?”
“Me dijo que ayer noche tenía un examen…”
“…” - (Joder con el gordo, que lerdo es)
“Ah,…bien, muy bien, no se esperaba que le fuese tan bien…”
“Si!? Ves, mi hijo es un coco! Se lo digo yo siempre a mi vecina, la Asunción, que mi chaval es un Albert Hitler…no tan listo como mi sobrina Rosita, pero no se anda muy lejos…”
“Rosa? Si,…una chica muy espabilada…”
“La conocéis?”
“Hombre!… Aquí le tenemos mucho cariño…”
“Es un encanto…”
“Pero ni se os ocurra tocarle un pelo panda de degenerados, eh!?”
“Que tiene que llegar entera al matrimonio..”
(Entera, yo creo que ya llegará semidesnatada la pobre)
“Si, no se preocupe, somos buena gente…”
“Bueno, pues decidle que he llamado…”
“Se lo diré…”
“Y no seas tan marica!”
Colgué el teléfono, y solté un “Me cago en la puta madre del gordo!”
Me asomé al salón, y les pregunté.
“Oye, yo tengo pinta de marica?”
A lo que ambos respondieron al unísono: “Si!”
“Que os follen!”
Me dirigí indignado a mi cuarto, aunque aún pude escuchar como el niñato hijo de puta respondía :
“Mientras no lo hagas tú!”
Se partían el culo.
Seguí estirado sobre la cama. Metido en aquél aburrido mar de información. Tratando de comprender y memorizar.
Escuché un ruido. Algo extraño. Venía de debajo de la cama. Me agaché. Levante la colcha, y vi la cabeza del otro niño, pegando posteriormente un grito que lo escucharon desde Catelldefels.
“Se puede saber que cojones haces ahí metido!!?”
“Estaba investigando que no tuvieseis una puerta que conectase con Zorek 5…”
“Zorek 5? Esas son las pirulas que te han pasado?”
“Sal ahora mismo de ahí debajo!…”
Le puse en pie y comenzó a amenazarme.
“Tu mismo, pero si tu cama conecta con los Zorekianos, tienes todas las de perder,…a los tipos como tu les cortan la cabeza y les ponen una piña,…haciéndoles vivir eternamente con ella,… como si fuesen Gazpacho, el de los fruitis…”
“O tienes demasiada imaginación, o tienes un retraso tan grande que te permite viajar al pasado…”
“Vigila por las noches,…estás en peligro!…”
“Si tío, yo también he visto esa peli,…que sale un monstruo azul de debajo de la cama, y todos los niños se van al país de los monstruos, algo entrañable, pero ahora te tienes que pirar…”
Y volví a largarlo de casa. Acompañándole hasta la puerta y dejándolo fuera. Estaba empezando a verlo como una costumbre. El seguía a lo suyo, recordándome aquello de “Lo saben todo de ti, lo saben todo de ti…”.
Si supiesen todo de mi, sería al último al que vendrían a buscar. Se entretendrían estudiando al gordo, o tratando de follarse a guarras terrícolas, aunque tal y como está el panorama, acabarían siendo unos pagafantas interespaciales. Sobretodo aquí en España. Pues no van de divas las Españolas ni nada, les da igual que seas un bicho lunar.
Por última vez, traté de seguir con mis estudios.
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Mediodía.
Nos sentamos en el sofá como es habitual en esta casa. La diferencia es que esta vez, habíamos cambiado a nuestro gran amigo Joe, por un niñato tocapelotas que se estaba zampando los macarrones, que con tanto entusiasmo había preparado.
Lo único bueno, es que esta vez se estaba tragando el Powerade del gordo, y no el mío, por lo que ya me valía.
Mientras Manu Carroña informaba de como se colocaba Cristiano Ronaldo la polla dentro del calzoncillo, la puerta de la calle se abrió.
Ladies and Gentlemen.
Nuestro amigo había vuelto a casa.
Se quedó unos segundos quieto delante de la puerta. Todos le miramos. Comenzó a descojonarse con ese gracejo imbécil que le caracteriza.
Después, volvió a quedarse en silencio, como si nada hubiese ocurrido.
Hasta que soltó esto:
“He picado a la señora del entresuelo pensando que era la puerta del ascensor…”
Ni Lupín ni yo nos sorprendemos ya. Sólo el pequeño recién llegado parece estar descubriendo el talento sobrenatural de aquél simpático y entrañable gordaco.
“Este tío es subnormal?”
“No,…es tímido…”
Se sentó junto a nosotros en el sofá, y obviamente largamos al niño a su puñetera casa. Entregándole a nuestro viejo colega, el plato de macarrones de este, y un powerade recién empezado.
“Bueno,…nos explicarás donde has estado, no?”
“…”
Unos segundos de silencio, acompañados de la expectación del momento.
“En casa de Laura…”
“Quien es Laura?”
“La hermana de Cristina…”
“Y quien cojones es Cristina?”
“La hija de la señora Encarni…”
“Quieres contarnos de una puta vez donde has estado!!?…”
“Pues en su casa, si te lo estoy diciendo…”
“Ahora soy su fan…”
“Serás su ídolo…”
“Esos no son los que bailan en una barra como la del metro?”
“Eso son gigolos…”
“Ah si,..jajaja”
“Bueno, y qué? Probaste almejita? Te hiciste un Twin sex? O directamente a fulaco te cabalgaste a la madre? Yo me hubiese hecho un multifrutas variado, esperma rico para todas…”
“Sólo estuve durmiendo,…ah y probé la comida de sus tortugas…”
“…”
“Pero no tenían mostaza…”
“Como cojones acabaste allí?”
“Por un sorteo…”
“Un sorteo?”
“El sorteo del gordo jajajaja”
“…”
“Cuando acabó el concierto hicieron un sorteo para saber en que casa dormía…y me tocó en casa de Laura,…que es la hermana de Cristina,…y la hija de…”
“Ya, ya sabemos toda esa mierda…”
“Y no has tocado ni una teta?”
“Sólo he dormido…y también le lamí el caparazón a una de las tortugas para convertime en ninja…”
“…”
“Es a una rana, y no es lamerla, es besarla, y obviamente no para convertirte en tortuga ninja, sino en príncipe…”
“jajaja Yo quería ser como Donatello, el del depor…”
Llamaron a la puerta.
Me levanté a abrir, eran dos tías.
“Venímos a ver a Oscar…”
“Laura y Cristina?”
“No…yo me llamo Vanesa, y yo Sara…”
“Ah,…pues ahí lo tenéis…”
“…”
Entraron como locas. Como si fuesen unas fanáticas del puto Justin Bieber.
Quietas en el salón. A un par de metros de distancia. Gritaban histéricas.
“Woooo! Es mucho más guapo que lo que decían en los foros!…”
“No te vayas con Lindsay, por favor!!”
“No, no te vayas con ella! No te merece!…”
Lupín y yo no miramos. El gesto de no entender una mierda, nos unió.
El gordo levantó la mirada del plato macarrones y les dijo:
“Tenéis mostaza?”
A lo que ellas respondieron gritando “AHHHHHHHHHHHHHHHH!”. Como dos jodidas fanáticas en celo.
…
Acabamos de comer. Y el gordo fue a echar su cagada habitual en estos caso. Su reloj digestivo es puntual y emite el mismo pitido que emiten el microondas cuando las palomitas están listas.
Aquellas dos petardas estaban esperando de pie frente a la puerta. Lupín y yo nos encontrábamos sentados en el sofá.
“Tu entiendes algo?”
“No, yo tampoco entiendo com cojones quieren fichar ahora a Vangool, si lo vendieron por viejo hace dos años,…están todos agilipollados…”
“Me refiero sobre el gordo,…como puede tener fans?”
“Bueno,…ser fan implica tener cierto retraso…y cierto retraso te lleva directo al gordo…”
“Pero le están esperando a que salga de cagar…”
“Si, eso si que es una locura,…ya verás cuando abra la puerta,… la ventisca de mierda se las llevará por delante…”
“…”
“A ti te gustaría tener fans?”
“Yo ya tengo fans chaval,…toda putita que ha sido follada por mi penancio, automáticamente ha pasado a idolatrarme, yo fuí el primer ser vivo, bueno, sin contar algunos árboles, que le proporcioné 11 orgasmos a una tía, en una sóla cópula,…eso quieras que no, se difunde, una se lo dice a otra, la otra a la una…y en vez de irse a Lourdes se vienen a mi casita, a que les haga un milagro con la verga…”
“…”
“A mi me agobiaría…sentiría que me han robado parte de mi intimidad?”
“De tu intimidad?” “Cagar y pelártela?”
“Eso no es intimidad, eso lo hace todo el mundo, incluso sin fans…”
…
Decido ir a ver al profesor Bructuoso. El viernes es la cita, y estoy un poco nervioso. Necesito alguno de sus consejos para calmarme un poco.
Me abre la puerta, y de nuevo aquella figura de callejeros en potencia. Camiseta gris abanderado desgastadísima. El pantalón de la selección tres tallas más pequeño. Unos calcetines negros subidos todo lo inimaginable. Y las míticas zapatillas de abuelo a cuadros marrones, con neumático intermedio.
“Hombre Lucky Luck,…pasa pasa…”
“Oye no me has pasado el video aquél de la marrana que absorbía agua…”
“A ver si me lo rulas, que ayer me estuve clasificando el porno,…y la carpeta bizarra me quedó bastante vacía…”
“Ya te lo buscaré…”
“Estaba aquí corrigiendo unos exámenes…”
“Puedo echarles un vistazo?”
“Y tanto, y si me los quieres corregir, todos tuyos oye…yo me pongo aquí con el Teledeporte que juega Nadal y trabajo en equipo…”
“No, da igual…”
Me puse a echar una ojeada, mientras el se espatarraba en el sofá. No pude evitar comprobar, si hoy uno de sus peludos colegas asomaba la cabeza, y efectivamente, lo hacía.
“Oye, les has quitado puntos por faltas?”
“Claro,…les estoy haciendo un favor,…para que salgan preparados, y no sean unos putos analfabetos como alguno de mis compañeros, que para ser profesores parece que hayan aprendido a escribir con el traductor de Google…”
“Pero a este le has puesto la nota en negativo…”
“Claro,…si me saca un tres en el examen, y le quito 4 puntos por faltas…tiene un menos uno clarísimo…”
“Yo recuerdo que sólo se podían quitar tres puntos…”
“Bueno,…que más dará,.. luego le sumo uno por carisma…”
“…”
“Bueno, a que venías?”
“Quería preguntarte sobre algo…”
“Dispara…”
“Mañana tengo una cita con una chica, y estoy algo nervioso. Me preocupa el hecho de que no nos hemos visto las caras. Decidimos no pasarnos fotos…y bueno, eso me inquieta, aunque parece una chica genial, y bueno,… yo hace tiempo que no tengo citas de este tipo…”
“Para empezar si no te ha pasado fotos, es porque es un orco de Moria,…las tías que están buenas ya para comenzar no necesitan pasarse fotos, se crean un Facebook, Tuenti, Twitter, Marca, o como se llame, y suben cada poco tiempo un huevo de ellas para que sepas lo tremendas que están, las muy putas…y luego las normalitas, pues no tienen mucho problema en pasarte las dos fotos en las que mejor salen, que después las comparas con el aspecto real, y las hijas de puta pillan a conciencia la foto en la que salen más lejos, y la que salen disimuladas porque el flash les ha dado en toda la cara…que zorrupedas!…”
“Por lo que tiene que ser fea de cojones…”
“Joder,…tu crees?”
“Y tanto,…asi que mañana vete sin comer por si acaso…”
“…”
“A lo mejor es una excepción?”
“No me digas que eres de esos tontos que cree en excepciones?”
“Si,…porque no…”
“Porque cuando llegues allí y veas que es de un pequeño pueblo cerca de Mordor, te darás cuenta de que las excepciones son para las pajas,…para la vida real no sirven de nada…”
Salgo de allí algo preocupado.
Cuando regreso a mi puerta, hay dos personas esperando en ella.
Un tipo alto. Con una apariencia claramente homosexual, confirmada por los gritos de sirena de ambulancia que pega. Y una gordita que llega poco más arriba del pomo.
“Hola?”
“Que quereís?”
“Vives aquí?
“Si, por el momento si…”
“Venimos a ver a Oscar!! Oaaaaaaaaaaaoaaaaaaaaaaaoaaaaaaaaaao!!”
(Ese maldito ruido de sirena)
“Pues si, es aquí,…pasad, pasad…”
Y allí que entraron corriendo, les indiqué que habitación era la de su Dios, y se metieron sin mediar palabra.
…
Me acerco al cuarto de Lupín, para comentarle que sigue llegando gente para poder ver al gordo. Que deben de haber cuatro personas metidas en su cuarto.
Algo me llama la atención. Está con el ordenador, y no, no está viendo porno.
Tiene la página de Facebook abierta. Se ha creado una cuenta con el nombre de “Pete Warhol Lennon.”
“Que se supone que es esa mierda tío?…”
“…”
“Pero,…que cojones!!! Has agregado a Lucía!!??” (Mi amiga rubia de la Universidad)
“Si tío,…estoy pilladete por esa rubita…”
“Bórrala ahora mismo!…A ver si me vas a meter en un puto follón!!”
“Que no tío, que es amor, que estoy loco perdido por la chiquilla!!…”
“Que vas a estar enamorado tu!!…Si pensabas que el amor era acabarle a las tías en los ojos!…”
“Que no! Que esta vez va en serio,…que lo he comprobado!…”
“Como que los has comrpobado?…”
“Que no puedo pelármela pensando en ella,…ni con sus fotos, ni nada,…y eso es amor, joder que lo sabe todo el mundo!…”
“Cuando no puedes machacártela pensando en una tía, es porque estás enamorado…”
“Me cago en la puta!…Te tenías que pillar por ella!…”
“Es una diosa,…quiero llevarla a montar a caballo, luego ya a montarla, pero eso no corre tanta prisa,…y vivir juntos!…Joder me estoy amoñando que flipas!…”
“No tienes nada que hacer, lo sabes, no?”
“Tienes que ayudarme…”
“Yo!?”
“Vas listo…”
“Joder tío, un poquito de solidaridad, yo cojones siempre estoy haciendo cositas por vosotros, a ver si movéis las pelotas de una vez por mi!…”
“Y como coño quieres que te aydue?”
“He estado viendo que a ella le mola el rollo indi gafapastil…”
“Por eso lo de Warhol Lennon?”
“Eso es,…y me gustaría convertirme en un playmobil gafapasta de esos, para volverla loquita y atacarla,…si me meto en su terreno me la llevo por delante, fijo!…”
“No va a salir bien…”
“Vamos coño! Positividad!…Que en la vida mis cojones me habían dicho que no cuando quería vaciarlos pensando en una tía!…”
“Y como lo hacemos?”
“Para empezar necesito una indumentaria indie gafapastil…”
“He conseguido algunas cosas,…yo os las voy enseñando y vosotros me decís si voy bien o no…”
“Madre de Dios…”
“Voy a buscar al gordo….”
“Gracias chavales! Se os quiere!”
Me dirigo hacía la habitación del héroe, con una orden muy clara: Convertir a Lupín en un pseudo lumbreras.
Abro la puerta y me encuentro una estampa inesperada. Esta vez sin Rosa de por medio.
Cierro de nuevo, y asimilo la situación.
El gordo estirado en la cama, con el bañador como única prenda y las wayfarer puestas. A su lado, en la misma cama y apoyados sobre su cuerpo. Todos los que han venido a verle. La diferencia es que todos ellos están desnudos, incluso el gayer. Tienen puesto White Rabbit, de Jefferson Airplane.
Y parecen inconscientes.
Cojo aire, y vuelvo dentro.
Llamo al gordo con un silbido, pero no responde.
Trato de susurrar su nombre.
“Oscar, Oscar…”
Sigo sin conseguir nada.
Le acaricio la planta del pie, siempre ha tenido cosquillas, pero no obtengo respuesta alguna.
Apago la música, pensando que así los liberare del trance, pero no despiertan.
Panda de chalados, y si es un suicidio colectivo?
Llamo a Lupín.
“Ven, corre, tienes que ver esto!…”
“…”
“Joder!…Que culamen tiene la morena…madre de Dios!…”
“Voy a por el móvil para sacarle unas fotos!”
Le estiro la pierna al gordo, le echo un poco de powerade por la barriga, pero no se mueve. Mi acojone está sobrepasando todos los límites habidos y por haber.
Me quedo inmóvil frente a aquellos cuerpos aparenemente sin vida.
Hasta que de pronto, de la nada, aparece un cojín que impacta contra la cara del gordo. Despertándolo en el acto.
“AAAAh! Tengo una cremallera en el ojo!…”
Me giro, y felicito a Lupín por el logro. El está más pendiente de aproximarse todo lo posible a la morena para sacarse unas fotos.
Comienzan a despertarse.
“Se puede saber que cojones estábais haciendo!?”
“Yo me he dormido,…querían escuchar mis pulsaciones…”
“Te necesitamos para un cambio de imagen a Lupín…”
“…”
“Un cambio de imagen? Jajajaja si si!”
En ese momento se puso en pie, y saco de casa a sus cuatro fanáticos. Que trataban de ocultarse con la ropa que se habían quitado.
“Son tus fans,…deberías tratarlos con más cariño, no?”
“Pero si vuelven igual…”
“Vamos a disfrazarle! Vamos a disfrazarle!”
Le explico la situación y ambos nos sentamos en el sofá a esperar aquél improvisado pase de modelos, bueno, de modelo.
Ha decidido poner un dico de Barry White, según él, le permite meterse un poco más en el papel.
La puerta se abre por pirmera vez.
“Me cago en la puta…”
“Es un tigre?”
“Que coño va a ser un tigre…”
Lleva las gafas de 3d que daban en los cines al ver avatar, pero les ha quitado los vidrios. En la parte superior, un mantel a cuadros típico de mesa de restaurante de pizza italiano. Lleva unos crocs, y unos tejanos de pitillo. Aunque más bien son de pitazo. Por la acumulación que le ocasiona en la huevada.
“Se te está muriendo la paloma…”
“Como me apretan los cojones, Dios!…”
“…”
“Como lo véis?…”
“No, este, no…”
“…”
La puerta se abre de nuevo.
Lleva una especie de boina gris. Una mantilla que parece habérsela robado a Isabel Pantoja. Un chaleco negro muy gafapastil, y una camiseta blanca debajo. En la parte inferior, unas converse rosas, y unos pantalones a cuadros mís tipicos de un hevy o de un antisistema.
“Que cojones has hecho?”
“No sé, me he liado…”
“Pareces el cantante de AC/DC, pero muy gay,… y eso es algo que pensaba que no podía procesar…”
“Eres como mi profesor de autoescuela,…lo que el me acariciaba la pierna…”
“Este tampoco no?”
“No..”
Por última vez la puerta de Gran Hermano se abre para recibir a…
“Oh dios…”
Lleva un polo de rombos, una corbata negra, una chaqueta de pana marrón con coderas, y un pantalón negro, que a priori no parece que vaya a provocarle problemas de esterilidad.
“Eres un jodido gafapasta…”
“Si!?”
“Enhorabuena…”
“Te pareces al de la hora chanante,…pero sin la parte chanante…”
Salió corriendo y nos pegó un abrazo entre gritos de “Os quiero hermanos, os quiero!”
Regresó al cuarto y el gordo me preguntó que como sabía exactamente que estaba enamorado.
“Porque no puede pelársela pensando en ella…”
“Ah,…entonces si que está enamorado, si jajaja…”
Llegó el Viernes, y llegaron unos nervios que me obligaron casi a cagarme encima.
Cada vez hay más gente en casa, y cada vez conozco a menos. La mesa del comedor está repleta. Fanáticos del gordo, todos con sus respectivos bañadores, no dejan una silla libre. Y mira que este ni les presta atención. Está demasaido ocupado, haciendo batallas con las galletas de dinosaurios.
Decidí sentarme en el sofá. Básicamente porque no había otro jodido sitio.
Fue entonces cuando el gordo despertó de su particular Jurassic Park, y dirigió la mirada hacía mi. Al verme allí sentado, decidió hacerme compañía, y escopeteado vino a mi lado.
Era una situación incómoda. Sus fieles estaban junto a nosotros, de pie, y con aquellos trajes de baño puestos.
“Porque no les dices que se piren?”
“Te molestan?”
“Si al menos las tías hicieses topless…”
“Además,… ese tío lleva una mancha de corrida en el bañador…”
“Si jajaja Me preguntaron cuales eran mis hobbys. Ahora también son los suyos…jaja”
“…”
“Lárgalos!”
Se puso en pie, los cogió entre sus enormes brazos, y los sacó fuera sin mediar palabra.
Realmente los trata como el jodido culo. Son como las tías, cuanto más pasas, más se pican.
O eso dicen.
Aunque conmigo, tienen que estar utilizando la misma táctica, porque no veo una teta cerca, ni viendo el porno en 3D.
De nuevo se sentó junto a mi.
“Oye, donde cojones está Lupín?”
“…”
“Me ha dicho que tenía que ir a la biblioteca…”
“A la Biblioteca? Lupín? Sirven cubatas ahora?”
“Oh no,…no me jodas!”
“Ha ido por Lucía!”
“Quien es Lucía?”
“La chica con la que no podia pajearse…”
“…”
“Vaya cagada,…no me volverá hablar en su puta vida…”
“No hombre,…Lupín no es así…”
“Me refiero a ella!”
“…”
“En fin, sólo espero que no haga mucho el ridículo..”
“…”
“OOOH DIOS! A QUIEN PRETENDO ENGAÑAR!!!…”
Agaché la cabeza, y el gordo comenzó a darme palmaditas en la espalda, gesto de amistad y cariño. Aunque la intensidad de los golpes iba en aumento. Así que cuando sentí que estaba siendo víctima de una paliza de muerte, tuve que pararle.
“Quieto!”
…
Lupín se levantó a eso de las 8. Dudo que antes lo hubiese hecho tan pronto en toda su vida. Salvo que tuviese que salir de casa de alguna anciana, porque el marido estaba a punto de regresar del 24h Lemans de petanca.
Se vistió con el traje que le habíamos recomendado, y a más a más, cogió las gafas sin cristales de Avatar.
Llegó allí diez minutos antes de las 9.
Gracias a tenerla en Facebook, pudo leer como le comentaba a una amiga, que estarían alli para repasar el examen del lunes.
No se lo pensó dos veces. Dudo que lo pensase una. Es más, dudo que alguna vez haya tenido la intención de pensar.
Lupín en una biblioteca, es como Sonic en un Carrefour, anda perdido.
Se dirigió al mostrador que hay en la entrada y trató de avergiuar donde cojones se encontraba.
“Perdona guapa,…sabes donde queda la zona,… en la que las chicas así jovencitas, estudian y comentan los rabos que se han zampado el finde?”
“Si no es molestia claro…” (Le ofreció aquella sonrisilla de degenerado mental)
“Qué?”
“Mira, esto es una biblioteca,…no un burdel…”
“Bueno,…bueno, podemos llegar a un acuerdo…”
“Tu has tenido alguna vez un orgasmo multiple?”
“Te ofrezco seis a cambio de la información…”
“Váyase ahora mismo, si no quiere que tengamos que sacarle de aquí…”
“Lo he entendido lo he entendio…tranquilidad!”
“…”
“ESTRECHA!!!”
Lupín no abandonó el recinto, ni mucho menos, para apaciguar un poco la situación, decidió ir a echar una meada, para aliviar tensiones.
Siempre nos ha contado, que no puede mear en los urinarios de pie, que se siente observado por el monstruoso tamaño de su pene, y que además como consecuencia de esto, acaba siempre con los pantalones empapados.
Se metió en uno de los lavabos cerrados, mientras leía alguna de las pintadas.
“Vanessa 18 años,…me lo trago todo,…si te gustan las colombianas culonas, no dudes en llamarme…”
“Coño,..que bueno es esto, no?”
“Que más hay por aquí…”
“Chico tímido e introvertido, me encantaría que me desgarrases el ano y me bañases en tu leche caliente…”
“Joder,…menos mal que era tímido, si no me pide que lleve un pony para hacer un trío…”
Lupín regresó a su búsqueda, camino por todo el recinto, no es demasiado grande, hasta que dió con una sala en la que parecía que un grupo de chavales estaba estudiando.
Efectivamente, era el sitio.
La localizó junto a otra compañera. Tampoco estaba nada mal. Pero su rubita eclipsaba a cualquier hembra. Con la morena si que tuvo un pensamiento puramente carnal. Su chica era dulce. Pero a la otra se la clavaba por el culo!
No se lo pensó mucho, cogió un par de libros de las entanterias y fue directo.La verdad, es que el hecho de saber reconocer lo que era un libro, le ayudó mucho con el plan.
Ocupó la silla que quedaba justo al lado de ella, y comenzó a disimular como si de un gran lector se tratase.
Al principio ni se inmutaron.
Pero el fingir que tosía, para después mandarlos callar a todos por esa misma tos, les llamó la atención.
“Oye,..tu no eres el amigo de Luck? El artista?”
“Tu eres?…Perdona, no te recuerdo…” (Cuanto menos deseperado te vean mejor, esa es la táctica de Lupín)
“Soy una amiga suya,…salí hace unos días junto a él, del examen, tu estabas esperándole en la puerta…”
“Ah, si,…creo que tengo un pequeño recuerdo…”
“Puede ser que te pidiese pintarte desnuda?”
“Si,…lo hiciste…”
“Tienes un aspecto totalmente diferente…”
“Si?”
“Si, el otro día parecías, sin ofenderte, un auténtico yonki…”
“Si, si…la verdad es que estoy metido en una obra que narra la dureza de la clase baja, y sobretodo de todos aquellos que viven atrapados entre el chandal de sport,…y el cigarro en la oreja…”
“Ah,…está bien eso…”
“Sigo diciéndote que te pintaría desnuda,..tienes un acabado neoclásico,…además de tener unas enormes y tremendas,…manos!”“Si, Manos…”“Unas preciosas manos!
“Oh alabadas sean las manos de esta mujer!”
La gente le mira, mientras le piden silencio. Ella baja la cabeza ofendida, aunque se intuye una sonrisilla bajo el gesto.
“Puedo hacerte un juego de artista?…”
“…”
“Depende…”
“Entre genios, para conocernos un poco más a fondo, sino acabamos antes en la cama, claro,…ya allí si que hay fondo, porque llega un momento en que tratas de seguir,… pero ves que ya no cabe más, tratas de ponerte de pie a ver si así te cabe un poco del hue…bueno, me liado, a lo que iba, entre artistas este juego se lleva mucho, yo te hago tres preguntas, y tu otras tres…para conocernos un poco más,…entre amantes del arte, nada ofensivo…algo amistoso!”
“Me parece bien…”
“Comienza tú, las hembras primero…”
“Veamos…”
“Que has desayunado?”
“…”
“Un paquete de galletas del gordo,…y un pedazo de empanadilla de atún, más un par de cervezas,…eso si, viendo un precioso amanecer…”
“…”
“Te toca…”
“No lo sé,…estoy un poco falto de creatividad, veamos…tienes pareja? Así, a boleo!”
“No,…lo dejé hace unas semanas con un chico…”
“Hijo de puta,…un picha floja supongo, no? Esos mierdas que no saben tratar con una mujer como tú! Seguro que te obligaba a no llevar tanguitas,no?”
“No quiero hablar mucho,…sigamos…”
“La última vez que te has masturbado?”
“La última vez?…Quizás no me crees, pero prácticamente ni lo recuerdo,…hará unos años ya, 3, 4…el sexo me parece un placer que hay que compartir, no ser egoísta, dejarte llevar,…por eso mi lista de cópulas,… y sobretodo de cópulas exitosas, es algo realmente espectacular! En ellas te aseguro entre 5 o 6 orgasmos consecutivos,…pero no quiero aburrirte! Me toca…”
“Te gusta,…el sexo,…anal?”
“…”
La chica quedo impactada por aquella pregunta durante unos segundos. Después sonrió, miró a su amiga. Y respondió.
“Hace un tiempo te hubiese dicho que no,…ya sabes,.. una señorita, y ese tipo de sexo, no, no, quita quita, pero…la verdad es que si,…me interesa, tengo curiosidad, aunque por el momento no he tenido demasiado experiencia…”
La mente de Lupin comenzó a descorchar champán, se escuchaban petardos, habían tirolesas bailando, prostitutas y borrachos abrazándose, todos juntos con la canción de la alegría de fondo.
“Me toca a mi…”
“The strokes o the libertines?”
Ahí le mataron. Se pudo escuchar como la bala se introducía en la cabeza de Lupín, y esta explotaba en el acto.
No sabía de que cojones le estaba hablando. Rastreo su catálogo de posiciones sexuales, pero no había datos.
Así que hizo lo que hacemos todos en estos casos.
JUÉGATELA!
“The Strokes…si, desde siempre además…”
“Si? A mi también,…tienen más variedad, y un sonido único!”
“Si, Si! Lo del sonido es verdad!
“Bueno, pues te queda una pregunta…”
“Allá voy…”
Tenía claro cual sería. La coloca entre sus dientes, sobre su lengua y la suelta.
BANG!
“Te parezco,…sexy?”
“…”
Unos segundos de tensión, como suele haber siempre en estos caso, y tras una sonrisilla compartida con su amiga. La respuesta.
“Eres mono…”
El mundo de Lupín a tomar por el culo. La peor respuesta posible. Su mente le ofreció todos los fracasos habidos a lo largo de su vida, obviamente siendo su propia mente, no encontraba muchos, por lo que le ofreció fracasos de otra gente, que si habian sufrido una situación de rechazo similar.
Mono? El peor término que puede utilizar una tía. Si eres mono, es que no hay posibilidades de sexo. Ese anal se esfuma.
Lupín sonrié como puede. Y se despide.
“Ha sido un placer conocerte…”
“Para mi también, me lo he pasado muy bien…”
“Nos vemos pronto,…tengo que ir a unos cuantos barrios marginales a seguir cogiendo ideas…”
“Que vaya todo bien!”
“Adios!”
Estaba realmente hundido. Salió fuera, junto a la entrada de la Biblioteca. Cogió el móvil. E hizo una llamada de emergencia, baby.
“Rosa? Estás en casa?”
“Te apetece un caniche?”
“…”
“No coño, el perro no…una follada digo…”
“En quince minutos estoy allí…”
________________________________________
Frente al espejo del baño, preparo mi cita. Llevo la camiseta de Superman con la que acordamos que nos encontraríamos. Cada uno llevaría una puesta.
El gordo y sus groupies están detrás mío. Mientras trato de peinarme, intentan darme consejos.
Al final me plantan un abrazo conjunto de oso, con el que casi hacen que se me salga un huevo por el ojo.
Me marcho, no hay tiempo para más.
Hemos quedado en una esquina. En el centro de la ciudad. Justo al lado de una cafetería.
El tiempo pasa y nadie llega. La vida se burla de mi. He visto ya pasar a una tía con la camiseta de batman, otra con la de spiderman, una con la de los cuatro fantasticos, e incluso una gorda con la de mortadelo.
Se me está haciendo difícil. Y largo. Sobretodo largo.
Cuando parece que la cosa no va a salir, unas manos tapan de repente mis ojos.
Mi sonrisa de imbecilidad aparece en mi rostro. Sitúo mis manos sobre las suyas, el típico juego previo. Y noto que son algo peludas, pero bueno, tampoco busco la perfección.
Me separo un poco, me giro y,…mi cara se vuelve la de un niño que acaba de descubrir como sus padres siguen follando, mientras le dejan el hormiguero a todo trapo para que no se entere de nada.
Es una tía-tío. Un tío-tía. Es una chica con rabo.
Llamadle Shemale, o como queráis, y encima es de las que no se lo curran mucho por esconderlo.
Además tiene a una mujer al lado, intuyo que es su madre.
Joder, con la de frikis que hay por internet, y me he tenido que ligar a Tamara y a su madre.
Se me viene las palabras de Bructuoso a la cabeza.
“La excepciones son para las pajas,…esto es la vida real”
“Real, Real, Real Real Real Real…”
“Que si, coño!”
Acto seguido la imagen de aquél huevo asomando entre el pantalón de la selección.
PO-DE-MOS!
Eso es lo que me gustaría creer.
“Tu tienes que ser Luck, no?”
“Si,…soy yo…”(Porque cojones no habré respondido que no)
“Yo soy Samantha…”
“Aunque puedes llamarme estrella púrpura…”
“Ah,…mejor te llamaré Samantha”
“Como quieras jijiji”
“Le estás mirando las tetas a mi hija?”
“Yo no, Yo no, señora…” (Esperaba un ladrillo en mi cabeza o algo, por lo que me traté de cubrir la cara, como me la jodan más, tendré que reproducirme por esporas)
“Ahora mismo le invitas a una café,…degenerado!”
“jiji, Es mi madre…no te importa, no?”
“No,…que me va importar” (No me importa nada ya,…Podría porculizarme un oso que no sentiría lo más mínimo)
Entramos en la cafetería, les digo que voy un momento al baño.
“Pero no tardes! Y no te la toques pensado en mi hija…”
Me meto en uno de los lavabos individuales y llamo al gordo.
“Tu! Tienes que hacerme un favor!…”
“Tienes que llamarme en 5 minutos,…yo lo cogeré, disimularé y saldré del sitio en el que estoy!…”
“Mamá?”
“Que mamá ni que pollas, quo soy yo! Luck!”
“No, Luck no está…”
“Dios, que soy yo Luck!” YOOOOOOOO!”
“Que no estáaaaaaaaaaa!”
Apoyo la cabeza en la pared, hasta que unos egundos después se me ocurre algo.
Me hago una foto con el móvil y le envío un mms en el que pone “Soy yo el tio con el que estás hablando…”
Poco después se oye:
“Ah Luck! Hola! Han llamado preguntando por ti…”
“Si, si si, luego me lo cuentas,…oye, tienes que hacerme una llamada a mi móvil, dentro de 5 minutos, entendido?”
“Si, no hay problema…”
“Seguro?”
“Entendido, Luck!”
Como podéis pensar, no me fiaba una mierda, pero era mi única opción.
Regresé a la mesa, con mi shemale y su madre.
“Bueno,…muy guapa su hija…”
“Tu tienes dinero!? Porque nosotros no hemos traído,…y mi niña quiere un croissant y un nestea…”
“Si si! jijiji!”
“…”
“Algo suelto creo que llevo…”
(El gordo no llama, sabía que no podía confiar en él)
“Me disculparéis un momento,…tengo el estómago un poco revuelto, ya sabéis, los nervios y eso, voy otra vez al baño…”
“Tu no vas a ningún sitio!”
“Tenemos que hablar de boda!” Para cuando la boda!?” “Mi niña quiere casarse de vampirsesa…”
“Hombre boda,..es pronto todavía, no?” “Tenemos que conocernos mejor y eso…”
(Nada, el gordo no llama)
“Ui,…si que llevo dinero, voy a pedirle a su hija lo que quería…”
“Tu no te mueves de aqui!” “Aún no hemos hablado de niños…”
“Mi hija quere adoptar un negro o dos!!”
“Eso está bien, hay que ser solidario…”
“…”
El tiempo pasa y yo ya no se donde meterme. Si no salgo pronto de allí. Estaré firmando ya el divorcio sin haberme casado todavía.
Que siniestra es la permanente sonrisa de aquella trans.
“Voy a salir fuera,…que ahora con lo de la nueva ley no dejan fumar aquí dentro..”
“Mi hija no fuma, así que tu tampoco!”
“No fumo, pero chupo…jijiji”
“…”
Creo que estoy muerto, y me han mandado al infierno. Será por robar de pequeño aquellas pilas para la game boy gorda, me lo merezco.
“…”
“Ahí va! Si es mi tío el que acaba de entrar! Voy a saludarle, en seguida vuelvo!”
Me dirijo hacía aquél desconocido, con los brazos abiertos y una sonrisa, mientras le voy susurrando: “Sígueme el rollo, por favor…!” Casi con lágrimas en los ojos.
Aquél hombre, sin entender nada, me sigue el juego, y se funde en un abrazo conmigo.
Me giro un momento para sonreirlas, y aprovecho la situación para salir escopeteado por la puerta.
La putada es que ellas hacen lo mismo.
Como corren aquellas hijas de puta para ser una vieja gorda y un shemale con zancos.
Por un momento pensé que eran dos bichos de men in black, y me las di por jodido sin Will Smith cerca.
Pensaba que las había despistado , pero no, alli seguían, hasta que al girar una calle, me coloqué justo detrás de un coche aparcado, agachado. Pude ver como aparecían, y seguían caminando por la calle, sin verme. Echaron un vistazo, y se largaron.
Me había librado, pero aún estaba en estado de shock.
Y más lo estuve, cuando a punto de cruzar hacía la calle donde estaba la boca del metro, me las vi a mi lado, a escasos metros y localizándome para salir otra vez detrás.
Cruce en rojo. Me la jugué. Ye entré en la boca del metro todo lo rápido que pude. Venían detrás.
Intenté meter el DNI en vez de la tarjeta, pero pude reaccionar a tiempo. Se me cayó el carnet de la biblioteca de mi barrio, pero no había tiempo para salir a por el.
Por primera vez la situación me sonrió. Al llegar al andén. El metro estaba pitando. Me metí antes de que se cerrasen las puerta, y me largué.
Ahora si. Al fin libre.
…
Regreso a casa nervioso perdido, el gordo se está comiendo la nocilla a cucharazos.
Me apoyo en la puerta, trato de recuperar el ritmo cardiaco y cuando puedo articular palabra, se las lanzo contra el gordo.
“Se puede saber proque cojones no has hecho la llamada?
“Si que la he hecho…”
“Lo hubiese sabido, no crees?”
“Que te lo diga Lupín si le he hecho la llamada o no…”
“Que Lupín ni que pollas! La llamada era a mi! a mi!!!”
“Ya me extrañaba,…porque Lupín estaba aquí en casa conmigo…”
“Oh Dios!”
Lupín sale de su cuarto y me pregunta por la cita.
“Que, como ha ido?”
“Era superman tío, pero literal,…y encima ha venido con su supermadre…”
Me desplomo en el sofá, muerto ante tanto descontrol.
“Y a ti? Ya se que has ido a la biblioteca…”
“Tampoco muy bien…”
“Y eso?”
“Le ha dicho que era mono…”
“…”
“Uff,…lo siento tío…”
“No pasa nada,…me he descargado echándole un par la prima de este,…hay que tratar de sacar la parte positiva…”
“Eso si,…si piensan que yo me rindo, es que no conocen a Pete Reyes Jiménez! A esa nena le cae un anal, como que soy el jodido amo del sexo sin preliminares!”
Se mete en su cuarto.
“Voy a ver si han subido ya el video de Rebequita la de gh,…al final me la tendré que cascar con la muñeca como venganza…”
Pican a la puerta. Me levanto y voy a abrir.
Dos chicas detrás.
“Hola,…venimos a ver a Oscar…”
“Al gordo?”
“Si…”
En ese momento comencé a observar a la más menudita de las dos. Era una chica morena, de enormes ojos color miel. Llevaba una camsieta de los misfits. Una verdadera preciosidad. Me quedé completamente embobado. Su compañera era la que llevaba la voz cantante.
Recuerperé el control de mi cuerpo
“Pasad, pasad…creo que está en el baño…”
La amiga se vuelve loca, se planta en la puerta, dando pequeños saltos, mientas dentro una voz se comunica con ella.
“Estoy cagando, ahora salgo…”
La pequeña chica morena parece pasar del tema, esta de pie, a mi lado, no le interesa mucho lo que el gordo pueda estar soltando dentro del lavabo.
“Tu tambien eres fan?”
“Yo? Ni de coña…”
“Por mi como si se ducha con un bañador…”
“Si,…por mi también jaja”
Estaba completamente atontado.
Aparece Lupín y le da conversación a la histérica fan que grita junto a la puerta del baño.
La morena se comunica una vez más conmigo.
“Oye te importa si me estiro en el sofá y veo la tv?”
“Ah, no no, adelante…”
Y ali que fue. Colocó su cuerpo sobre el sofá, y comenzó a pasar canales.
Del baño volvió a salir uno de aquellos gritos.
“Voy a tardar, sale cruzado!”
Lupin intentaba convencer a la fan, diciéndole nosequé de pintarla desnuda. Y yo, mientras tanto, estaba embobado en medio del salón, sin poder quitarle ojo a la morena.
Me estaría enamorando?
Un nuevo grito del interior de aquél zulo
“Ahhhhhhhhhhh! Duele! No quiere girar!”
Lupín tratando de calmarle:
“Aprieta coño,…pequeños empujones, ves maniobrándolo!”
La fan histérica, gritaba cada vez que el gordo decía algo.
Yo estaba quieto junto a ellos. Mirando al sofá. Hacía aquella menudita morena.
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